7 pecados

Capitulo 12-El veneno en las venas

Al yo terminar de decir esto la puerta se abrió de un gran golpe era Daishi ,el cual preocupado por el estado de salud de ambos decidió ir lo antes posible hacia la habitación para apoyar en lo que fuera necesario pero al vernos sentados en el sillón platicando, su preocupación se acabó y eso era reflejado en su rostro. Daishi solo se acercó al sillón donde estábamos sentados se acercó hacia mí y me dio un cálido abrazo mientras que a Kaelen le dio una suave palmada en la espalda y expreso su alivio al vernos. Nuestra tranquilidad fue arrebatada por el grito desesperado de uno de los estudiantes de la academia, el cual salió de su habitación buscando la ayuda inmediata del médico infernal, al oír sus gritos de desesperación el médico infernalcorrió rápidamente de nuestra habitación hacia aquella habitación del estudiante que pedía auxilio ,el médico entró a la habitación y tardó varios minutos hasta que salió y su rostro solo podía reflejar preocupación y un miedo que es raro de ver entre los demonios. Nos habíamos movido de nuestra habitación hacia la de aquel estudiante que pedía auxilio la curiosidad nos dejaba intranquilos. Y al ver el rostro de preocupación que reflejaba el médico nos atrevimos a preguntar la razón de su angustia ,él balbuceando le costaba decir las palabras, dijo que aquel estudiante presentaba síntomas similares a los míos, lo que podía hacer que aquella enfermedad que yo traía se pasara hacia aquel estudiante el cual se encontraba en un estado de salud delicado y si no era tratado podía llegar a morir. De inmediato la primera pregunta de Daishi fue por qué no usaba el mismo tratamiento que usó conmigo para curar aquel estudiante y que la enfermedad no continuar esparciéndose en la academia. El médico infernal dio respuesta a la pregunta de Daishi con que la última planta que era la única que lograba curar esta enfermedad se había acabado en Fells y la única forma de conseguir aquella planta era en el mismo infierno. En uno de los rincones más temidos hasta por los propios demonios era una de las partes más obscuras y aterradoras del infierno. Conseguir otra planta para curarlo tardaría días e incluso meses para lograr hallar la ubicación exacta de la flor y traerla hacia la academia. Y en ese tiempo probablemente aquel estudiante no aguantaría, así que la solución del médico fue tratarlo con otras plantas medicinales para que su cuerpo pudiera aguantar y esperar si había una mejora en él. El médico ordenó inmediatamente iniciaron protocolo estricto para prevenir nuevos contagios de esta enfermedad. Y como el médico lo ordenó empezó el protocolo para prevenir nuevos contagios ,los directivos decidieron dividir a todos los estudiantes por pequeños grupos los cuales tendrían que estar en las habitaciones todos juntos y así evitar salir de aquellas habitaciones para propagar la enfermedad, y permanecer encerrados hasta nuevo aviso del médico cuando él autorizara salir. Aquella situación no era creíble para todos los estudiantes los cuales nunca habían oído de una enfermedad que pudiera hacer que los demonios cayeran en ese estado tan deplorable ,por lo que muchos se negaron a obedecer las órdenes dadas por los directivos, pero justo después de muchos reclamos por los alumnos otro alumno resultó víctima de la enfermedad, lo que hizo que se prendieran las alarmas rojas en toda la academia. Pero también hizo que los alumnos que no creyeran en la enfermedad lo hicieran.




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