A Destiempo

Capítulo 3

Me puse los audífonos para caminar de mi casa a la universidad ya que no me llevé el carro ese día. Le di al botón de aleatorio y empezó a sonar The emptiness machine de Linkin Park, involuntariamente empecé a cantar la canción en voz baja. Ya llegando a la puerta de la universidad sentí como me quitaban un audífono.

— ¿Me los vas a devolver pedazo de imbe...? — pregunté molesta, pero paré al ver que era una gran amiga, Noah.

— ¿Con esa boca besas a tu mamá? — Noah me devuelve el audífono.

— ¿Qué quieres? Voy tarde a clases.

Comienzo a caminar en dirección al salón de clases.

— Vamos a ir a comer en la noche, ¿Quieres ir? — respondió — Oh, otra cosa ¿me puedo quedar a dormir a tu casa? Es que dejé las llaves en casa de Kath y no las he ido a buscar.

— No creo que pueda, hoy me veo con Leo por la noche — digo saliendo de un posible desastre en mi casa el cual tendría que recoger yo. Como respuesta me mira con una cara pícara - Oh por Dios van a seguir con...

— ¡Leogan ha vuelto! — soltó interrumpiéndome. Rodé los ojos y seguí caminando a lo que ella me siguió - Tienes que admitir que hacen una buena pareja.

— Noah, sabes lo que opino de esto — digo ya fastidiada volviendo a poner los audífonos en mis orejas y entro al salón de clases.

☆★☆

Estábamos sentadas Noah, Addison y yo, amigas de la carrera en una mesa de la cafetería de la universidad. Cada una comiendo de su almuerzo casero

— Y... ¿Qué van a hacer esta noche? Porque mi mamá no está y puedo hacer una pijamada. — exclama Katheryn llegando con su almuerzo en las manos y se sienta en la silla vacía.

— Hay una personita en esta mesa que no puede ir ya que la invitaron a una "cena familiar" — cuando Noah dijo eso mi cara se sonrojó un poco de la furia que sentía en ese momento.

¿La gente de hoy en día no sabe ser discreto?

Las chicas voltearon a verme sorprendidas, se miraron entre ellas y luego se rieron.

— Ya sabes mujer, no quiero ser la madrina de los hijos de él — dijo Noah.

— Si por favor — dijo Addison siguiendo el juego.

— Saben que eso no va a pasar.

Seguimos comiendo en silencio mientras ellas tenían un puchero en la cara, de vez en cuando conectaban miradas y soltaban una pequeña risa.

— Megan, ¿Seguro que lo de Leonardo es una reunión y no una cita? — dijo Noah llamando la atención de todas — Porque estoy segura de que va a hacer lo posible para que estén ustedes dos solos...

— Y otra vez con ese temita - dije con una mezcla de fastidio y molestia.

Siempre que pueden, meten este tema a la conversación. Leonardo es mi mejor amigo de toda la vida, es mi vecino y nos criamos juntos. Desde que conocí a Katheryn, Noah y Addison ellas creen que seremos pareja algún día, sueñan con que eso pase.

— Él me dijo que era una cena familiar en un restaurante de comida fina. Nada del otro mundo, no es importante.

— ¡¿Cómo que no es importante?! — exclama Noah. — Te va a llevar a una supuesta "reunión familiar" en un restaurante de lujo. Es que no te das cuenta, ¡es una cita!

— ¡Bueno ya! - guardo los envases de mi almuerzo en mi maleta — voy yendo al salón, las espero allá.

☆★☆

Cierro el agua caliente de la ducha al escuchar el timbre de mi casa. Me quedo quieta para asegurar que si escuché bien. A los pocos segundos vuelve a sonar el timbre así que me pongo una toalla alrededor de mi cuerpo y me acerco a la puerta de entrada. Al ver que es Noah por el ojal abro la puerta.

— ¿Qué pasa si no fuera yo si no un vagabundo violador? ¿Abrirías la puerta así? — dijo seria.

— Sabía que eras tú — respondí sin importancia — Pasa.

Noah me cuenta que le dañaron el celular poco tiempo después de que me había ido y que el hombre salió corriendo.

— ¿Qué tal si yo te escojo la ropa? — dijo de la nada mientras íbamos a mi habitación — pero te lo vas a poner sin reproches.

— Ajá.

Literalmente corrió al armario, lo abrió y comenzó a ver prenda por prenda mientras que yo me sentaba en el pequeño tocador para sacar las cremas hidratantes y colocándolas en mi rostro.

— ¿Desde cuándo tienes esto? — escucho a mis espaldas. — Ay y con esto queda bien.

Volteo a ver mientras termino de esparcir la crema en mi rostro.

— Está haciendo mucho frío como para usar esto — dije.

— Por eso encontré esto — Noah saca unas medias térmicas de alguna parte de mi armario.

Ruedo los ojos y agarro las medias térmicas, la mini falda entubada marrón, la camisa de cuello largo negra, el blazer del mismo color y ropa interior y me meto al baño.

— ¿Dónde están tus accesorios? — escucho al otro lado de la puerta.

— En el tocador — respondo en un tono más alto de lo normal.

Salgo del baño ya vestida mientras intento bajar la falda. Noah al verme me da un manotazo.




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