3/4 Partes de mi corazón

Capítulo 58: Ronnie

Eli me miraba con esos ojos interrogantes que hacían que me pusiera nerviosa. Jessie y yo hemos estado hablando por mensajes durante toda la noche, me gustaba poder tener temas infinitos de conversación con ella, aunque no fuesen cosas realmente relevantes. Eli sabía que estaba ocultando algo, mis nervios y mis sonrisas tontas no ayudaban a disimularlo, así que decidí dejar el teléfono a un lado mientras le devolvía la mirada a mi amiga. “Sin comentarios”, fue lo que me dijo.

La abuela de Sky se acercó para saludarnos y nos dio un abrazo a cada una, hacía mucho tiempo que no la veíamos. La primera vez que conocimos a la abuela de Sky, teníamos 14 años y nos enseñó a preparar galletas, era bastante cariñosa con nosotras.

  • ¡Oh mis niñas! Me alegra ver que están bien. – Nos dijo la abuela cuando nos vio. – Se ven hermosas, me encantan. Me encantaría saber dónde está mi nieta de todas maneras, ya que la vi solo una vez y desde entonces desapareció. – Nos dijo. Las tres sonreímos de oreja a oreja, todas sabíamos dónde estaba Sky pero ninguna iba a delatarla. La abuela de Sky tenía razón en algo, todas estaban hermosas esta noche.

Me encantaba el vestido amarillo de Eli, se veía perfectamente esa noche con un poco de maquillaje y su pelo rizado y suelto, estaba cómoda con unos tacones bajos y sonreía constantemente. Eli siempre sabía cómo lucir adorable y natural, aunque de adorable no tuviera mucho. Carter por otro lado se veía elegante y delicada, llevaba un simple vestido negro sujeto por finas tiras en los hombros y tacones altos del mismo color, su cabello estaba recogido en un moño alto y sonreía cada vez que estaba cerca de nosotras, aunque no sabría decir si era porque estaba fingiendo o porque los aperitivos del cóctel le habían hecho efecto. Tal vez sea un poco de ambas. Sky también lucía un vestido negro, pero a comparación del de Carpi, el de ella era largo y sin espalda. Sky se veía perfecta, como siempre, su pelo lacio estaba peinado hacía el lado y llevaba un moño de flores plateadas. Yo por mi parte, había estado frente al espejo varios minutos antes de salir de casa, tenía que asegurarme de que me encontraba perfecta esa noche. Mi hermana me ayudó a cerrar el vestido rosa y me peinó con una coleta alta, me prestó unos aros grandes que combinaban con el tono pastel del vestido y caminé en los altos tacones de Jessie. El vestido rosa era casi tan corto como el de Carpi en la parte de adelante, pero era bastante largo como el de Sky en la parte de atrás. Mi hermana me dijo que esa noche debía de pasar por la alfombra roja.

  • ¿Cómo ha estado señora Harris? – Pregunté amablemente.
  • Muy bien querida, gracias a Dios.- La abuela de Sky tomó una silla cercana a la nuestra y se sentó en ella. – Me escapé un rato de mi hija para venir a saludarlas. Sky no sé dónde rayos está.
  • Debe estar ocupada con el asunto de los meseros.- Dijo Carter. Eli la golpeó por lo bajo disimuladamente. Reprimí una sonrisa.
  • ¿Y ustedes? ¿Cómo van con el asunto de la universidad? – Me iba a apresurar a responder, pero Carter habló primero.
  • Todas tenemos algo en mente, pero creo que todo  es incierto aún.
  • Es estupendo. – En ese momento Elliot apareció junto a nosotras nuevamente, pero esta vez fue debido a la abuela de Sky. Cuando se acercó, posó una mano sobre los hombros de la mujer y dijo con amabilidad.
  • Señora Harris, Susan la necesita.- Le dijo él. La Señora Harris asintió.
  • Increíble, no puedo dejarla sola un momento cuando ya se desespera. Bien muchachas, nos veremos en un rato. – Nos sonrió a todas y se marchó a paso rápido, algo increíble para alguien de su edad. Elliot se quedó entre nosotras un par de segundos más, miró a Carpi y esbozó un “hola”, pero Carpi no le respondió y se marchó de nuestro lado sin decir a donde iba. Pensé que a Carpi le gustaba Elliot, no entendía por qué se estaba comportando así con él.

