Estaba metiendo un pijama en una pequeña maleta con cosas de aseo personal, toallas, una muda de ropa, entre otros. Cuando estaba terminando de recoger y alistando la ropa que me iba a poner al salir de la ducha me llega un mensaje de Noah:
Noah:
“¿Será que puedes llegar antes de las 7?”
“Es que prefiero estar contigo antes de que lleguen Addi y Kath”
Miro la hora en la esquina de mi celular y marcaba las 4:30, le respondo con un simple “si, claro”. No dudé mucho, me podía bañar en su apartamento. Me cambio por ropa cómoda, agarro mi maleta y pido un uber. Luego de 10 minutos llega el carro y voy directo al apartamento de Noah.
☆★☆
Salgo del baño con el cabello mojado y la misma ropa, entro a la habitación de Noah y ella está acostada boca abajo en su cama viendo videos de internet.
— Se me olvidó traer mi crema para peinar así que agarré un poco de la tuya — dije mientras dejaba la toalla con la que me estaba secando el cabello colgada en la puerta.
— Tranqui, igual sé que me vas a regalar una de cumpleaños.
Era mentira, pero son el tipo de bromas que Noah hace conmigo. Sus productos para el cabello son delicados y, a la vez, costosos. Todo esto para que sus ondas queden bien definidas.
— No sé para qué te invité antes si igual te ibas a tardar tanto en la ducha. — reclamó dejando su celular en la cama.
— Ay mira agradece que si llegué temprano.
Me acuesto en la cama con ella, reviso mi celular y veo que me llegaron 2 mensajes del grupo: “Equipo alfa buena maravilla onda dinamita escuadrón lobo”, en donde estamos Addison, Katheryn, Noah y yo.
Addison:
“Vamos un poco tarde”
“Estábamos comprando las cosas”
Me levanto de la cama y me acerco a la cocina, reviso los gavetas encontrando con muchos paquetes de frituras ordenados perfectamente, pan de hamburguesa y en la nevera unas carnes para hamburguesa y demás ingredientes para poder hacer algo de cenar.
— Mándame cuánto te debo — grito desde la cocina.
— Me satisfago con las respuestas del examen de dirección de fotografía — me responde desde la cama.
— ¿Aún no lo haces? — pregunto caminando a su habitación — Eso vence hoy pendeja.
Noah camina a su pequeño escritorio y enciende su portátil.
— Por eso te pedí que vinieras antes — dice con una sonrisa en la cara, pero la cambia totalmente al recibir un golpe suave en la cabeza — Ay, es que sabes que me va mal en esa clase.
— ¿Y tú crees que a mi no?
— Pero tu si entregaste el trabajo escrito la semana pasada y sé que si vence un sábado tu lo hiciste antes porque te gusta tener los fines de semana libres.
Suspiro y me siento al borde de la cama.
— Bueno, abre eso y lo respondemos de una vez.
El examen era virtual por lo que a mi ya me habían aparecido las respuestas correctas, por lo que no tardamos mucho en completarlo. Como era de esperarse, sacó una muy buena calificación y, con eso, pasó uno de los periodos de la materia.
Después de un rato llegan Addison y Katheryn con una gran bolsa de mercado.
— ¿Qué tanto compraron? — pregunta Noah.
— Es que la niña nunca ha probado el vino y no se podía decidir, así que compró tres — responde Katheryn.
— Si nos vamos a emborrachar, que sea bien — añade Addison con una sonrisa en la cara.
Las 3 nos empezamos a reír, a veces se nos olvida que ella apenas cumplió la mayoría de edad y no la dejan tomar en casa.
Noah saca la carne, los panes y demás cosas para empezar a cocinar las hamburguesas. Mientras tanto, Katheryn saca las 3 botellas de vino y 4 botellas.
— Kath, sirve primero el vino tinto, dicen que es mejor para acompañar con las comidas — exclama Addison mientras lava las lechugas y los tomates.
Katheryn hace caso, sirve el vino y coloca las copas en la barra que separaba la cocina abierta de la sala. Al poco tiempo la comida está lista y nos sentamos en la barra a comer. Addison toma un poco del vino y hace un gesto de disgusto. Nosotras nos reímos de ella para que luego se una a nosotras.
— Meg,¿ ya entregaste la propuesta? — pregunta Kath.
— Ay no, hoy no quiero saber de la universidad — interrumpe Noah.
☆★☆
Luego de inflar un colchón y terminar una de las botellas de vino, Addison está más sonrojada de lo normal, Noah está riendo de cualquier cosa que comentamos y Kath y yo estamos normal.
— ¿Y si llamo a mi novio? — pregunta Addison balbuceando.
— Addi, ya no es tu novio desde hace dos semanas — respondo seria.
— Es que lo extraño mucho — Addison comienza a llorar.
Addison busca su celular entre las sábanas del colchón, busca el contacto de su ex novio y presiona el botón de llamar. Escuchamos un vago y ronco “¿aló?” y antes de que Addison contestara Noah, que estaba guardando los platos de la cena en su respectivo lugar, sale corriendo para quitarle el celular, colgar la llamada y bloquear al número.
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Editado: 20.05.2026