16 Forever

Capítulo 3. El bosque.

Narrador.
Parecía un bosque común y corriente, incluso un lugar templado donde podría sentirse el calor, pero, sin embargo, el aire era más frío de lo que debería, como si alguien hubiera exhalado justo detrás de ellos. El bosque incluso parecía que le daba la bienvenida a su mundo vil y cruel, aunque todavía no sepan que ocurre ahí dentro. Cada árbol se inclinaba como si murmurara a su vecino, cada rama crujía con un ritmo demasiado calculado para ser casualidad. La tensión del lugar se sentía como si algo estuviera ahí escondido; esperando. Miradas en la oscuridad, respiraciones que podrías sentir en la nuca, el suspiro que hacía que tuvieras escalofríos por la espalda. Era el momento para que todo comenzará. Que los demás comiencen a atacar, que aquel tipo despertara y diera paso a su plan. Nadie sabría lo que sucedería en este lugar ahora que ya pisaron aquel suelo del terreno, ahora que todos ya notaron su aura; sólo bastaba los minutos para que fueran detrás ellos. Ya sintieron su aura, ya olfatearon su esencia y faltaría que saboreen su carne. Buscar refugio será un reto, sobrevivir un lujo, ¿Ganar? Lo averiguaran.

Mike.
Abrí mis ojos después de estar inconsciente no sabía cuanto tiempo, el dolor de cabeza era insoportable, eso no era todo, incluso el dolor de cuerpo también era mayor. Había puesto una de mis manos en mi cabeza como si eso hiciera que el dolor se fuera, parpadeaba como si eso ayudara a calmar un poco el sufrimiento que tenía, casi no podía ver nada, la oscuridad reinaba aquel lugar. El silencio e incluso la sensación de que alguien me observaba era penetrante, aunque se notará que estaba solo ahí mismo. Me levanté con lentitud y me sacudí la ropa, esto no parecía un bosque común, hasta que recordé aquella vez que tuvimos aquella visión, que en esas memorias recordaba que nos paseamos por un lugar con árboles, así que supuse que era el bosque, suspiré, no sabía que cosas habría ahí. Comencé a caminar mientras volteaba a mi alrededor, noté que los demás no estaban cerca, eso me alarmó bastante.

—¿Chicos? —, los llamé para ver si estaban cerca. —¿Hola? ¡Hola, hola!

Volví a empezar a caminar viendo el paisaje, los árboles estaban algo mezclados, árboles normales y otros tipos que parecían ¿Hongos enormes? Esto debe ser una broma, cosa que solté una risa burlona, de seguro el pequeño enano nos había hecho algo para estar aquí, «Voy a matarlo si lo vuelvo a ver.» lo pensé mientras apretaba mis puños. Solté un suspiro dejando caer mis hombros y fui derecho para buscar a los demás, esto era odioso, ¿Por qué me dejarían en un lugar completamente desconocido si ya habían aceptado venir?

«En todo este lío, ¿Dónde se encuentra Luka?Él jamás me dejaría solo en una aventura o peligro como este o como yo le diríaa una de estas cosas a él; una estupidez.» Pensé. Solté un bufido algo molesto, odiaba estar solo, odiaba no tener a alguien, odiaba no aceptar todo, me odiaba. No. Estos pensamientos no deberían volver a mí, me doy un golpe en mi mejilla para despertar y continuar presente lo que ocurría, antes de avanzar me detuve pensando otra cosa, ¿Cómo llegamos aquí? No recuerdo cómo llegué aquí, lo último que recordaba era estar en la casa del idiota de Miller, me quejé y solté un gruñido al respecto y cuando iba a dar otro paso, escuché un ruido.

Horas antes.

—¿Y cómo iremos al bosque? —cuestiona Daniela intentando ver la lógica en esto sabiendo que la fantasía sólo está en los libros y películas.

—De seguro alguien nos quiere meter al mundo de las drogas.

Algunos de nosotros fruncimos el ceño de lo que decía Luka, incluso algo divertido que algunos preguntaran si ya había consumido o realmente estaba pensando en entrar. Algunas chicas se niegan ignorando lo que dijo y uno que otro chico se burla de él. Me le quedé mirando algo molesto y le negué la cabeza haciendo que este sonriera nervioso, sabia como era él, lo conocía, siempre hacia bromas de ese tipo. Se encogió de hombros como si no le importaba lo que sucedía en este momento.

—¿Qué? Cuando quieres entrar a un mundo de fantasía es necesario entrar a las drogas—. Eso ya parecía confirmación y le doy un codazo.

—¡Luka! Cállate.

Me cruce de brazos ya molesto de que pensara en tomar drogas para entrar a un mundo de ese tipo. Aunque Kevin soltara una risa pequeña, era el típico joven adulto que estallaba de risa con cualquier cosa, a veces quisiera saber porque lo hacía, lo mire con enojo haciendo que el rubio se callara. Nos mantuvimos en silencio al ver qué el duendecillo llegó de nuevo con una bolsa que tenía algo dentro, la curiosidad aumento en mí. Arqueo una ceja con curiosidad.

—Ooow, ¿Qué tiene ahí el pequeñín? ¿Sus dulces? —me burle un poco que se notaba mi egocentrismo. Aunque ya sabía de esté problema mío, no me importaba sacarla de vez en cuando.

Luka me da un codazo de vuelta mientras se reía también de lo que dije y me sigue la corriente. ¡Dios! Adoraba cuando ambos pensamos igual para hacer un desmadre o burlarnos de alguien más.

—De seguro son sus monedas las que le da su abuela cada domingo.

Ambos soltamos una risa con respecto a eso, escuchamos quejas de la chica de lentes, olvide su nombre. ¡Ah! Charlie Woods, todos le decían así, Charlie, sonaba gracioso, aunque sonaba más de hombre que de mujer, lo deje pasar, aunque ella parecía molesta. Sólo giramos nuestros ojos molestos al que no nos dejaran divertirnos un poco. Nos sentamos en el sillón como para quedarnos en silencio.

—Que bromistas nos salieron los capitanes—. El pequeño "C" sonríe orgulloso de algo. Saca dos dulces y nos lo dio a cada uno, en total eran dieciséis, era raro que consiguiera todos estos dulces.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.