A 3 Metros lejos de Mi.

4.

Capítulo 4.

Lucia.

Ha sido tan difícil mantenerme lejos de él sabiendo que muero por hablarle y comentarle cosas que me han pasado estos días. Sin embargo, se que debo respetar esa relación que tiene con la Dra. Ariel, no quisiera que se crearan rumores y comenzar a tener mal entendidos acá siendo nueva.

—Din, don.

Dean se detiene bajo el umbral de la puerta y me sonríe

Ha sido bueno conmigo pero no me gusta que sea tan meloso, no quisiera que piensen que salgo con él.

—Hey, no te había visto.

—Había estado ocupado con Rick, han ocurrido ciertos problemas con una chismosa en la corporativa.

Si he oído que entre las asistentes y enfermeras hay una chismosa que le encanta crear rumores, compartirlo en la página de la corporativa y hacer quedar mal a los trabajadores. La verdad no sabía de quién podría tratarse o con que intención lo hacía, solo se que había que cuidarse de todos acá.

—¿Han sido rumores feos, no?

Dean asintió y tras soltar una bocanada de aire dijo:

—Dicen patrañas sobre Eliot Hollister y Ariel Monroe.

Su relación…

Sentí la bilis subirme de sopetón a la garganta y las nauseas prolongarse.

—¿No y que son pareja?

—No es algo que me incumba, Lucy… solo se que Eliot la desea.

¿Y como no?

Es guapa, millonaria, de cabellos hermosos, sonrisa encantadora y tatuajes que le otorgan ese lado salvaje e intrépida que de seguro Eliot busca en una mujer.

¿Y que podría encontrar de interesante en mi?

Solo soy una jovenzuela, de aburridos cabellos rubios y comunes ojos azules, soy una más en la corporativa mientras que Ariel resalta.

—Felicidades a ellos.

—Ya pronto conocerás a Ariel, quizás en la fiesta de San Valentín de este año.

Dean no lo sabe pero parte de aquellas ilusiones absurdas se han esfumado ante su afirmación no directa.

Quise continuar redactando informes psicológicos a unos pacientes pero la imagen de Eliot y Ariel saltan en mi mente y antes de que pueda enloquecer termino saliendo a la cafetería por un café y así continuar trabajando más en calma.

Estaba distraiga pagando que no sentí la presencia imponente junto a mi, de no haber sido por la chica que me está despachando que miró a mi lado.

—Hola, Lucia.

Mi estómago se revolvió de sobremanera al ver a Eliot a mi lado.

Sus usuales kit monos pero ahora en un tono más cálido.

—Dr. Hollister…

No mentira cuando dije que dejaría de tutearlo.

—¿Qué tal se encuentra? Llevo semanas sin saber de usted.

Pues me oculte para que él no pudiera ni encontrarme de casualidad.

Y todo para evitar que esto ocurriera,

Pero al final sucedió.

—He estado ocupada con mucho trabajo.

—¿Tanto como para no encontrarte a la hora de la comida?

Me había quitado la libertad de ir a la cafetería a la hora del almuerzo ya que sabía bien que lo encontraría junto a la Dra. Ariel y el Dr. Germán y eso sería mucho para mí tener que ver cómo ella le coquetea.

—Ya ves, cuando el deber llama…

E hice como quería irme pero su mano fue rápida al sujetarme del antebrazo y tirarme más cerca de él.

—¿Qué harás al salir de trabajar?

Muerdo mi mejilla interna sin saber que responder,

Muero por querer salir con él pero Eliot tiene novia y no quisiera problemas.

—Ellie trabaja hasta tarde y debo darle de comer a nuestro gato.

Su tacto contra mi piel quema, me inquieta que no quiera apartar su mano.

—¿Te parecería bien acompañarme a cenar está noche? Puedo recogerte en tu casa luego de que le des de comer al gato.

¡Dios mío, sálvame!

—Ah… ¿No sería mucha molestia para ti?

Y de pronto en esos apetecibles y provocativos labios aparece una media sonrisa que hace entrar en corto circuito mi sistema nervioso, impidiendo que pueda pensar con racionalidad.

Verlo se sentía tan prohibido pero a la vez tan bien y me cuesta creer que el primer hombre que llega a llamar mi atención deba ya estar con otra.

Alguien allá arriba no ha de quererme mucho…

—No me molesta y menos si se trata de verte.

No sé porqué pero terminé riendo con él.

¿O serán los nervios ya controlando mi sistema?

—¿A las 8 te parece?

—Está más que perfecto para mí.

Yo asiento y por fortuna él suelta mi antebrazo.

No sé que acabo de hacer pero sería feliz viendo esa linda sonrisa y rostro mucho más tarde otra vez…

🪷🪷🪷

—¡Te ves tan linda, Lucy!

Ellie y Tommy me observan al salir de mi habitación.

Ellie en realidad no le toca trabajar hoy solo era una excusa para librarme de Eliot pero veo que con él las excusas no son nada, es decir, te encuentras una solución inmediata y me gusta eso de él. Soy un caos constante y una máquina de problemas andantes… soy un desastre y espero él no lo sepa.

—Al Dr. Hollister le va agradar como has puesto a su novia.

Ellie fue quien alisó mi largo cabello rubio, maquilló mi pálido rostro para verme aún más hermosa, según sus propias palabras, y me dio un vestido elegante de color melocotón que resalta muchísimo y me hace una figura linda.

—No soy su novia. —. Dije, ya sonrojada y la pareja me toma a juego.

—Te has colorado, Lucy. —. Ellie es amable al pasarme un colgante y reloj en tono dorado.

Faltaban diez minutos para las ocho y sentía que me faltaba el aire cada vez más y no entiendo porque siempre con Eliot me sucede esto pero con Dean actúo normal y sin ningún atisbo de vergüenza o timidez.

Ellie y Tommy ladean su rostro y ambos sonríen como unos padres entregando a su hija pequeña a una cita.

—¿Pueden parar? Hacen que mis nervios aumenten.

—Es que te noto diferente, Lucy. —. Confiesa Ellie, entre un pequeño sollozo.— Es como si entregara mi hija menor a su primer novio.




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