Hay recuerdos que se desgastan.
No desaparecen.
Simplemente cambian de forma.
Durante años estuve convencido de recordar ciertas cosas con absoluta claridad. Una tarde específica. Una conversación. El sonido de una puerta cerrándose. El color de una pared. Era capaz de reconstruir cada detalle dentro de mi cabeza.
Al menos eso creía.
Un día descubrí que algunos de esos recuerdos no coincidían con la realidad.
La pared nunca había sido de ese color.
La puerta abría hacia otro lado.
La conversación jamás ocurrió de la forma en que la recordaba.
Y entonces apareció una pregunta más incómoda.
Si esas cosas eran falsas, ¿cuántas otras también lo eran?
Comencé a pensar en la memoria como si fuera un vidrio cubierto de gotas sucias.
Desde lejos parece transparente.
Uno cree que puede ver perfectamente a través de él.
Pero cuando se acerca descubre manchas, distorsiones y pequeñas deformaciones que siempre estuvieron allí.
La casa del capítulo anterior.
La que permanecía lejos sin importar cuánto caminara.
Por primera vez pensé que tal vez nunca había existido.
O peor.
Tal vez sí existió y yo la transformé en otra cosa con el paso de los años.
Las personas hacen eso.
No recuerdan.
Reconstruyen.
Toman fragmentos rotos y los convierten en historias capaces de ser soportadas.
Quizá por eso el pasado resulta tan extraño.
Porque nunca vuelve exactamente como fue.
Vuelve como puede.
Algunas noches intentaba recordar mi infancia completa.
No una escena.
No un momento.
Todo.
Era imposible.
Aparecían habitaciones.
Voces.
Calles.
Objetos.
Después nada.
Espacios vacíos.
Lo que olvidamos termina definiéndonos tanto como aquello que recordamos.
Las gotas continuaban sobre el cristal.
Detrás de ellas las luces parecían multiplicarse y deformarse.
Pensé que tal vez la vida se parecía más a eso de lo que estamos dispuestos a admitir.
Nunca vemos la imagen completa.
Nunca conocemos toda la historia.
Nunca recordamos realmente lo que ocurrió.
Solo observamos fragmentos.
Intentando construir algo que tenga sentido.
Y a veces eso es suficiente.