¿Cuál fue tu sueño de niña?
El mío fue ser tan bonita como mi mamá, tener un trabajo como el de mi mamá y un esposo que me diera regalos a diario. Era mi mundo a través de mis cinco años de vida.
Hasta donde recuerdo, mamá comenzó a vivir en una casa de campo desde que yo era pequeña y casi nunca iba a visitarla. Mi padre junto a la institutriz me pusieron a aprender todo tipo de cosas nuevas y viejas. Nunca fue suficiente.
"No seas una decepción como Nikki, te espera un buen futuro, mi florecita" decía cada día
No lo entendía.
Mamá no venía a verme y no sabía por qué. Tampoco conocía a los abuelos pero, ellos lucharon en guerras. La familia estaba orgullosa de eso. Solo sobreviven los papás de papá, los abuelos maternos no los conozco, nunca me han visitado pero, mamá dijo que quizás ya habían fallecido. Creo recordarlo, lo mencionó en alguna ocasión.
La única vez que pude ver a mamá me dijo:
"Un marido es un compañero de viaje, él se reirá contigo por cosas tontas, llorará contigo por cosas frágiles y te sostendrá la mano si el momento es difícil... recuerda Hana, busca alguien que pueda brindarte esas tres cosas..."
No sabía el significado pero, no pude olvidar lo que dijo.
Además de Mirei, que me visitaba a diario, solo tengo otro amigo que se llama Yuu Akabane. Es el hijo menor del mayordomo y mano derecha de papá, Yusuke Akabane.
A veces salimos a jugar cuando termino mis lecciones y él tiene algunos momentos de distracción. Según recuerdo, lo trajeron para que no me sintiera sola pues Nikki y Renato se la pasaban en la escuela.
Yuu sabía muchas cosas interesantes. Desde materias comunes de escuela hasta cosas que aprendía todos los días sobre el mundo. Papá casi no me dejaba salir pues no quería que me ensuciara con la inmundicia del mundo.
A veces leía cuentos. Es como el amigo que espere mucho tiempo y me daba algunos consejos basados en su experiencia que en ese momento era superior a la mía.
Me platico una vez que, originalmente, este tipo de historias se pasaban de generación en generación de manera oral y no tenían el final feliz que yo conocí. De hecho, era bastante distinta la primera versión escrita a la versión infantil actual. Podría ser que servían para decir advertencias. Mi mente apenas modificando sus ideas no entendía cómo podían prevenir los cuentos de algo.
Lo que me sorprendió fue que no tuvieran ningún final feliz. Siempre pensé que llegaría mi príncipe azul proclamando su amor por mí pero, no fue así. Poco a poco fue tomando sentido de cómo un extraño por muy principesco que sea diría que me ama si no me conoce.
Cuando inicie la secundaria Papá me obligaba a ir con él a sus reuniones de negocios. Era algo que yo debía aprender. No veía a mis hermanos mayores por ningún lado y la secretaria empezaba a platicarme el asunto de la sucesión.
Apenas entendía las conversaciones y escuché a una mujer decir que quien se case con la hija menor de la familia Kanronji debía adoptar su apellido y no de manera contraria. Aunque escuchaba los cuentos que terminan con "y vivieron felices para siempre" en mi mente no había otra opción que no fuera vivir feliz, no había cupo para trabajar.
Por primera vez sentí que era extraño.
No fue lo único incómodo. Mencionan mucho lo que era un matrimonio de negocios y la persona indicada. Su nombre Jinpei "Jin" Midorikawa. No lo olvide, no tenía voz para oponerme y papá creía que no me enteraría de eso.
¿Quién era el tonto aquí?
Una noche regresé a casa, encontré a Yuu y Mirei en la cocina. No era tarde, apenas se había ocultado el sol. No lo sabía en ese momento pero, en sus ojos había corazones y sentí algo de disgusto. Mis amigos tenían corazones en sus ojos y se olvidaron de mí.
No fue la única vez, después los vi poniendo sus labios sobre el otro, me sentí tan tonta por no identificar un beso, algunas veces los vi abrazados o en la cocina, tomados de la mano... después entendí que papá no me dejaba hacer nada que se considerará distracción. Había muchas cosas en el mundo pero, el mío estaba limitado a solo servir a mi familia.
Me ponía triste.
Ser puesta a un lado y ser ignorada.
El mayordomo me dijo que envió a su hijo al servicio de mi madre. No lo entendía. Después regularon las visitas que hacía Mirei para que no estorbara en mis asuntos. No entendía su comportamiento.
Duele
Le dije a papá que dolía y me dijo que era una exagerada.
En mi último año de secundaria, por fin entendí lo que sufrió Mirei. Nunca lo había experimentado así que no sabía cómo ayudarla.
Dolía, ¿no?
Bastante
¿Y ahora? Ya no es dolor físico
¿De qué hablas?
Traición...
❀❀❁❀❀
Sentía punzadas en el vientre. ¿Debería decir que son cólicos? No, el dolor era bastante fuerte.
Se quería levantar. Quería irse de allí. Quería correr.
El dolor la acercaba a la cama, no la dejaría ir.
Editado: 19.02.2026