3/4 Partes de mi corazón

Capítulo 42: Ronnie

 

Miércoles, eran los días más relajantes y estimulantes para mí, especialmente porque teníamos entrenamiento físico y en eso yo especialmente buena. Tenía que prepararme también para esa semana que nos tocaba partido. Esto servía como un entrenamiento.

Esa mañana Sky había tenido algunos problemas debido a que no se sentía muy bien. Tenía náuseas y fuertes dolores de cabeza, como si fuese a caerse o a vomitarte encima en cualquier momento, por esa razón el profesor Reynolds la envió a enfermería antes de comenzar la clase de entrenamiento.

  • ¿Crees que si me hago la enferma también me envíen a enfermería? Haría lo que sea para saltarme esta clase. – Dijo Carter, ella odiaba las clases de entrenamiento, y la entendía, ya que siempre que nos obligaban a correr, ella terminaba con un ataque de asma.
  • Tú ya estás enferma. – Le dijo Eli.
  • Al parecer el asma no me impide hacer deportes. Puedo morirme, pero seguirán diciendo que es bueno hacer deporte cuando tienes asma. – Es verdad, he visto mucha gente que tiene asma y que aun así no dejan de hacer deporte.

No entiendo por qué el caso de Carter es distinto. Talvez sea porque Carpi nunca recibió un tratamiento adecuado o simplemente porque es más exagerada y floja.

Aun así, he visto un par de ataques de Carpi desde que éramos niñas y no es agradable ver como tu amiga no encuentra la forma de respirar.  En estos últimos años no he visto que Carpi sufriera de un ataque, pero eso no quería decir que se había librado de ellos.

El profesor comenzó su clase haciendo sonar su silbato y todos los estudiantes comenzaron a trotar por la pista de atletismo. Eli y Carpi se posicionaron a mi lado y yo ralenticé mi trote para escuchar la conversación que se traían ambas.

A lo lejos vi como Jessie trotaba casi corriendo, tenía su cabello rubio amarrado en una coleta alta y sus pantalones cortos de color amarillo combinaban con sus zapatillas. Me guiñó un ojo al verme mirándola, y por un momento sentí que la sangre se me subía a las mejillas.

  • Eso es genial.- Le dijo Carter a Eli. Según lo que yo había escuchado Eli tenía un cita nuevamente junto al chico que aún no conocíamos llamado Lee.

Creo que la única que lo conoce es Carter y por su culpa Lee está metido en la vida de Eli ahora. No sabía si eso era algo bueno o malo. Por el momento Eli estaba feliz y era lo que importaba.

  • Sí, en serio espero que sean músicos decentes, porque no me gustaría tener que mentirles. Soy pésima mintiendo.

Lee había invitado a Eli a un café donde él y su banda tocarían esta noche y ella había aceptado con gusto.

  • Lo serán, tranquila. – La tranquilizó Carter.
  • Oye, ¿y cómo va la construcción del garaje? ¿Ha vuelto Derek a aparecer? – Carter miró hacia el cielo antes de contestar.
  • No.- Esperamos eternamente a que siguiera hablando, pero mantuvo el silenció por casi una vuelta entera.
  • ¿No?- Pregunté. – Dinos algo más.
  • Bueno… Derek solo irá los fines de semana, o cuando tenga un rato libre. No está todos los días.
  • Pero está Elliot. – Confirmé yo.
  • Sí, está Elliot.

Trotamos una vuelta más, iba a un ritmo sumamente lento al lado de ellas pero no quería adelantarlas porque sabía que aquella conversación no había terminado. Casi llegando a la línea de partida, empujé a Carter.

  •  El lunes lo invité a cenar. – Soltó.
  • ¿Qué? – Mi sorpresa fue compartida con Eli.
  • Eso. Y… realmente compartimos un rato agradable. Me ayudó a cocinar, y… Tal vez ya no me desagrada… Tanto.
  • ¿Quién eres y que hiciste con Carter maldita perra? – Pregunté trotando de espaldas para mirar a Carpi. Eli tenía la boca abierta y yo no sabía si era por la sorpresa o por el cansancio.

Carter rio.

  • Lo sé, es extraño, pero es la verdad. Ustedes mismas lo han notado, Elliot es diferente, no es el mismo que conocimos hace años. Está más…
  • ¿Sexy? – Interrumpió Eli.
  • Amable.- Corrigió Carter. – Pero sexy igual lo describe bastante bien.
  • ¿Qué? – Exploté. No estaba enfadada, pero estaba a punto de entrar en shock. Tenía una sonrisa gigante en la cara, estaba segura.
  • Cuando llegué a mi casa Elliot estaba trabajando afuera sin camiseta. ¡Tiene un cuerpo de dioses! ¿Lo peor? Es que él lo sabe.
  • ¿Tan así?- Pregunté queriendo saber todos los detalles sucios. La verdad es que a simple vista, se notaba que Elliot tenía un cuerpo de dioses, por lo que no era difícil de imaginar las palabras de Carter.
  • Sí. Supuestamente no iba a hablarle ese día, pero la verdad es que es difícil no entrar en un estado hipnótico con él cuando está sin camiseta.
  • ¿Por eso lo invitaste a cenar?
  • No. Bueno, no sé. Quise ser amable.
  • Claro, quisiste ser amable después del medio cuerpo que viste.- La voz de Eli podía ser muy cerda cuando se lo proponía.
  • No la culpo. Cristiano Ronaldo puede caerme muy mal, pero si se acerca en puros calzoncillos Calvin Klein probablemente igual terminaría besándole los pies.- Dije intentando entender a Carpi.
  • ¿Los pies no más? – Se burló Eli.
  • ¿Besando no más?- Esta vez fue Carter la que se burló de mí.
  • ¡Estoy defendiéndote! – Gruñí entre risas.
  • El punto es que Elliot tuvo que darse una ducha antes de cenar con mi padre.
  • ¡¿Espera qué?! – Ese grito fue al unísono con Eli y fue más fuerte de lo que pretendíamos.
  • Ah por favor, ya lo oyeron bien. Me canso de repetir todo… Estoy intentando trotar ¿sí?- Tenía razón, apenas estábamos trotando.
  • ¿Dónde se bañó? – Pregunté temiendo y ansiando la respuesta.
  • En mi baño. – Hubieron varios gritos más de parte mía y de Eli. - ¡Dejen de chillar! – Carter estaba intentando enojarse con nosotras, pero no podía quitarse la sonrisa de la cara.
  • ¿Lo viste desnudo? ¿De qué tamaño lo tenía? – No pude evitar preguntar. Carter y Eli abrieron los ojos como platos y dejaron de respirar por un segundo. Tal vez fue una pregunta demasiado apresurada. - ¿Tan grande?
  • ¡Ronnie! – Eli y Carter me reprimieron al mismo tiempo, pero luego no pudieron evitar estallar en carcajadas.
  • No lo vi desnudo… Completamente… - Las imágenes volaban en mi cabeza.
  • Eres una maldita pervertida. – Eli la golpeó en un brazo con suavidad.
  • No fue mi intención… Pero si hay que ser honestas, el idiota está más bueno de lo conveniente. Y su amable personalidad no está ayudando a mantener a raya las hormonas.- Alegó Carter.
  • Insisto en mi teoría de Cristiano Ronaldo.
  • ¿Crees que está tan bueno como para modelar calzoncillos Calvin Klein?- Preguntó Eli.
  • Oh sí. Muy bueno.- Aseguró Carter.




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