25 Días - Robar Será Nuestro Menor Pecado

Capítulo 11 - Otra pelea, otra noticia no tan buena

I'm sure if there's something that I can't find the words to say

I know that there will be a man around to save the day

And that was sarcasm, in case you needed it mansplained

I should've stuck to ballet

— Boys Will Be Boys - Dua Lipa

Alyssa

Después de disfrutar la cena preparada por Evan; él y yo volvimos con los demás. Fue bastante divertido verlo cocinar, intentando no fallar en nada por mi presencia. Sin embargo, casi quema varios panqueques. Termine ayudándolo, haciendo trabajo en equipo.

Ahora, estamos aquí, sentados mientras presenciamos el oscuro cielo y la luna como luz.

— Cuando todo esto se acabe, te voy a comprar una biblioteca completa— suelta repentinamente, haciendo que lo miré con una leve sonrisa.

— ¿Qué? No puedes hacer eso— bufo.

— Claro que puedo. Soy millonario, hermosa— me recuerda ese punto, que ciertamente, casi había olvidado— Puedo comprarte cualquier cosa.

— Calma, Christian Grey. Yo no te quiero por el dinero— le digo.

— ¿Christian Grey? Y eso que todavía no hemos tenido sexo— se jacta, y le doy un leve golpe en el brazo.

— No me refería al sexo. La comparación era por lo del dinero y lo que pretendes regalarme— aclaro.

— Creo que comprar una biblioteca será más caro que comprar un auto, o un teléfono de último modelo.

— Si, definitivamente. Pero no tendrás que comprarme nada, ya te lo dije— acerco mi rostro al suyo— Yo te quiero por como eres— le doy un corto beso.

— Creí que te gustaba por ser guapo y sexy— dice.

— Si, también por eso— él sonríe.

— Te compraré los libros que quieras y tú misma formarás la biblioteca— quiero replicar a eso, pero me da un beso que lo impide. Supongo que la ventaja de estar con un hombre millonario, es que podré comprar todos los libros que quiera, sin límites.

— Muy generoso de tu parte— digo entre besos.

— No es nada, hermosa— contesta. Le sonrió y vuelvo a recargarme en su hombro.

Veo a el resto, la música en la radio continúa sonando. El cielo está cubierto de nubes, el aire es bastante fresco, que hasta hace que me de un poco de frío. Estar así, en este lugar, junto a Evan y mis amigos, se siente perfecto por momentos. Pero como siempre, lo bueno dura poco para nosotros.

La música se corta de repente, interrumpida por una noticia de último momento.

El presidente Kenneth, ha anunciado un nuevo cambio en los veinticinco días. Durante tres días, la prioridad principal de los buscadores, serán las mujeres. Así lo decidió, luego de platicar con varios gobernadores y senadores. Al igual que las demás modificaciones, está entrará en vigor apartir de la medianoche. El gobierno espera atrapar a varias presas.

Al terminar la noticia, me levanto, con la necesidad de fumar un cigarro por la frustración de esta estúpida actualización.

— Esto es una mierda— escucho a Shelia.

— ¿Qué vamos a hacer?— pregunta Jasmine— Ellos van a venir por nosotras.

— Me pueden permitir un momento— pido, tratando de caminar a la cabaña para conseguir mis cigarros.

— ¿A dónde vas, Aly?— la voz de Mark hace que me detenga— Necesitamos resolver esto— chasqueo la lengua, dándome la vuelta para verlo.

— ¿Necesitamos resolver?— bufo— ¿Qué vas a resolver tú? No has ayudado desde que estamos aquí. Hasta el vaso de agua te lo da Lauren— le ataco— Necesitamos ayuda de verdad, y no hombres que estorben.

— ¡Soy un maldito líder!— exclama.

— ¡Eres un idiota! Eso es lo que eres— lo corrijo— Y deberías callarte, porque si te doy otro golpe, me asegurare de que te rompa la nariz— amenazo entre dientes.

— No te atreverías— me reta.

— Ya verás que sí— digo, acercándome hacía él mientras cierro el puño. Sin embargo, Charles y George aparecen, sosteniendo mis brazos y evitando que lo golpee.

— No, Aly. Mejor ve a la cabaña y tranquilízate— me susurra Charles. Ellos me sueltan, y de inmediato me doy la vuelta yendo en dirección hacia la cabaña.

×~×~×~×~×~×

Me fumo un cigarro en uno de los costados de la cabaña, tratando de no pensar en el imbécil de Mark y como lo voy a tener que volver a lidiar. ¿Por qué tiene que hacer todo tan difícil? Se supone que somos un maldito equipo, estamos en la misma situación y no puede cooperar ni un poco.

— Alyssa— la voz de Lauren aparece a mis espaldas. Me doy la vuelta, soltando el humo del cigarro y dando otra calada. Recuerdo las cosas que Meg, Shelia y Jasmine, me contaron sobre como ella me llamo y su actitud al defender a su novio— ¿Podemos hablar?— pregunta con duda.

Suelto el humo una vez más, y hablo.

— ¿Sobre qué? ¿La actualización de los veinticinco días? ¿O tu novio?— cuestionó, llevándome el cigarro a los labios.

— ¿Por qué tienes que ser tan malo con él?— yo suelto una risa, burlándome de su pregunta.

— ¿De verdad, Lauren? ¿Crees que yo soy mala con tu querido novio? Él siempre ha sido así. Incluso desde antes que tu llegarás y lo sabes perfectamente.

— Quiero que te mantengas alejada de él— dice con firmeza, cruzando los brazos.

— Creeme que eso es lo que yo más quiero. Pero él no me deja en paz— pronunció entre dientes— No sabes lo cansada que estoy de él, de tenerlo a mis espaldas siempre. Me fastidia cada vez que tiene la oportunidad, y estoy harta. Le he dicho un millón de veces que se enfoque en tí, pero no. Él siempre está ahí, fastidiandome.

— Él no tiene la culpa...

— ¿Quién tiene la culpa? ¿Tú o yo?— la interrumpo— Aunque no lo quieras aceptar, él es un idiota. Se cree el maldito líder y ni siquiera puede servirse el desayuno— suelto un bufido— No está ayudando en nada, sólo está estorbando, fingiendo que hace algo— me quejo— Decirme a mi que me mantenga alejada de tu novio, no servirá de nada. Esas palabras deberías de decírselas a él, y después asegurarte de que sea obediente y se mantenga a tu lado— le aconsejo, dándole una calada al cigarro.




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