7 pecados

Capitulo 11- Una Sola Mente contra el Tiempo

La llegada de Kaelen junto con el vextor impresionaba a los habitantes del pueblo , a pesar que era normal ver criaturas mágicas todo el tiempo no lo era ver criaturas infernales como lo era un vextor. Sin previo aviso para los habitantes de Felss , el titán de obsidiana cayo del cielo con un estruendo pesado. Sus garras se hundieron en la tierra fértil, marchitando instantáneamente la hierba verde a su alrededor debido al calor extremo de sus pasos. Las plantas medicinales que el médico infernal estaba sosteniendo en la mano reaccionaron al aura volcánica, cerrando sus pétalos o brillando con más fuerza ante la inminente presencia del fuego infernal.A pesar de la apariencia de pesadilla del vextor, la criatura actúo con una urgencia desgarradora que frena el instinto de huida del médico infernal. El coloso bípedo se arrodillo haciendo que su corona de cuernos quedará a la altura del médico infernal. Con un movimiento torpe pero cuidadoso, extendió sus garras humeantes hacia el maletín del médico infernal, señalando las plantas que acaba de recolectar. De sus fauces no salio un rugido destructor, sino que un lamento ahogado en forma de hilo de humo negro, como si intentara explicar que esas mismas plantas son la única esperanza para salvar la vida de alguien en su hogar de la academia Blakwood. Al comprender la gravedad de la situación, el médico infernal no tuvo tiempo de regresar al pueblo; el vextor lo tomo con extrema delicadeza entre sus garras de piedra y emprende el vuelo directo desde el claro del bosque. El vextor batio sus alas membranosas con una fuerza nunca antes vista, haciendo que el mapa místico se sacuda bajo ellos. Las hojas medicinales que el médico infernal logró rescatar volaran poco a poco con el viento, pero el vextor uso su propio cuerpo como un escudo térmico para que el calor no las marchite antes de llegar y poder curarme. Mientras tanto Kaelen empezaba sufrir dentro de la cueva sus ojos empezaron a sangran y su fuerza se iba perdiendo lo que hacía que el vextor empezaba a perder velocidad y cada vez más se acercaba la luz solar con el amanecer, lo que debilitaba a la criatura y a la vez a Kaelen, y poco a poco parecía que ya podría aguantar más tiempo su poder y concentración de hiban perdiendo, desde mi habitación se alcanzaban a escuchar sus gritos de dolor, eran desgarradores, eso me hacía sentir culpable como si no mereciera que nadie me ayudara y que mejor me hubiera muerto y ya no molestaba a nadie, en ese momento de culpa decidí no quedarme acostada mientras alguien se sacrificaba para salvarme la vida , me empecé a concentrarme como nunca había hecho antes y empecé a trasladar un poco de mi poder a el de Kaelen para que su cuerpo pudiera resistir, Daishi notó mis dedos moviéndose y mi concentración absoluta y aunque trato de evitar con sus palabras el traslado de mi poder, cuando se dió cuenta era demasiado tarde el traslado de mi poder se había realizado, casi de inmediato los gritos de Kaelen desaparecieron y con ellos mi conciencia también se calmó. Tras unos minutos de espera escuchamos el fuerte aterrizaje de el vextor, un fuerte estruendo que venía desde la dirección de la cueva , el médico ya había llegado.




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