15 dias en casa, por lo menos...

Capitulo 3. Dia 3. #AburridosEnCasa

Tercer día de encierre total. Martes, 14 de marzo del 2045.

Sé que muchos dirán, pero si ahora hay mucha tecnología para no aburrirnos, chicos y chicas de otro mundo, TODO cansa si lo haces continuamente; Yo ya he llegado a un punto donde las cosas que yo hacía para divertirme ya no me divierten. Pero todavía puedo apañármelas, lo que no sé es si el día diez u once estaré así de positivaJ.

—¿Cómo va este encarcelamiento?—Preguntó Gala quien estaba haciendo una video llamada online.

—Pues aquí aburrida como una ostra, antes de que digas nada, no, no he terminado el proyecto de masajes y relajación.

—No te iba a decir nada porque yo tampoco—respondió riéndose.

Gala era una de las más estudiosas de la clase, bueno, en realidad como los exámenes que teníamos eran solo para ver cómo íbamos, no estudiaba mucho, en realidad nadie, sinceramente. Para quienes no son de la isla Luz, nosotros tenemos proyectos trimestrales a parte de algunas materias básicas como lengua, matemáticas, educación física, música, etc.

—¿Y tu como lo llevas?

—Pues la verdad es que no me aburro mucho, mi hermana Eva la lía, pero bastante—dijo riéndose. —Quiere salir a la calle y hace unos berrinches.

—Normal, este año cumplirá tres años ¿no?

—Ya pero madre mía, la tenemos que entretener porque si no, es capaz de llorar y gritar durante horas.

—Así son los niños, entre tus padres, tu hermana y tú tendréis que entretenerla como podáis.

—Esta es otra, Nía se la pasa jugando a videojuegos todo el día.

—Pues como mi hermano. Adictos a los videojuegos.

—Encima me ha dicho que las plataformas con las que juega abrirán otros juegos gratis para que puedan jugar en estos días de cuarentena.

—Osea que te ves tú sola con Eva. ¿Y tus padres?

—Trabajan los dos, ahora vendrá mi abuela a cuidarnos, porque yo sigo siendo menor de edad.

—Pero si las personas mayores no pueden salir de sus casas.

—Ya pero se quedará con nosotras estas dos semanas y de aquí no saldrá. Mira ya está aquí.

La puerta se abrió detrás de ella, una anciana mujer se grababa un video ella misma.

—Hola buenas tardes, mira creo que hablo en nombre de todas las abuelas. Que no nos mandéis a los niños, repito, no nos mandéis a los niños. Que nosotras estamos aquí tan agustito en el sofá de casa ¿vale? Que no queremos coger el virus ese. Ale, apañáoslas como podáis, un besito.

—Que apañada es tu abuela.

—Se la quiere igual.

—Ya me imagino. ¿Vivirá con vosotras de ahora en adelante?

—Si, así nos vigilamos entre nosotras mientras mis padres no estén.

—¡Gala! Ven aquí por favor—La llamó su abuela. Decidimos cerrar la conexión para hacer cosas en casa.

2 horas llevo sin hacer nada, bueno si, viendo llover, al parecer el cielo también está triste porque la gente no sale, bueno, al parecer no ve lo que pasa en mi calle, porque la gente no entiende que no se puede salir.

Como será que, hay adolescentes paseando por la calle sin ninguna necesidad. Que es lo que no entienden de NO SALIR DE CASA. #NoSalgasDeCasa.

—Lara tengo entradas para ir a ver los teatros que quieras ¿quieres ver alguno?

—¿A un teatro? Pero si no se puede salir de casa.

—Es una obra de teatro virtual, han puesto gratis la sección de teatros en la televisión.

—¿Ah sí? Pues sí, la obra de Germán Ladouf. Ese sí que es buen actor. Cualquiera de él me encanta.

Las gafas de realidad virtual no solo eran para los programas como RV y demás; La televisión se modernizaba cada día más; Y con la plataforma que ya venía instalada en cada televisión se podía utilizar las gafas tranquilamente.

Las actividades como ir al cine, teatros, museos, exposiciones etc. Se podían realizar desde casa con las gafas de realidad virtual, solo que no era gratis, pero con este problema a nivel mundial, se llegó a pagar entre 5 y 10 Divits por entrada.

—Dos hermanas separadas por el frío—Ese era el titulo de la obra de teatro que íbamos a ver los tres. Mi madre, mi padre y yo. Mi hermano seguía jugando con su ordenador.

Cuando terminamos de ver la obra de teatro escuchamos los aplausos, ¡ya eran las 20:00 de la noche! Salimos al balcón y nos unimos al aplauso colectivo del barrio. Había niños y ancianos aplaudiendo también.

Como todas las casas eran iguales, todos tenían el mismo tipo de balcón. Así que decidieron de repente, hacer una cena conjunta en los balcones, así también nos daba el aire. Y ya me veis a mí cenando con mi familia y con mis vecinos observando.

—No te toques la cara con las manos—Dijo mi padre.

—¿Cómo quieres que me la toque? ¿Con los pies?

—Las manos es la principal fuente de infección.

—¿Y si me pica la cara?—#NoPoderRascarmePorElVirus. Lo subí a mis redes sociales, al menos unas risas salieron.



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En el texto hay: cosas en casa, amigos y lios, virus acechando

Editado: 12.03.2021

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