Llegó el día en que Allen dejaría esa clínica.
Hana pidió el día en su trabajo y faltó a la universidad solo para recogerlo. Su asesor del libro le dijo que se merecía un día de descanso después de que su borrador estaba siguiendo una línea continua. Ella también estaba conforme con su trabajo y esperaba que fuera del agrado del público.
El chófer de Mirei la llevó hasta la clínica. Últimamente no la había visto pero, una vez que salieron a comer, se dio cuenta que su amiga parecía una persona muy diferente a la que recordaba. Tenía un aire de madurez más notorio de lo usual.
Durante el camino, pensaba mucho sobre qué hacer para su aniversario. Los últimos meses habían sido los peores de sus cortas vidas así que no sabía que podría ser bueno para olvidar lo sucedido al menos un momento. Varios de sus ex compañeros incluido Alexander le enviaron un vídeo de la última entrevista de su madre Dalia donde decía que amaba a sus DOS hijos, ella no le prestó atención.
Recordó que fue ella quien le pedía firmar confidencialidad ante el hecho de que era su madre pero, no esperaba tener que verlo en televisión. También había notas diciendo que su libro autobiográfico se vendía bien. En su trabajo, en el café, Kendra lo compró y Hana le dio unas hojeadas, sin embargo, ella podía decir que era verdad y que mentira.
En su trabajo en el hotel, se llevaba mejor con Marion aunque no le podía contar todo, se sentía bien. Podía escuchar un poco de la experiencia de Marion, no sabía si le serviría o no pero, era de gran ayuda conocer un poco más.
Llegaron a la clínica, justo al bajar del auto le llegó un mensaje de Kanade diciéndole "ya nació mi hijo" y muchos emoticones. Le envío una felicitación y continúo su camino en busca de Allen. En el trayecto alcanzo a ver algunas flores de color fucsia que le llamaron la atención. Eran bonitas. Parecía un centro lleno de flores en forma de estrella que formaban un ramo. Resaltan cada ramo en ese arbusto, no sabía cómo se llamaban pero, eran bonitas.
Al llegar a la oficina central vio a Allen y corrió a sus brazos. Él ya estaba tramitando su alta médica. Los doctores alababan su evolución esperando que fuera un ejemplo para otros pacientes con el mismo padecimiento. Se tomaron de la mano y regresaron al dormitorio para terminar de empacar. Allen sonreía tanto como solía hacerlo antes del accidente. Respondía a las caricias o palabras que ella decía con algunos gestos.
Estaría mejor ahora, ¿verdad? Se lo preguntaba a cada minuto.
Terminaron la maleta y salieron rumbo al auto. El chófer les avisó que antes de partir podrían ir a comer lo que aceptaron de inmediato.
Pese a que los médicos decían maravillas de Allen y sus buenos resultados, empezó a sentir que algo iba mal. No podía explicar que era y tampoco quería ser demasiado intuitiva pues eso le asustaba más que ver los hechos. Comieron y después de unas horas subieron al auto para regresar a casa.
El camino fue corto. A Hana le parecía que la compañía de su amado esposo lo era todo, sin embargo, el pensamiento de que algo no iba bien no la dejaba en paz. Él mencionó que quizás a finales de año podrían mudarse a su nueva casa y le proponía comprar nuevos muebles.
Ella accedió. Por fin tendrían algo que podrían llamar suyo. Le propuso que fueran de compras al día siguiente y conseguir algo para un bebé lo que sorprendió a Allen. Ella aclaró que un amigo suyo acaba de convertirse en padre. Él, de alguna manera, se sintió aliviado.
— ¿A dónde iremos para nuestro aniversario?
— Hmmm quisiera ir al mar...— pero, de inmediato se arrepintió. Su cuerpo aún tenía esas terribles cicatrices y a menos que usará un burka, todos las verían.
— Entonces vamos al mar...— contestó.
Su tono era jovial pero, Hana no podía sentir la alegría de viajar.
Llegaron a casa. Le agradecieron al chófer que se negó a recibir cualquier tipo de pago. Después de bajar el equipaje, iban caminando cuando se encontraron con Yuji quien los despidió con la mano. Probablemente iría a dónde Kanade.
Subieron tranquilamente y al llegar la gente a su casa había una maceta. En ella, había una planta con hojas de verde oscuro que hacían resaltar a flores color fucsia en forma de estrella. Había solo una pequeña tarjeta escrita en tinta que decía "Te regaló una hermosa flor" Hana no se atrevió a tomar la planta, era extraño. Ni siquiera tenía el nombre de alguna florería o algo que pudiera darle una pista sobre su origen. Allen le tomó una foto. Después la alejó con el pie.
Unos minutos más tarde, llamó a sus conocidos para preguntarles sobre esa planta pero, ningún dio una razón, en realidad era extraño que apareciera sin que pareciera un regalo.
Allen cocinaba mientras Hana desempacaba y recibió una llamada de Mirei.
"Creo que es raro que recibas plantas o flores sin remitente, pero, Akira cree que te envían un mensaje... ¿Qué tal si nos vamos por esa vía? Podría ser algo importante, como los mensajes de los espías."
"De acuerdo, investigare...por cierto, ¿quién es Akira?"
"Nos vemos Hana, Debo abrir el bar..."
Y colgó.
Le propuso a Allen buscar algo sobre esa planta primero el nombre común y después el significado. Estaban tan absortos en ello que apenas durmieron.
Editado: 08.03.2026