Do, you want the house tour?
¡Bombazo! ¿Erson Morin, comprometido?
El ex actor juvenil y reciente director de la corporación Morin, Evan Orson Morin, mejor conocido como Erson Morin, recientemente fue captado en un restaurante muy cariñoso con una chica, cuya identidad es anónima. Lo que causó el revuelo en las redes, fue que la chica portaba un lindo y costoso anillo de compromiso. La fotografía fue publicada en un blog de chismes Gossip Time News con el siguiente encabezado ¡Erson Morin comprometido!
Su nombre ha sido motivo de críticas por las recientes declaraciones de Madeleine Vanessa, con quien sostuvo una relación de tres años en el pasado, tras revivir el escándalo que puso a la familia Morin en boca de todos tiempo atrás. Ahora vuelve a ser motivo de críticas debido a la fotografía que anuncia su compromiso al mundo.
La pregunta que todos se hacen ahora ¿Quién es esta chica?
Hasta el momento, Morin no ha dado declaraciones al respecto, pero su compromiso es oficial.
¡Erson Morin, se casa!
Esto deja en duda las declaraciones de Madeleine sobre una supuesta infidelidad por parte de Morin con otro chico. ¿Será real esta noticia? ¿O Erson Morin intenta deslindar su imagen de los rumores sobre su orientación sexual?
—¿Orson? Tu segundo nombre es peor que el mío.
—Deja esa revista ya.
Rodé los ojos, en cuanto llegue me la dio para que viera la fotografía del restaurante, lo que no entendí fue porque tenían que mencionar a esa actriz famosa.
—No entiendo porque mencionan a tu ex novia—arroje la revista sobre el escritorio, molesta.
No por celos, ni siquiera se porque.
—Así funciona el mundo en el que vivo.
—Pues que mundo tan feo—murmure.
Volver a estar en su oficina se siente raro, más porque después de lo que pasó en mi casa, ni Evan ni yo lo hemos mencionado.
No dijo nada más.
Verlo detrás de su escritorio como la última vez que estuve aquí, es diferente. Aquel día no se comportó como el monstruo insensible qué es.
—La boda será en una semana—ignoró mi comentario—. Escoge un vestido, un par de zapatos bonitos y listo. Yo me estoy encargado de todo lo demás.
—¿No que la organizaríamos los dos? Desde la cena, hasta hoy, lo único que has hecho es darme ordenes.
—Necesito que empaques tus cosas, te mudaras a mi casa pronto y no quiero retrasos ni contratiempos a la hora de llevar tus cosas—me ignoró.
No debí haber sentido tan personal eso, pero así fue.
Lleva puestos un par de lentes de sol, igual que el día que lo conocí.
El aire en la oficina de Evan es tan denso que costaba me respirar.
No había dormido bien los últimos días pensando en lo que pasó con mis padres, tampoco había hablado con ellos desde entonces. Las ojeras marcadas en mi cara son el recordatorio de que todo está saliendo mal, mi pulso acelerado por los nervios, pero la determinación de quien ya no tiene nada que perder me mantenía en pie.
Tampoco había podido decirle que Molly sabe sobre el contrato, no sé como vaya a reaccionar.
La verdad es que Evan es una caja de sorpresas. De las malas.
—El comunicado de la boda ya fue enviado a las redacciones, será publicado mañana la confirmación de la boda.
—Perfecto.
—Las invitaciones también fuero enviadas, cada persona del círculo acepta por condiciones no revelar ni mostrar fotos públicamente de la ceremonia y celebración hasta que lo autorice.
—Totalmente bajo control.
—No hay vuelta atrás, Mishell.
—Sí, la hay —solté.
Mis palabras lo obligaron a detenerse. Dejó el bolígrafo sobre la mesa, quitándose los lentes y por primera vez desde que entré me miró con sus ojos grises, entrecerrándolos.
Ante de que pudiera arrepentirme, solté la noticia que podría mandarme a la ruina y a la cárcel tal vez.
—Molly ya sabe sobre el contrato, se lo conté todo después de la cena con mis padres. Cada detalle del contrato, de la farsa… de todo.
El silencio que siguió fue absoluto. Vi cómo su mandíbula se tensaba y cómo su postura se volvía peligrosamente rígida.
La temperatura de la habitación pareció bajar varios grados.
—¿Eres consciente de lo que acabas de hacer? —preguntó él, con una voz tan baja que era casi un susurro—. La cláusula de confidencialidad es la base de todo este negocio.
—Lo sé. Y estoy dispuesta a pagar las consecuencias —respondí, aunque por dentro me caía a pedazos—. Si quieres cancelar el compromiso y demandarme, hazlo. Pero sentía que ya no podía cargar con ese peso yo sola.
En mi mente, el plan de escape era un suicidio emocional, si Evan me demandaba por esa cifra millonaria que yo no tenía, solo me quedaba una salida.
La cárcel.
Aunque otra posibilidad existía, y la verdad no se si es peor que la anterior. Tendría que llamar a mi padre, aceptar el matrimonio con Bart y usar su fortuna para pagar la deuda con Evan.
Pasaría de una prisión a otra, pero al menos dejaría de mentirle a la gente que quería.
Evan se levantó lentamente y caminó hacia mí. No se detuvo hasta que estuvo a escasos centímetros, invadiendo mi espacio personal de esa forma que siempre me provocaba náuseas.
—¿Y como es que pretendes defenderte?
Baje la mirada, avergonzada. No puedo mirarlo a los ojos y decirle lo que planeo.
—La familia de Bart tiene dinero…
—¿Así que prefieres entregarte a Bart antes que seguir mis reglas? —me interrumpió—. Crees que aceptando su propuesta pagarás tu libertad conmigo.
Me tomó de la barbilla, obligándome a sostenerle la mirada.
—No importa, si eso es lo que tengo que hacer para pagarte tu dinero, lo haré.
—No sabía que tu orgullo tenía un precio tan bajo.
Sentí un pinchazo en el pecho.
—No creas que te vas a librar tan fácil de esto, Aria. No voy a demandarte. Y no voy a cancelar nada. Ahora que has roto el contrato, me debes mucho más que dinero. Me debes una lealtad que ya no será por escrito, sino por obligación. Si ese tipo, Bart, cree que puede comprarte para pagar una deuda conmigo, le voy a demostrar que yo no vendo lo que me pertenece.
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Editado: 23.07.2026