A Beautiful Memory

Capítulo 19. Una situación llena de miedo y desesperación.

Ariana.

–¡Mas rápido, Calabacita! ¡Debes esquivarlos con más rapidez! –ordena Buck, sin dejar de lanzar golpes hacia mí, evadiéndolos de la manera que me enseñó.

Buck siempre se ha tomado la defesa personal muy en serio, sobre todo, por su trabajo anterior. Después de lo que sucedió con Eun Hye, me he sentido muy insegura de todo y de todos, algo que Buck notó enseguida, y cómo una manera de ayudarme, me enseñó los movimientos más sencillos pero certeros para defenderme si era necesario. Al principio era muy difícil y frustrante, tenía muchísimo miedo y era demasiado torpe, me quedaba paralizada cada vez que veía un puño venir hacia mí, pero él fue muy paciente, y poco a poco, fui aprendiendo, tanto que a veces es algo automático, por eso golpeé a Tae sin querer cuando me asusté.

De inmediato sonrió, porque pensar en Tae me hace feliz, pero también me distrae, por eso Buck casi me golpea en la cara, pero fui más rápida, agachándome y golpeando un costado de su abdomen, lo que lo hizo doblarse por el impacto. Fui incorporándome poco a poco, jadeando rápido y ruidosamente, con el sudor empapando mi cuerpo y mi cabello alborotado a pesar de estar amarrado en una coleta baja, con los nudillos algo rojizos y adoloridos por el ejercicio, pero orgullosa de mis avances.

–Muy buena reacción, Calabacita –dice él con voz ronca, observándome orgulloso –, cada día mejoras más.

–Eso también es gracias a ti, Buck –sonreí, tomando una toalla para secarme el sudor –, eres un gran maestro.

–Cuando se trata de tu seguridad, no debe existir ninguna clase de error –acaricia mi cabeza con suavidad, observando el reloj en su muñeca –. Terminamos justo a tiempo para que puedas ir a bañarte e ir a la Academia, por el día de hoy es todo.

–¿Vendrás conmigo?

–No, debo ir a buscar un par de cosas para la cena de esta noche –suaviza un poco su mirada, notando lo tensa que me puse al escuchar sus palabras –. No irás sola, Taehyung mandó a dos guardaespaldas para cuidarte.

–Entiendo –murmuro, incómoda por la situación –. Esto va a durar poco tiempo, ¿verdad? Siento que ya ha durado demasiado...

–Calabacita –toma mi mano con suavidad –, comprendo que todo sea extraño para ti y que sea una invasión a tu privacidad, pero, no debemos bajar la guardia con ellos, desafortunadamente, sabemos que son capaces de hacer cualquier cosa.

–Lo sé, es solo que... –suspiro, sintiendo la molestia surgir en mi interior –Me molesta que mi vida este cambiando tanto por su culpa, no hice nada malo, ni antes ni ahora y que continúen con esa historia y queriéndome echar la culpa de todo esta molestándome.

Buck me observa entre curioso y serio, analizando mis palabras y tono de voz. Moví mi cuello de un lado a otro, notando que la tensión que tanto había torturado mis hombros estaba desapareciendo un poco, tal vez porque pude externar algo que ha estado rondando en mi cabeza una y otra vez.

–¿Qué quieres hacer respecto a todo eso? –pregunta con suavidad.

–Quiero que todo terminé, que se alejen de mí y no vuelvan por ningún motivo. Quiero darle el fin que se merece y que no le di antes por el miedo que sentía y tenía paralizada –respondí con firmeza –. Luché mucho para volver a sentir paz o sentirme feliz y libre de culpas, así que no voy a dejar que me la quiten sin pelear.

–Esa es mi Calabacita –sonríe Buck complacido y orgulloso, dándome un fuerte abrazo.

Ignore que ambos estábamos sudados, disfrutando de lo reconfortante y cálido del abrazo. Buck sabe cómo hacerme sentir mejor con una sola mirada, un gesto o una simple palabra, así ha sido toda mi vida, todos los días, por eso agradezco que haya decidido quedarse a mi lado, aún si eso significó dejar un trabajo en lo que tenía muchísimo talento oportunidad. A veces me sentía culpable, pensaba que en algún momento se arrepentiría o se iría con algún tipo de resentimiento, sin embargo, ha demostrado con acciones y palabras claras lo firme de su decisión. Esa lealtad feroz es la que me hace admirarlo y amarlo con toda el alma y por esa razón, si alguna vez tengo hijos, planeo ponerle su nombre a uno de ellos.

–Gracias por todo, Buck –susurró casi sin voz, debido al cúmulo de emociones en mi interior que casi se sentían asfixiantes.

–Prometí cuidarte desde la primera vez que te sostuve en mis brazos, Calabacita, y eso nunca va a cambiar –besa mi cabeza con ternura –. Vete a bañar ahora, hueles feo.

De inmediato lo empuje, ofendida de su broma mientras él se reía sin ninguna preocupación, porque está seguro que jamás me enojaría con él por eso, sabe que lo quiero mucho, además de que confía demasiado en ese carisma que hace que cualquiera se derrita. Algún día le hare pagar por ello, pero por mientras, iré a arreglarme y continua con la vida que no voy a dejar que nadie me quite.

*****

–¡Ariana! –grita alguien a mis espaldas, girando para observar a la Directora de la Academia acercándose con varias carpetas en sus manos.

–Buena tarde, Directora –sonreí al verla –, ¿en qué le puedo ayudar?

–Necesito que vayas a la Empresa Empire a entregar estas carpetas para la colaboración, me harías un gran favor, porque las necesitan urgentemente.

–Pensé que las íbamos a llevar en la reunión de la siguiente semana –mencioné confundida mientras las tomaba de sus manos.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.