Dilan
Vihan y yo nos miramos tratando de decidir qué hacer, sin preguntarme se gira de vuelta al mesero y asiente. Lo único que puedo hacer es observar como se levanta y viene dónde estoy yo, hace que me levante y en ese momento siento un escalofrío recorriendo cada parte de mi cuerpo.
Acerca su cuerpo al mío y por inercia pongo mis manos en su cintura y esto hace que se pegue más a mí, como ella es más pequeña que yo se tiene que poner de puntillas para poder besarme.
Cuando me doy cuenta sus labios están posados sobre los míos, su tacto es suave y sabe a menta sutilmente, el beso es lento, me sorprendo a mí mismo disfrutándolo.
Ella tiene sus manos rodeando mi cuello acariciando mi nuca que me hace sentir un cosquilleo suave, cuando nos separamos descubro que quiero más de ella. Quiero volver a sentir nuestros labios juntos como uno solo, tenerla tan cerca como para sentir su aliento, volver a probar su sabro, pero alejo todos esos pensamientos recordando que es mi jefa y sólo hacemos esto para aparentar ser una pareja casada en su aniversario, no debo llegar a sentir nada por ella, porque ella es el cielo y yo la tierra para mí ella es inalcanzable.
Vihan
No puedo creer que haya besado a Dilan ¿Pero qué pasa por mi cabeza? ¿Acaso estoy loca?
Nunca debí invitarlo a cenar, estúpida, estúpida, estúpida.
Veo la cara de William y me frustro aún más, cenamos en un silencio y una tensión increíble, tanto que se puede cortar con un cuchillo muy fácilmente.
Cuando hay que pagar la cuenta solamente le digo que yo invito y así nos dirigimos al auto. Le pregunto dónde vive para ir a dejarlo y me da la dirección, cuando se va a bajar de mi coche por fin hablo.
-Perdón si te incomodó lo de hace rato, no debí hacerlo sin preguntarte antes, estuvo mal de mi parte-. Le digo con arrepentimiento verdadero, él me ve y se acerca tanto a mí que puedo sentir su respiración sobre la mía. Entonces de un pronto a otro me da un beso rápido que me deja en shock.
-Ahora estamos a mano-. Me dice con una sonrisa mientras se aleja de mí. Empiezo a reír, más que todo porque es lo único que puedo hacer.
-Nos vemos maña William, pásala bien-. Me hace una señal y me voy a mi apartamento.
Meto la llave en la cerradura del apartamento y abro la puerta, cuando cierro siento a alguien atrás mío, en cuanto me doy vuelta siento un golpe en mi mejilla.
Veo a Lila con confusión y enojo pidiendo una explicación.
-Eres una zorra ¿Acaso te acuestas con tus empleados?
Lo único que puedo hacer es verla con confusión ¿De dónde saca todo eso?
-¿Qué te pasa Lila? No seas idiota, no- casi que le grito en la cara.
-¿Idiota yo? No tanto como tú, me largo de este lugar, ya saqué las cosas de este basurero, ni te molestes en buscarme.
Me empuja con tanta fuerza que termino cayendo al suelo, donde veo como Laila sale de mi apartamento cerrando la puerta de un golpe.
-Genial esto no podría ir mejor-. Digo con ironía para mí misma y entonces cuando trato de levantarme siento que las manos me duelen, probablemente por el golpe, voy directamente a mi habitación y me quito la peluca, apenas me arreglo y salgo del departamento tratando de buscar a Laila para darle algo de dinero. Por más que sea una idiota es mi hermana y sé que no tiene dinero, además de que hoy trabajó para mí, debo de pagarle pese a que sea una miseria lo que hizo en la oficina. La encuentro afuera del edificio subiendo su maleta a un auto.
-Laila, tómalo- le extiendo unos billetes y me mira con furia así que de una vez sé que no lo aceptará.
-¿Crees que quiero tu dinero?- Me espeta con fuego en sus ojos.
Se monta al coche y este acelera de inmediato dejándome en la acera.
Cansada de todo me voy a un bar a beber tratando de quitarme todos los pensamientos que rodean en mi cabeza.
Dilan
Salgo del elevador para llegar a mi escritorio en eso llega Rose dónde estoy yo.
-Han no va a venir hoy, dijo que está enferma y que no está apta para para trabajar, así que dijo que antes de terminar pasaras por su apartamento para dejarle unos papeles, no le gusta dejar el trabajo para después.
Asiento y ella se vuelve a su escritorio. Acomodo mis cosas antes de empezar a trabajar.
Cuando falta una hora para salir agarro mis cosas para ir donde vive mi jefa, ninguna de las chicas se extraña porque ya saben lo que voy a hacer.
Me sorprendió mucho que la hermana de Han no haya venido a trabajar hoy, tal vez consiguió algo mejor, aunque dudo que eso sea posible.
Llego al piso donde vive mi jefa y toco el timbre, veo la puerta como se abre y aparece ella hecha un desastre. Está envuelta en una cobija y el pelo alborotado, está algo roja y su respiración algo agitada.
-Que bien que llegaste, pasa-. Me indica apartándose de la puerta.
Entro y cierro la puerta tras de mí, Han me indica que me siente en uno de los sofás que están en la sala y eso es justamente lo que hago.
-Bueno ¿Cómo va todo por allá? Espero no haberme perdido nada importante hoy.
-No, solamente la reunión con los encargados de marketing para el restaurante en Dallas, que por cierto en cuanto te mejores debemos hacer un viaje allá para supervisar las construcciones, ya todo está programado.
-Okey muy bien, necesito también que me ayudes en algo más si tú aceptas y si consigo a alguien.
-¿En qué cosa?- inquiero con curiosidad.
-Mira, si aceptas convertirte en mi asistente personal y ayudarme a conseguir a un nuevo secretario me ayudarías mucho, hace más de un año que no tengo un asistente y por fin estoy necesitando uno, pero nunca contrato a nadie nuevo porque no confío en ellos...
-¿Asistente personal?
-Wiliam, no me intertupas- me regaña y guardo silencio- el caso es que para que seas mi asistente necesitas saber unas cosas. Vas a tener que ocuparte de algunas de mis cosas privadas y por supuesto que también cosas de la empresa, por ejemplo que tú serás el que me diga las labores del día y no mi secretaria, aunque eso ya lo haces, pero es una labor que se le restará a este, debo aclarar que igualmente tendrás que ir a todos los viajes y también que podré llamarte en cualquier momento del día y la noche para cualquier cosa que se presente, pero aquí la pregunta es ¿Aceptas el trabajo?