12 lobos. La historia de Jun.

Capítulo 8

Intentar que mi padre estuviera calmado sería difícil, no quiero usar ninguna de mis habilidades contra el, lo amo, pero si intenta hacer algo en contra de mi madre tendré que atacarlo. Antes de salir de casa con el le pedí a Na Hee que se quedara en casa, y claro a mi tío Lu que cuidara de ella. Junto a mi padre, y a mi tío Su Ho iniciamos el viaje de regreso hacia la cabaña, el aroma de mi madre se sentía a varios kilómetros, En la mente de mi padre solo había un pensamiento “No es posible” Y claro la imagen de mi madre sonriendo para el. Tal vez no fue buena idea decirle tan pronto, creo que me apresuré. Ah espero nada se salga de control. Al llegar a casa, todos cambiamos a nuestra forma humana para poder avanzar hacia la entrada, me quede frente a la puerta viendo de reojo a mi padre.

 Por favor papá, no vayas a hacer nada tonto.

 No haré nada, ahora déjame pasar. 

 Papa. 

 Que me dejes pasar.-Alzo la voz, sin decir más me hice a un lado para poder abrir la puerta dejando que este ingresará.- 

 Hola Kai.-Dijo mi madre quien se mantenía de pie a un lado de la estufa, viendo de forma el cuadro sobre esta.- Ha pasado mucho tiempo ¿No?

 18 años para ser exactos.-Me dirigió una mirada antes de avanzar a paso lento hacia ella.- Estas diferente.

 Lo se. Querido.-Giro viéndome de forma fija.- Por favor déjanos solos. Y hola Su Ho. 

 Hola Lucy.-Dijo mi tío quien estaba igual de sorprendido al ver el cambio en mamá.- Vamos Jun. 

 Mamá ¿Estarás bien? 

 Si, descuida, no me hará nada. 

 

No quería alejarme, pero supongo que tengo que respetar la privacidad de ambos. Tienen mucho que hablar. Junto a mi tío nos alejamos lo suficiente como para no escuchar nada de lo que estaba conversando. Aún así estaría alerta a cualquier cosa, no puedo perder a mi madre, no dos veces. Me senté sobre una roca dejando mi cabeza apoyada contra otra viendo en todo momento de forma fija en donde estaba la cabaña. Por alguna razón siento miedo, me gustaría estar con ambos ahora. Como la familia que siempre debimos ser. 

 Ah ya no aguanto. Iré. 

 Quédate quieto ¿Quieres? Dales su tiempo. 

 Pero. 

 Pero nada Jun, debes dejarlos. Además si tu madre es tan fuerte como creo que es, Kai no podrá hacerle mucho. 

 

Aquel último comentario solo había servido para preocuparme mucho más. Ciertamente mi tío no era muy sutil para decir las cosas, ahora los nervios están recorriendo mi cuerpo por completo. Pasada una hora, mis nervios estaban mas incrementados que nunca, sin mas hice mi metamorfosis comenzando a correr a toda velocidad hacia la cabaña. Quiero comprobar con mis propios ojos que ella esta bien. Al llegar, grande fue mi sorpresa al ver a mis padres sentados afuera, tomados de la mano ¿Es en serio? Ni siquiera quiero cambiar a mi forma humana, me deje caer, apoyando mi cabeza sobre los muslos de papa, frotando la punta de mi nariz contra su cuello. Las caricias por parte de este no tardaron en hacerse presentes, jalo apenas mis orejas en un tierno gesto. 

 Somos una familia, como siempre debió ser.-Dijo mi padre viendo de forma fija a mamá. Sin tardar retome mi forma humana quedando de rodillas frente a ambos, rodee con mis brazos a mi familia, como un niño comencé a llorar. Aquello era mas de lo que mi pobre corazón podía aguantar. Simplemente estalle en llanto, aun sin poder creer que tengo a mamá y papá conmigo.- Ya niño, no llores. Todo esta bien. 

 Ah déjame papá, por favor. 

 Kai, deja a mi pequeño bebé tranquilo.-Mi madre sostuvo mi rostro entre sus manos para poder secar mis lagrimas.-

 

Ahora que mi madre esta aquí, espero que logre convencer a mi padre de darme la libertad que estoy buscando desde hace tiempo. Aunque conociendo a este hombre dudo que cambie de parecer, me tendrá esclavizado a su lado por el resto de mi vida, una larga vida soportando las presiones, las constantes vigilancias, los regaños, y todas las cosas que involucran estar con esta familia de locos. Los amo, eso no puedo negarlo, pues después de todo son mi gente, pero no puedo evitar querer estar lejos de ellos. 

 

Regresamos a casa, yo junto a mi tío, pues quería darle cierta distancia a mis padres, pues siento que aun necesitan espacio. Deberían mudarse juntos, los tres, junto a Na Hee, ah que estoy diciendo, ella, de seguro va a querer regresar a la ciudad, no puedo retenerla, al fin de cuentas ¿Quién soy yo para detenerla? ¿Querría estar con un monstruo a su lado? Lo dudo. Pues aun me teme, aun siente miedo hacia mi persona. Y la entiendo, si estuviera en su lugar, también sentiría miedo. De un maldito monstruo. Intente no pensar en tal cosa, no puedo torturarme con algo así, ahora, debo estar bien. Tengo todo lo que siempre he querido, a mi madre. A mi familia, nuevamente reunida. 

 

Una vez dentro de la cabaña, el rostro de sorpresa por parte del resto de mis tíos, fue un tanto graciosa. Si, ver a mi madre después de tantos años era algo sorpresivo, y mas por lo que era ahora. Mi tío Lu corrió hacia ella dándole un fuerte abrazo, después de todo el había sido su primer amigo dentro de aquella casa. Por otro lado Na Hee avanzó hacia mi sosteniendo mi mano con algo de firmeza haciéndome sentir ligeramente nervioso. Cosa que fue notada por mi tío Chan Yeol que solo dejo escapar una suave risa.




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