7 pecados

Capítulo 3 -La marca de la orden

Mi mente y mi cuerpo ya estaban cansados pero las pruebas seguían, las pruebas no debían pasar el día . Tras cruzar el puente de piedra y dejar atrás la mirada burlona de Oggón, me adentre en un bosque dónde se alzaban las cinco pruebas del pentatlón mágico. El primer desafío fue el tiro con arco tense mi cuerda y observé como las flechas imbuidas de magia pura buscaban el centro de la diana guiadas por mi propia voluntad . Aunque casi le pegó a un cuervo que pasaba volando al enfrentarme a la carrera de obstaculos cada salto era imposible con plataformas que se movían y la gravedad jugaba en mi contra. Al principio titubeé de forma poco digna, pero luego canilice mi propia energía proyectando un campo de fuerza sutil que estabilizó cada salto y anulo el caos a mi alrededor. En el lago las criaturas luminosas que me deslumbraban pero cerré los ojos y convoqué a un destello de luz propia que apaciguó a las bestias permitiendome pasar nadando sin contratiempos. Finalmente con la montaña de roca viva un temblor amenazó con derrotarme , pero levanté mis manos y con un susurro milenario ordene a la piedra detenerse logrando escalarlo para esculpir el camino hacia la cima con asombrosa facilidad . Para terminar el último reto del pentatlón fue descifrar un acertijo ancestral movilizando los elementos para desbloquear el camino definitivo.




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