A Destiempo

Capítulo 10

POV MEGAN:

Era un sábado por la mañana cuando suena mi alarma para levantarme a las 6:00am, me levanto y me cambio el pijama por una camiseta oversized en tono beige con un gráfico discreto al frente, unos pantalones cargo holgados verde oliva, con gran volumen y caída amplia y unas zapatillas deportivas blancas. Voy a la cocina, me preparo un huevo frito con café y una manzana, me siento en el mesón que dividía la sala de la cocina y comienzo a comer.

Al terminar de comer miro la hora y marca las 7:30am así que preparo una botella con agua con un poco de azúcar. En un bolso meto el celular, las llaves, una toalla junto a su kit de higiene (champú, acondicionador, jabón y demás cosas), una muda de ropa y mis documentos de identidad y salgo de la casa. Agarro mi bicicleta y me dirijo a la academia.

No tardo más de quince minutos en llegar a la academia de baile así que fui a los vestidores y guardé la mochila, menos el termo de agua, en uno de los casilleros que se encontraban ahí.

Me dirijo al salón y comienzo a calentar mientras espero al profesor. Cuando terminan de llegar todos nos ponemos en nuestras posiciones, pero el profesor nos dice que nos agrupemos y nos sentemos ya que tiene algo que hablar con nosotros.

— No sé si ya sabrán, pero su compañera Camila se lesionó hace unos días y la competencia es en dos semanas exactas — en ese momento todos nos sorprendimos y hubo gente que comentaba cosas entre ellos, esto fue hasta que el profesor siguió —. Como saben, sin ella la planimetría está mal así que cambiaré las posiciones de cada uno.

Camila es la típica favorita de cualquier profesor, a la que le sale bien todo y le dan cada “solo” que se puede crear. No es una mala chica, lo único malo de ella es que siempre que bailamos presume que puede hacer todo y que es la favorita.

Aun así, me siento mal porque una lesión no es fácil de tratar si hablamos de baile.

— Megan — me llama el profesor sacándome de mis pensamientos — sé que estudias y debes estar cerca de los exámenes finales, pero te quiero ver en el puesto de Camila... en todos.

Me atraganto con lo último dicho por el profesor. Camila bailaba en las categorías de "baile grupal", "duetos" y "solos". Mientras que yo solo participaba en la primera de estas.

— Pero... Es muy pronto, no podré aprenderme dos coreografías tan complejas en dos semanas…

— Por eso mismo te necesito de lunes a sábado en el estudio, de 5:00pm a 8:00pm — me interrumpe —. Debes aprenderlas y pulirlas en estas dos semanas. Nicholas te quiero ver aquí también, deben aprender a trabajar juntos para el dueto.

Los dos asentimos, en ese momento se acabó la charla y comenzamos a practicar la coreografía grupal. Esta era un estilo urbano y era una pieza compleja de siete minutos aproximadamente con muchos detalles pequeños que, si te olvidabas de alguno, era muy probable descoordinarse del grupo.

— Nicholas recuerda marcar bien las manos — gritó el profesor desde la esquina del salón.

Él era muy observador, podía ver cualquier tipo de detalle, aunque fuéramos aproximadamente trece alumnos participando en este baile.

Al terminar la canción tuve que ir a la esquina donde estaban todas las botellas de agua y agarrar la mía. Soy una persona a la que se le baja el azúcar muy rápido y, como no está permitido comer en los salones de entrenamiento, suelo endulzar el agua que llevo para mantener mis niveles de azúcar al límite y no desmayarme en media clase.

☆★☆

— Bien... tomen agua, repasamos de nuevo la coreografía y se pueden ir.

Tal y como el profesor lo indicó, ensayamos una vez más y todos nos dirigimos a nuestros respectivos vestidores, agarro mi bolso y fui a la zona de las duchas. Enciendo el agua caliente y espero hasta que puedo ver el vapor dentro de la ducha. Entro y me baño para quitarme el sudor que tenía pegado al cuerpo.

Al terminar enrollo la toalla sobre mi cuerpo y salgo para volverme a meter en otro cubículo que está hecho específicamente para poderse cambiar ya que no tiene inodoro o ducha.

La mayoría de las chicas de este lugar se cambia en la zona de los casilleros ya que, según ellas, no tienen que cargar con los bolsos de un lado a otro. En cambio, yo me siento incómoda estando con tan poca ropa frente a otras personas.

Me coloco suéter marrón con botones y escote en pico, pantalones a cuadros beige y unas botas marrones. Me cepillo el cabello aún húmedo y guardo todas las cosas para salir de ahí.

Miro la hora que marca el reloj de la recepción, son las 2:00pm. Regreso a mi casa, dejo el bolso en la sala y cocino algo para almorzar. Como tranquila mientras reviso en mi celular las cosas que tengo que hacer para la universidad ya que estoy cerca de los parciales. Me doy cuenta de que muchos de los trabajos eran prácticos así que decidí tomarme el día libre.

Dejo la cocina limpia y salgo de la casa para tocar la puerta de la casa de al lado. Espero unos minutos hasta que la mamá de Leonardo abre la puerta.

— Megan — dice algo sorprendida —. ¿Qué haces acá?

— Vengo a ver a Leo, hoy es mi día libre y no lo quería pasar sola.

La madre de Leonardo se queda observando en silencio unos segundos antes de responderme.




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