Eli me hizo seguir a Carpi después de que Elliot se hubo marchado de nuestro lado, y cuando la encontramos, la arrastramos hasta un pasillo en donde no hubiera tanta gente. Algo pasaba, Eli y yo lo sabíamos muy bien, y nos preocupaba porque Carpi y Sky no son de las que guardan secretos, no a nosotras.

  • ¿Qué te sucede?- Preguntó Eli. Carter ni siquiera la miró a los ojos, estaba concentrada en el pastelillo a medio comer que tenía en la mano.
  • Nada, ¿por qué? – No dejó que le contestáramos cuando empezó a hablar nuevamente.- ¿Saben? Deben probar esto, es delicioso, creo que tiene nueces.- Tenía razón, no había probado pastelillos en toda la noche, y el que tenía en su mano parecía bastante apetitoso. Me fije a mí alrededor, tal vez hubiera un mesero cerca a quien pedirle.
  • ¡No cambies el tema Carter! – La regañó Eli. Tenía razón, Carter siempre sacaba otro tema cuando no quería responder preguntas. Me concentré en sacarle la verdad y no en mi estómago.
  • ¿De qué hablas?
  • ¿Qué pasó con Elliot? – Pregunté yo directamente. Carter desvió la mirada automáticamente, había dado en el clavo.- Pensé que te gustaba.
  • No.- Dijo ella cortante.- Si… No… No importa.
  • ¿Por qué?
  • Elliot es un idiota, sigue siendo el mismo de siempre, no ha cambiado ¿de acuerdo?
  • ¡Sí cambió! – Le dijo Eli, yo estaba de acuerdo con ella.
  • ¡No! – Gruñó Carter.
  • Solo lo dices porque te da miedo que él te guste, y empiezas a buscarle todos los defectos posibles para que no te guste y si no los tiene, te lo inventas. ¡Porque te da miedo enamorarte, y siempre buscas excusas y arruinas todo lo que estaba perfecto! – Alegué. Odiaba cuando Carter hacía eso. Odiaba que Carter siguiera prendida de un idiota llamado Derek y que no fuera capaz de admitirlo. Cada vez que un chico (por muy idiota que fuese) la invitaba a salir, ella no aceptaba, pero si era lindo y nosotras la empujábamos a ello, Carter terminaba arruinando las cosas antes de que comenzaran, poniendo excusas baratas para ocultar que todavía seguía prendida de Derek. Ya era suficiente, en el fondo yo sabía que Elliot podía ser mejor que él.
  • Esta vez no, ¿de acuerdo? – Mi rabia se convirtió rápidamente en arrepentimiento al ver su cara. Tenía los ojos llorosos y la expresión conmocionada, de la misma forma que la ponía cada vez que iba a llorar. Carter puede aparentar dar miedo y ser dura como una piedra, pero nosotras sabemos perfectamente que no lo es, que es tan sensible como para seguir llorando la muerte de Mufasa cada vez que ve el Rey León.
  • ¿Qué hizo? – Preguntó Eli. Ella siempre sabía hacer las preguntas correctamente.
  • Sigue consumiendo drogas y no acepta la ayuda de nadie. – Eso si fue un golpe en el estómago, no esperaba eso. Carter miraba hacía el techo para contener las lágrimas. – Intenté buscar explicaciones pero a él no le importa, no le importo yo, no quiere saber nada de mí y tampoco quiere que me meta en su vida, aunque yo solo quiera ayudarlo. Me sentí idiota porque sus problemas no son mis problemas, ni siquiera debería importarme lo que él haga, yo…
  • Pero lo hace.- La cortó Eli.- Te importa porque lo quieres. No eres estúpida.
  • En serio pensé que había cambiado, que no era el mismo idiota de siempre.
  • Hey, el único idiota aquí es él, no tú.- Le dije finalmente. La abracé y después de unos segundos Eli se sumó a nuestro abrazo.
  • ¿Eso es de lo que Sky y tú hablaban?- Preguntó Eli.
  • Sí.
  • De acuerdo.- Dije yo.- Vamos a la fiesta y si Elliot planea acercarse a ti, lo matamos. Por esta noche no tiene permiso ni autoridad para molestarte.
  • Sí, pero después, sabes que tarde o temprano vas a tener que hablar con él. – Dijo Eli.
  • ¿Por qué? No pienso hacerlo, no volveré a hablarle.
  • Carter, no seas cabeza dura si él quiere conversar contigo, exígele que se disculpe, y luego de eso, lo desechas, simple como eso. – Eli tenía razón. Nos encogimos de hombros y caminamos nuevamente hasta la fiesta.




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