Escuché de Hana que Allen está enfermo de un resfriado común. No sé qué le sucede, por algo dicen que solo los tontos se enferman en verano.
Le dije a Hana que iría de inmediato, me imagino que su sirviente no está cerca de ellos, qué curioso, parece que lo hace al propósito.
— Franco, ¿vendrás a la cama?
— Lo siento, Adela, debo salir cariño — se despidió con la mano y fue a darse una ducha.
Yo, Franco Gerson, hijo menor de una familia acaudalada italiana. Mi apellido real se mantiene en secreto de todos por su seguridad y la mía. Soy alto, guapísimo aunque lo diga yo, tengo unos asombrosos ojos cafés, labios delgados, rápidos, deliciosos y debo admitir que el estilo europeo es lo mío.
Jamás me ha faltado nada, ni dinero, riqueza, ni mujeres. En especial, una que no he podido tener y ahora es inalcanzable. Sobra decir que Allen Til-Shiroyama es mi mejor amigo, siempre me pregunté cómo soporta a su familia y peor aún, como me soporta a mí, no lo entiendo.
En fin, mi chica de esta semana se llama Adela Soté-rihn. Es una interesante compositora de banda sonora para películas animadas, trabaja alrededor del mundo dónde sus servicios sean requeridos. Nos vemos de vez en cuando, creo que soy demasiado para ella.
Cómo sea, después de bañarme salí tranquilamente de la casa que me prestó mi hermano, subiría a un auto pero, debo guardar apariencias frente a todos los que me conocen. Mi impresión es lo más importante.
Voy a la farmacia a comprar todo lo que necesite para Allen, a veces se enferma en verano, quizás porque aquí es más caluroso que en Alemania, la verdad lo desconozco solo sé que es propenso a tener resfriados.
Cuando conocí a su futura esposa, me quedé sin palabras. ¿Cómo una niña tan pequeña como ella se convertiría en mi cuñada? No somos hermanos reales pero, nos tratamos así, ¿Ella que tenía de especial que aceptó su proposición? Nunca lo entenderé, supongo que hay razones que el cerebro no entiende.
Llegó al complejo de apartamentos, pienso muchas veces antes de subir y regreso sobre mis pasos. Odio ese espacio pero, por más que ayude a buscar algo mejor para ellos siempre fui ignorado, no, fue la chica quien dijo que ella lo pagaría...supongo que está bien...no lo entiendo pero, está bien.
Decidí comprarles algo de comida. Quizás algunas verduras, enlatados, bebidas o cosas como esas. También fruta, a Allen le encanta comer higos pero, ¿a ella que le gustará?
Subo a un taxi que me llevara al supermercado rápido, la medicina no tardará en llegar. Desde que conocí a Allen siempre cuide de él, siempre quise un hermanito y él es eso para mí.
Terminé con varias bolsas en mis manos y con el número telefónico de tres chicas, una de ellas parecía llevar a su novio con ella. Parece que solo hace falta endulzar su oído para que caigan rendidas, eso tampoco lo entiendo. Digo he salido con muchas mujeres pero, todas buscan un beneficio, es raro que haya alguna que no pida a cambio algo solo por una noche de placer. Ellas son exitosas en sus carreras pero, solitarias y torpes en el amor, lo que me lleva a preguntarme, ¿por qué esa chica de Allen es distinta?
De nuevo llegué al edificio y le pedí ayuda a unos chicos para cargar las cosas, ¿cómo se me ocurre hacer que mi hermoso cuerpo quedé con una marca de trabajo? Lo que sea.
Cuando tocó el timbre escucho la hermosa voz de una mujer energética. Abre la puerta pero, la visión es espantosa. Solo ahora me di cuenta de que no me llamó para traerle medicina, estaba tan embobado escuchando su voz que no presté atención a lo que me dijo.
— Ah, ¡qué bueno que viniste! — Dijo en voz alta sin llegar a gritar — pasa.
Entre, la casa tiene un mal gusto en muebles además de que no tiene muchos. Había alguna comida en la mesa pero, no mencioné nada.
— Franco, ¿puedes cuidarlo mientras voy a mi trabajo? Te lo agradecería mucho.
"Claro como no tengo nada más que hacer" pensó. Sin embargo, al ver su expresión se le quitó la malicia y aceptó gustoso. Hablaban de cuidar a su hermano.
— Gracias, hay comida en el refri y algunas galletas en la alacena...nos vemos en unas horas...— dijo apresuradamente y salió corriendo.
Ella me distrae. Es una chica diferente. No sé, cualquiera pensaría que fuera caprichosa y no supiera hacer nada pero, ella rompió con ese estúpido cliché. Hana es una chica trabajadora y es lo único que me reconoceré.
Mientras acomodaba lo que compre escuché que algo se tiraba en el baño, fui a ver y estaba Allen llenando algunas cubetas para lavar alguna ropa. De alguna manera lo detuve y lo envié de nuevo a dormir pero, ya había mojado varias prendas. Solo por esta vez le ayudaría a lavar.
Talló algunos pantalones, playeras y blusas. Los tendió. Después continúo con lo que estaba en la otra cubeta. Apenas metió la mano, tomó alguna prenda y la sacó rápido tirando todo el contenido que tenía esa cubeta. Se sorprendió, allí había varios 34D. Se aterró y miró hacia la puerta por si alguien lo había visto.
No. Controlarte. No es la primera vez que ve un sostén. No es la primera vez que veía uno, es más hasta los quitaba y ponía de ser necesario. No sabía porque reaccionó así pero, sentía la necesidad de cerrar los ojos mientras los lavaba. Sus manos son muy sensibles, pudo distinguir los tipos de tela que tenía cada uno incluso si tenían relleno o no...Se sintió avergonzado.
Editado: 29.01.2026