20 Días en Linea.

Capítulo 4: A 40 kilómetros.

Existió un momento en el que los celos de Gabriel comenzaron a ser un poco más latentes dentro de la relación, con apenas tres meses de mantenernos firmes ante la distancia y las adversidades algo estaba cambiando poco a poco; Recuerdo que se aproximaban las vísperas de navidad, en esos meses Gabriel volvía a Guerrero para estar con su familia y bien sabía que no podría pasar las vacaciones y navidad junto a él, de alguna forma eso me deprimía.

Como otro día cualquiera después de clases me dirigía a casa tranquilamente y decidí marcarle a Gabriel como de costumbre pero el no contesto así que decidí hacerlo de nuevo pero fue el mismo resultado, a pocos kilómetros de mi estación de autobús escuche mi teléfono timbrar, lo saque de la bolsa para darme la sorpresa de que era un mensaje de un número no registrado en mi WhatsApp -¿Quién será?- me lo preguntaba. Abrí el mensaje y al ver el numero me di cuenta que era una lada (+55) ese tipo de lada solo se maneja en CDMX supuse en ese momento que quizá fuera Gabriel el cual posiblemente había agotado su saldo y pidió un teléfono prestado para comunicarse, revisé el mensaje, pero solo tenía un (HOLA… ¿Cómo estás?) la foto de perfil parecía ser un personaje de anime sacado de la serie “Naruto” así que decidí no responder por ese momento ya que al no tener ese número me causo cierta desconfianza.

(+55). - Oye… ¿Por qué no contestas? – otro mensaje de texto.

Yo. - ¿Quién eres?

(+55). - soy… un admirador secreto jaja

Tenía un amigo al cual le gustaba demasiado esa serie de animación así que supuse que podría estar jugándome algún tipo de broma.  

Yo. - ¿Jesús? Jajaj ¡eres un baboso! ¿Si eres Jesús no?

(+55). - jaja puedo asegurar que no sé quién es ese tal Jesús ¿es tu novio?

Yo. - Evidentemente ¿no? – Lo dije en un tono sarcástico- ¿Quién eres tú?

(+55). - ya te dije… soy un admirador secreto.

Siguió con ese juego durante dos días, no sabía quién era o incluso que era lo que buscaba o quería de mí, las dudas en mi cabeza se hacían cada vez más grandes y quería más y más respuestas.

(+55). - conozco todo sobre ti ¿sabes?

Yo. - ¿De qué hablas? Apenas y hace tres días supe de tu existencia.

(+55). - ¿Qué te sorprende? O ¿te asusta que alguien sepa mucho sobre ti? Sabes, conozco también a tu novio.  

Yo. - ¡JA! Sí, claro.

(+55). - ¿No eres capaz de creer? Vaya… ¡que novedad!

Yo. - Y… entonces… ¿Qué conoces de mí?

Mala idea para hacer ese tipo de pregunta porque en ese momento comencé a pensar que este tipo iba más allá de un simple juego, comenzó a decirme cosas he información personal como: mi fecha de nacimiento, edad exacta, altura, tez de piel, tipo de cabello, color de ojos entre otras cosas las cuales comenzaron a asustarme -¿Quién es este tipo y que es lo que quiere?- me lo pregunte en cuestión de segundos, tenía un pánico que invadía todo mi cuerpo, sabia fechas exactas de ciertas cosas que acontecían en mi vida y más datos personales los cuales a nadie le había contado… salvo … a una sola persona pero, esa persona ¿era incapaz de traicionarme de esta forma?  La locura comenzó a sofocarme cuando me pregunto -¿tienes novio?- sabía que debía responderle que sí, pero la duda que surgía entre quien era y porque quería saber ese dato mío, si ya lo sabía todo ¿para que preguntar? 

Yo. - ¿para qué quieres saber eso?

(+55). - ¿no puedo preguntar? Puede que lo haga porque tal vez con tantas cosas que se de ti… sea posible que me gustes.

Yo. - Estas loco….

 (+55). - Por ti tal vez jajaja

Yo. - En verdad…. ¿Qué buscas?

(+55). - Ya te dije, puede que me gustes, pero quiero saber si tienes novio.

Yo. - En verdad no sé qué pase, hace poco conocí a alguien y pues por ahora estoy saliendo.

No quería decirle nada con respecto a Gabriel ya que tenía miedo de que este tipo incognito comenzara a buscar a Gabriel con el fin de averiguar también sus datos personales y conspirara en contra de ambos. El caso estaba resulto, al pensar de esa manera sabía que yo era el sebo y Gabriel justamente mordería el anzuelo de una vil mentira.

(+55). - Entonces… dime… ¿tienes novio?

Yo. - Ya te dije.

(+55). - mmm y como se llama tu ex… ¿Galicia? ¿Tal vez un ingeniero?  Posiblemente ¿uno de tu escuela?  Vamos dime…

Yo. - y tú ¿para qué quieres saber eso?

(+55). - tomare eso como un “NO”

Yo. - ¿Que?

(+55). - Entonces ¿no tienes novio? Perfecto… ¿quieres ser el primer beso de mi año nuevo? Jajaja.

El tipo estaba demente, pero por lo menos sabía que era lo que tramaba y estaba a punto de darle vuelta a este juego cuando… paso lo que más temía. Recuerdo aquel mensaje de Gabriel pidiéndome hablar por teléfono, excedí, pero lo peor estaba por comenzar.

Llamada entrante (Mi Gabo)

Gabriel. - ¿Bueno?

Yo. - Bueno… ¿todo bien?




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