Lex — "¿Qué demonios está pasando?"
Lex estaba en su habitación, la puerta cerrada con fuerza detrás de él. Su respiración seguía acelerada, pero ya nada de lo que había ocurrido en la sala de descanso importaba tanto.
El ruido de los demás chicos bajando por el pasillo y el murmullo lejano no lo tocaban.
Se dejó caer sobre la cama, mirando el techo, tratando de ahogar el nudo que se había formado en su garganta.
Había sido un maldito idiota. Había abandonado la carrera, en pleno aire, por un dibujo. Un maldito dibujo.
"Es solo un papel", pensó para sí mismo.
Pero en su mente había algo más. Algo que no podía dejar de pensar, algo que no comprendía ni siquiera él.
Tiró su casco al suelo y se pasó las manos por el rostro, frotándose los ojos como si pudiera despejar toda esa confusión.
No quería admitirlo, pero... la había visto. Cat.
Ella estaba allí, en la meta, con los ojos brillando de orgullo, pero también con algo más, algo tímido y lejano, que él había alcanzado a notar.
"Qué carajo estoy haciendo..."
Sacó el dibujo de su bolsillo, casi con urgencia, como si la idea de que ya no pudiera ver lo que ella había hecho lo fuera a destrozar.
Allí estaba. Un dibujo imperfecto, pero tan perfecto a su manera.
Él.
Sonriendo.
—¿Por qué coño me está pasando esto? —se dijo en voz baja, arrugando el papel y luego alisándolo con un gesto brusco.
Lex no entendía nada. Siempre había sido directo, frío y distante, pero ahora...
Ahora su cabeza no paraba de dar vueltas. La imagen de ella sentada en el banco, los ojos concentrados mientras lo observaba desde las gradas. Era como si todo hubiera comenzado en ese momento. Y esa sonrisa... su maldita sonrisa.
La verdad era que, al ver el dibujo, Lex había sentido algo. Algo jodidamente raro. Algo que no podía etiquetar.
Se recostó en la cama, mirando el dibujo una vez más, esta vez con más cuidado, como si pudiera encontrar algo en las líneas torcidas que le diera la respuesta a esa sensación extraña que sentía en el pecho.
"Solo es un dibujo", pensó una vez más, pero ya no podía ignorar lo que sentía cuando pensaba en ella. Cat.
¿Y qué haría con esto?
¿Con ella?
Un suspiro largo salió de sus labios, y por primera vez en mucho tiempo, Lex se permitió sentir esa presión en el pecho como algo... más que solo rabia o irritación.
Solo...
Más.
Editado: 11.02.2026