24 Horas Contigo

#65 Alli estaré

Hana escuchó con suma atención todo lo que le platicó Clara. Para ella, la persona que estaba al frente había llevado su vida de manera ejemplar. Su historia la convirtió en la consejera que es hoy y aunque las circunstancias son distintas, quería verla como modelo a seguir.

Clara dejó la seriedad de lado y le recordó que iban a cenar fideos. Kanade se levantó de su lugar y saludó a su familia como si acabara de llegar. Unos minutos más tarde apareció Natasha. Ese día llevaba un vestido corto floreado, ¿todas usaban flores en esta época? Hana le saludó con la mano y se disculpó.

Aunque se llevaba bien con el resto de la familia, estar cerca de Natasha aún le era incómodo. Clara lo entendió y le dio mucha comida para que llevara a casa.

Se despidieron. Hana caminaba de vuelta solo con el guardaespaldas siguiéndola. Estaba absorta en su mundo sin saber que los medios de comunicación se habían enloquecido por la reciente entrevista a Dalia.

Bueno, de cualquier manera, llegaría a llamar a Allen. Esa era su prioridad.

❀❀❁❀❀

Llegó la hermosa semana de descanso. Hana tomo todos los turnos posibles en ambos trabajos pero, le negaron algunos por petición de Allen. Él la visitaría pronto. La emoción la ponía algo tensa. No sabía cómo lo vería. Una llamada o videollamada eran distintos a tenerlo cerca. No sabía cómo reaccionar.

❀❀❁❀❀

— Señorita Mirei, alguien perdió su billetera anoche. — dijo uno de los empleados.

— Hmmm, llévala arriba. Quizás vengas a preguntar.

Mirei inauguró su bar. Cómo, bueno se supone, todos los asistentes eran mayores de edad. Ni siquiera se le ocurrió invitar a Hana, ella estaba muy ocupada con la universidad mientras que ella ya empezaba un negocio. Hana le deseaba toda la suerte del mundo.

— ¿Disculpe? — dijo una persona alta a un empleado.

— ¿Si? ¿Necesita algo? Aún no abrimos.

— Este...ayer vine y perdí mi billetera. De casualidad, ¿la habrá encontrado?

— Encontré varias... ¿de qué color?

— Es color verde. Adentro está mi identificación. Soy Akira Harris.

El empleador fue en su busca. Se encontró a Mirei en el camino y le comunicó que ella iría a visitar a su amiga. Vio a la persona que esperaba la billetera y le dio un breve saludo. Salió sin más.

Tenía un presentimiento.

Algo le había sucedido a Yuu y puso a la gente de su padre a investigar.

❀❀❁❀❀

Ese mismo día pero, más tarde, Mirei llevó a Hana de compras. Tanto estrés y malas noticias la estaba enloqueciendo además, ocupaba todo tu tiempo asistiendo a la universidad, trabajo y tareas que ya no pasaban tiempo juntas. Por si fuera poco, Hana ya estaba preparando el borrador de su nuevo libro dejándola sin tiempo libre.

— Entremos aquí, Allen se emocionara al ver las curvas que has conseguido... ¡El vestido que te regale te queda maravilloso! — señaló Mirei. — eres hermosa, te puedes quitar las medias y mostrar algo de piel.

— Si como no — dijo entrando. Era el lugar al que había ido una vez con Yuu antes de mudarse. Aja, mudarse.

Mirei y Hana miraban las delicadas prendas. Se les acercó un empleado quien les ofreció ayuda. Mirei continuaba con la misma talla y sentía envidia de Hana quién heredará el voluptuoso cuerpo de su madre.

— Recuérdame ya no venir de compras contigo...— confeso Mirei

— Pero, tú me invitaste… ¿No me digas que ya no te agrado? — respondió Hana.

Mirei la consoló. Al momento de llenar una encuesta sobre el servicio al cliente, no recordaba el nombre de la persona que los atendió.

— Es, aquella alta. — describió buscándola con la mirada.

— Ah entendido, que tenga un buen día. — le dijo la cajera.

De camino a la salida dejó que Hana se fuera antes pues tiró sus bolsas de compras. Un empleador se acercó a ayudarle.

— Ah, la señorita que estaba en el bar...— dijo de inmediato

— Eh? Hasta un extraño me conoce, ¿quién eres?

— Perdí mi billetera y hoy fui a preguntar si estaba allí...Soy Akira Harris...que coincidencia.

— Sí, me alegro que la encontrarás. Si me disculpas...

— Espera. Quiero agradecerte... ¿podemos ir a comer algo en un momento? Si gustas esperarme allí, mi turno termina en media hora...

— ¿Qué?... Ah seguro...— respondió. Le agradeció y se fue.

Si era la persona que vio más temprano apenas recordaba su cara. Alcanzó a Hana quién le dijo que se debía ver con Allen. Mirei le deseo toda la suerte que necesitaba para ver a su marido de nuevo y divertirse.

Ya que no tenía más planes decidió esperar a esa persona. Solo quería hacer acto de presencia y listo. Debía ir a comprobar sus pedidos de alcohol para la noche en que abriera el bar.

— Hola, ¿esperaste mucho? — saludo.

Mirei la miro con detenimiento. Una persona bastante alta y delgada. Parecía algo tímida y torpe, bastante torpe diría ella. La saludo y eligió un lugar cercano para comer. Al parecer, su acompañante visitaba un bar por primera vez en su vida, tenía 24 años y vivía solo.




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