Capítulo 5.
Lucia.
“He encontrado una razón para mostrar un lado de mí que no conocías, una razón para todo lo que hago,
Y la razón eres tú”
Ha Sido un mes bastante intenso y emocionante, de cierto modo y todo es gracias a la llegada de Eliot a mi vida. Su forma tan divertida y elocuente de comunicar las cosas ha hecho que entre los dos florezca un vínculo lindo y agradable y aunque un principio mi mayor temor era que él me guste y no ser correspondida, ahora es que todo acabe y salgamos lastimados.
Justo hoy es la fiesta de San Valentín en la corporativa de Eugene Hollister y Eliot quedó que vendría por mi al departamento y tomaría ese espacio para entregarle un regalo que probablemente le gustará. En este mes me tomé la oportunidad de conocerlo, escuchar sus gustos y en más de una ocasión ha venido a mi departamento a enseñarme su anime favorito.
Y justo tiene que ver con algo referente a eso.
—Estoy segura que Eliot lo amará.
Hace años era una genio dibujando bocetos y retratos pero al iniciar mis estudios todos esos pasatiempos quedaron para después y bueno la magia acabó. Sin embargo mi inspiración del momento se ha vuelto Eliot y pensé que sería una detalle bastante lindo dibujarlo pero como un personaje de su anime favorito.
—¿Y si no? Ay, no, no se que cara pondré si resulta que no es buen regalo…
—Ya conoces a Eliot y sabes que ama ese anime, estoy segura que ese dibujo lo será todo para él.
En eso se escuchó el timbre y ante mi emoción fue Ellie quien pasó a abrirle la puerta.
Inhalé hondo y tome valentía de dónde no tenía y los seguí para hacerle entrega de mi humilde regalo. Al avanzar y acercarme a la puerta lo encuentro de pie bajo el umbral con globos de corazón y en sus manos una caja forrada con papel de mariposas. Sabe cuánto me gustan las mariposas. Una sonrisa nerviosa nació en mis labios y al estar frente a frente, Ellie comenta:
—Los dejó solos y espero se diviertan.
Ella salió de nuestro campo y solo nos quedamos viendo.
—¿Te parece si a la cuenta de 3 nos entregamos nuestros regalos? —. Propone él.
—¿También te da nervios?
—Se qué lo amarás.
—Vale… 1… 2… 3… ¡Ya!
Yo de inmediato le entregué el portarretratos con el dibujo y él me pasó la caja.
Eliot fue el primero en girar el retrato y verse dibujado, me emocioné al verlo sonreír muchísimo.
—¿Soy yo? —. Él lo miraba mucho y yo sentía mis nervios a flor de piel.
—Si, y lo he hecho a pulso yo misma.
Él se sorprendió y le tomó una foto con su móvil.
—Le presumiré a Oliver que ya le he ganado.
Tanto a él como a su hermanito les gusta el mismo anime.
»—Ahora abre el tuyo, he esperado toda esta semana para ver tu reacción.
Yo ante su atenta mirada saque la cinta que protegía la tapa de la caja y al abrirla me encontré con dos papeles curiosos. Lo miré a Eliot y él sonriente se encogió de hombros. Los tomé con mis temblorosas manos y al voltearlo y leerlo no lo podría creer.
—¡¿De verdad iremos a República Dominicana?!
Hace unas semanas le comenté que uno de mis sueños es viajar a playas exóticas de países latinos y todo antes de casarme y ser madre, y… no creí que de verdad me daría un regalo de esa magnitud.
—Esta pago absolutamente todo, incluso esa semana tendremos un guía para nosotros.
—¿Y solo iremos tu y yo? ¿Solos?
Una risilla pícara por parte de Eliot sonó y mis mejillas se encendieron.
—Supuse que querías que estuviéramos solos.
—Nada me daría más gusto.
Se que de a poco debo ir dejando mi miedo a querer y más a él y que para en un futuro formar algo más seguro debemos conocernos bien y saber los gustos del otro por muy raros o nerd que suenen.
—Entonces prepara una maleta grande y dile a Ellie que se encargue del fósil viviente.
Eliot le tiene cierta riña a Capi y quién es el gato que Ellie y yo adoptamos al mudarnos juntas.
—Ya deja a Capi. —. Tomé a mi gato mestizo y lo hice verlo pero Eliot hizo una mueca graciosa.
—Estoy seguro que quieres más a ese fósil que a mí.
—¿Te podría considerar un fósil como a Capi?
Él bufó y volteó sus ojos.
—Eres sin duda lo mejor que me pudo pasar, Lucia.
Tras dejar nuestros pasajes de avión bien guardados en mi habitación partimos hacia la corporativa ya que si íbamos algo atrasados.
—¿Sabes que dirás si te preguntan sobre nosotros?
Hemos sido muy cuidadosos y casi nadie nos ha visto juntos pero ya Eliot quiere que todos sepan que nos gustamos mutuamente y que no estamos interesados en seguir conociendo a otros.
—Que salimos y pueden ir matando esas esperanzas que traen contigo.
—Eso es ser un mata esperanzas, Eliot.
Él sonrió complacido con mi deducción.
—Es lo que quería transmitir.
—¿O sea no es de tu gusto compartirme con nadie?
—¿Sinceramente hablando? —. Yo pues… asiento diciendo que si, a todos nos gusta la sinceridad.— No deseo compartir mi reliquia más grande con cualquier persona nefasta.
—No soy un objeto al que puedas presumir, Eliot.
—En efecto, no lo eres. Eres más que eso. Eres mi invaluable y poco difícil de encontrar rayo de sol.
🪷🪷🪷
Las miradas habían caído sobre nosotros al momento uno que entramos al sector donde estaría la celebración por el día de los enamorados y más de uno no dudó en sacarnos una foto y mirarnos como si fuéramos unos aliens extraños.
Eliot apretó mi mano al segundo que su padre Eugene acompañado de una mujer surcoreana mucho más joven que él.
Su padre miró a Eliot y luego a mi y dijo:
—¿Si es oficial o es un simple capricho, Eliot Hollister?
—Me gusta Lucia y es de mi gusto formalizar con ella está noche pero cuando estemos solos y dónde no hayan personas viéndonos como si fuéramos de otro planeta.
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Editado: 25.07.2026