¿ a dónde vas ?

un tal vez

GABRIEL:
Nunca pensé que volvería a verte en el mismo lugar donde prometimos no olvidarnos.

La cafetería sigue igual. Las mismas mesas pequeñas. El mismo olor a café demasiado fuerte. Incluso la ventana del fondo a que siempre elegíamos porque desde ahí se veía llover está intacta.
Tú no.

Te reconocí antes de que levantaras la mirada. Es extraño cómo el cuerpo recuerda a alguien incluso después de años. La forma en que sostienes la taza. La manera en que frunces el ceño cuando estás pensando demasiado.
Durante un segundo consideré irme.
Porque es más fácil conservar un recuerdo perfecto que enfrentarse a la persona real.

Pero entonces levantaste la vista.
te sorprendiste al verme, pero tú cara de sorpresa era más grande que cualquier cosa.

—Hola, Emma
— Gabriel? ¿que haces aquí?
Mi nombre sonó distinto en tu voz. Más lejano. Como si perteneciera a otra versión de nosotros.

Me senté frente a ti sabiendo algo que hace años no entendía:
Hay amores que no terminan cuando se acaban.

Solo cambian de forma.
Mientras te escuchaba hablar sobre tu trabajo, sobre la ciudad, sobre cosas que no existían cuando éramos nosotros… no podía evitar pensar en la primera vez que nos vimos.

— ¿que haces aquí?
—estaba tomando un café y te ví, quise saludarte.
—sabes que no quedamos como amigos ni como conocidos.
— es malo hablar un rato?
— no pero ya tengo que irme.
emma se fue con una cara larga, parecía aburrida de a verlo encontrado.

- hace 18 años, te conocí estabas ahí sentada en una pequeña banca, parecía que esperabas a alguien, y me acerque a tu lado.
— ¿Que esperas? volteaste a ver con una cara de sorpresa mezclada con miedo,
— ¿Pasa algo? ¿estás bien? con voz tartamuda susurraste
— N-no,estoy bien, ¿te puedes ir?... con voz chillona resopló
— No me voy a ir está banca es pública, y mi papá es un importante empresario
presumió el pequeño niño
— No me importa quien sea tu padre, ¿te puedes alejar de mi? — Lo siento no quería molestarte mi lady— maullo con un turno burlesco
—emma salió del parque enojada caminando lo suficientemente rápido para parecer que corria, te seguí por 2 cuadras, tenías una cara de enojada...
— Gabriel tu café está aquí — — Ah, gracias—
los labios de Gabriel se entrelazaron intentando decir algo pero no salió nada más que un suspiro, el la seguía amando, por mucho tiempo que pasara .
— ¿la sigues amando?
—tal y como el primer día
el que atendía la cafetería era amigo de Gabriel, hace 3 años se habían encontrado en una discoteca, desde ahí fueron buenos amigos.

ya habían pasaron 30 minutos y su café seguía intacto.
— ¿ te pasa algo ?
—no, no es nada, ya me tengo que ir gracias.
— de nada hombre vuelve!
Gabriel conducio por 15 minutos, en la entrada de su casa ya lo esperaban una fila de personas, y en la puerta de su casa su padre, alto viejo y testarudo.
— ¡bienvenido a casa sr.gabriel!
corearon7 personas, todos ellos empleados domésticos. Gabriel parecía apresurado y preocupado de que ya se hubiera enterado que se encontro a emma, desde que terminaron su papá no se lo dejaba olvidar, decía que fue muy estúpido hacerle eso a emma.
— hola hijo! ¿cómo estás?!
— bien papá, bien
— pero por dios! mírate con esas fachas, ¡ sube y cámbiate! —hablaste con emma ¿verdad?
— ¿ ¡Que! ? quien carajos te dijo eso?!
— Sus papás, sabes que son mis socios, No sabes cómo te odio ¡podrías haber arreglado las cosas! no sabes cuántas inversiones perdí solo por ti culpa! tu y emma serían esposos y sus padres conmigo seríamos muy buenos socios.
— ...
Gabriel no pudo decir nada, agachó la cabeza y asentio, quitó a su padre de la puerta y la cruzó sin decir nada. subiendo las escaleras solo repetía susurrando
— como lo odio
— como lo odio
— como lo odio
por mucho que intentará hablar con su padre, nunca le haría caso sus intentos eran nulos, desde que Gabriel tiene uso de razón sabe que ante los ojos de su padre es una decepción, todo lo cambio el día del accidente, su padre nunca fue a actividades escolares, ni partidos de fútbol, Gabriel fue otro aislado más del montón.

por mucho tiempo Gabriel busco la aceptación de su papá, notas ejemplares de un casher, se repetía cada vez que sacaba algo bien sabiendo que a la aprobación de su padre era nula, estuvo en equipos de fútbol, clubes de música, astrología, arte, actuación, atletismo, natación pero aún así nunca encontró aprobación cariño y atención en su padre.

Gabriel bajo las escaleras para encontrar a su padre sentado en los muebles viendo un documental de animales.
— ohhh miraa que bien te ves bien te ves con ese traje, sube al coche me vas a acompañar a a una reunión de instrucción a los nuevos.
— si, señor
Gabriel asentio cálidamente, subio al coche manejaba un señor viejo, le podría dar un infarto en cualquier momento.
— Gracias sr. Gabriel
— ¿Eh? ¿porque me agradeces?
— tengo una nieta muy enferma, no tenemos dinero hago lo que sea para conseguir unos cuantos dólares, ahora tengo un buen trabajo gracias a ustedes.
— no debería agradecerme a mi, agradezcale a mi padre, el lo contrato
— si en este momento dijeras que me despidan por lo viejo que estoy, lo harían por eso gracias por darme la oportunidad.

un silencio invadió el coche, pero lo detuvo el sonido del carro encendiendo, conducieron por 30 minutos, los paisajes eran realmente bellos el mar palmeras. era un espectáculo.
pero borro su felicidad al ver un edificio enormeme 35 pisos, tuvo que tomar el ascensor hasta el piso 28 ahí estaba una sala muy grande con alrededor 18 personas, todos tenían cara larga, parecía que no les estaba llendo tan bien .
— Buenas tardes.
— buenas tardes

repitieron todos, la sala tenía un leve olor a café y aromatel, como si la hubieran olorizado a último momento por qué mi padre iba a ir.
10 minutos después llegó mi padre, con un maletín negro de cuero, con un leve tono de voz los callo a todos.



#5090 en Novela romántica
#1476 en Chick lit
#609 en Thriller
#222 en Suspenso

En el texto hay: dialogo interesante, diaadia, exsnovios

Editado: 01.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.