A Beautiful Memory

Capítulo 21. La justicia hace acto de prescencia cuando más se necesita.

Ariana.

He esperado mucho, mucho tiempo para este momento.

Mi corazón late demasiado rápido, las palmas de las manos no dejan de sudar y mis piernas tiemblan de manera obvia y nerviosa. Puedo escuchar a la lejanía la voz juguetona de Buck pidiendo que me calme, sin embargo, todo pasa a segundo plano cuando veo entrar a las dos personas más importantes de mi vida, quienes amo con todo el corazón y que extrañe tanto, pero tanto, que a veces me dolía el corazón por su notable ausencia.

Ni siquiera me sorprenden las lágrimas que ya empapan mis mejillas, tampoco la rapidez con la que me pongo de pie y corro a refugiarme en los brazos que me atrapan con una fuerza y seguridad que me estremece desde lo más hondo de mi alma, aferrándome a ellos como si mi vida dependiera de ello.

—Mamá... papá... —murmure con la voz ronca y temblorosa, apretando los puños alrededor de sus ropas —los extrañe mucho, muchísimo.

—Nosotros también, mi Cielo —responde mamá con esa voz tan suave y dulce que me relaja en un segundo, llenando de besos mi cabeza, sonriendo ante su muestra tan tierna de cariño y afecto.

—No volveremos a dejarte sola, mi niña —prometió papá, acariciando mi espalda de arriba a abajo —, ya estamos aquí para apoyarte en todo lo que necesites.

—No digas eso, papá —me quejé, alzando la cabeza mientras fruncia el ceño —, siempre han estado presentes cuando más lo necesito, son mi más grande apoyo y fortaleza.

—Mi Cielo, eres tan dulce —ronronea mamá, dándome más besos que me causan cosquillas en las mejillas —. Somos tan afortunados de ser tus padres —suspira, lanzándome una mirada significativa a papá —, ¿no es así, Mi Vida?

—Lo somos, Bella Mia —besa el dorso de su mano con una galantería, devoción y amor que me sonroja de inmediato.

He presenciado muchas veces este tipo de muestras de afecto, he sido una constante observadora de ello, y, aun así, me sigue pareciendo un hermoso sueño. La manera en la que papá ama a mamá es inexplicable, no encuentro las palabras adecuadas para describirlo, es la mirada llena de admiración, amor y deseo, como su voz cambia a una más dulce y suave, casi anhelante cuando se dirige a ella, la manera en la que la toca al darla la mano, depositar una caricia en su rostro, de abrazarla y besarla con una ternura y delicadeza que te hace sonrojar y suspirar.

En el caso de mamá, demuestra su amor con pequeños gestos y acciones que podrían parecer mínimos, pero que lo cambian todo. Como siempre se asegura de que coma bien y lo que le gusta, de estar al día con sus revisiones médicas y cuidarlo sin importar lo enfermo que esta, aprenderse todas y cada una de sus manías, gustos y preferencias y cumplir con cada una de ellas con una facilidad y naturalidad, que uno puede darse cuenta de lo mucho que se conocen el uno al otro y lo bien que se complementan; es tan bonito y mágico, algo que todos desean vivir, y no soy la excepción.

Quiero que me amen de la misma manera, es uno de mis más grandes deseos, y puede que este soñando un poquito, pero creo que Tae lo está haciendo, lo he notado varias veces, sólo que no quiero ilusionarme, algo que ha salido fatal porque estos últimos días ha sido mucho más notorio que antes. Mis mejillas se calientan mucho más al pensar en ello. Ojalá mis pensamientos no sean demasiado notorios.

—Pongan pausa a su momento romántico —interviene Buck, llamando nuestra atención —, de lo contrario, nuestra Calabacita se volverá un jitomate —señala mis mejillas con una diversión que resulta casi ofensiva.

—Tienes razón, Buck —carraspea mamá, ligeramente sonrojada. Tomemos asiento y pongámonos al día.

Asentí ante su sugerencia, y cuando nos instalamos en la sala, surgieron las primeras preguntas.

—Primero que nada, ¿cuál es la situación actual de la familia Choi? —pregunta papá, adoptando una postura llena de autoridad y firmeza, como si se preparara para eliminar todo lo que me hace daño.

—No es nada favorable, las pruebas son demasiado claras y detalladas, ningún juzgado puede ignorarlas —explica Buck, cruzando los brazos a la altura de su pecho —, sus delitos no son pocos y la gravedad tampoco es leve, están acorralados.

—¿Hay alguna señal de que estén enterados de nuestros planes? —interroga mamá, lo que me hace dar un pequeño salto.

Veo a Buck, quien se alza de hombros, en una clara señal de que eso ya me toca hablarlo. Quisiera deslindarme de esa responsabilidad, pero nadie mejor que yo puede contar esa historia.

—No creo que sepan algo, pero si están siendo más agresivos que antes —respondí, jugando con el dobladillo de mi blusa, bajando levemente la mirada por la vergüenza del momento —. Eun Hye fue a la Academia a hacer un escándalo, intento entrar y agredirme, estaba fuera de control, lo que obligo a seguridad a sacarla y casi llamar a la policía.

—¿Como que agredirte? ¿Se atrevió a tocarte? —rugió papá, rechinando los dientes con dureza.

—No lo hizo, seguridad fue bastante competente —asegure, colocando la mano en su pierna, dejando un pequeño apretón para tranquilizarlo —, sé todo lo que pasó porque la encontré en la entrada forcejeando. Al verme, grito muchos insultos y amenazas, fue bastante incomodo que mis conocidos vieran todo ese espectáculo, pero no logro escalar más allá, lograron sacarla del edificio.

—Esa muchacha malcriada —sisea mamá fríamente —, se le dieron muchas oportunidades y, aun así, decidió enfrentarse a nosotros. Fue una total pérdida de tiempo dedicarle atención y recursos.

El jadeo que salió de mis labios fue imposible de contener, apenas logre llevar una mano a mi boca. Mamá nunca ofende a nadie con groserías ni nada parecido, es mas de lanzar miradas frías, ser indiferente y hasta ignorar a la persona, aunque este frente a ella; escucharla hablar así es toda una sorpresa que me deja sin palabras por varios segundos.

—Todo es culpa de su madre, que no paraba de consentirla y llenarle la cabeza de ideas tontas —comenta Buck, negando varias veces —. Hablando de la señora Choi, me he enterado de que ha tenido reuniones con gente que no es muy recta que digamos. Ha intentado comprar información y hacer tratos para que sus negocios sigan adelante.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.