Así pasaron los años.
Ninguno de los cuatro se atrevió a acercarse a Jaqueline.
La veían caminar por los pasillos de la Academia Welders con la misma elegancia y frialdad de siempre. A veces la encontraban en la biblioteca, otras en la cafetería o en los jardines del campus.
Pero jamás reunían el valor suficiente para hablarle.
Sin importar cuánto tiempo pasara, sus ojos siempre terminaban buscándola entre la multitud.
Y, aunque ninguno quería admitirlo, poco a poco comenzaron a enamorarse de ella.
Sin embargo, el destino tenía otros planes.
Cuando los estudios terminaron, cada uno siguió un camino diferente.
Los años volvieron a pasar.
Y no volvieron a verse.
Dante se convirtió en el empresarios más poderosos del país. Su inteligencia, disciplina y capacidad para resolver problemas lo llevaron a ocupar un puesto que muchos deseaban.
Kai eligió un camino completamente distinto. Con el tiempo se convirtió en el líder de una de las pandillas más conocidas y temidas de la ciudad. Su nombre era respetado y temido por igual.
Adrián encontró refugio en las palabras. Sus novelas se convirtieron en éxitos internacionales y, antes de darse cuenta, era uno de los escritores más famosos de su generación.
Y Liam...
Liam desapareció.
Al menos eso era lo que todos creían.
Lo que nadie sabía era que se había convertido en el líder de una poderosa organización mafiosa que extendía su influencia por gran parte de Europa.
Un secreto que todavía permanecía oculto.
Mientras tanto, Jaqueline también había seguido adelante.
A sus veinte años, era una mujer hermosa, inteligente y exitosa, que trabajaba en una empresa de modelaje en la que diseñaba. Sin embargo, seguía conservando aquella personalidad fría y arrogante que siempre la había caracterizado.
No necesitaba a nadie.
O al menos eso era lo que intentaba creer.
Lo que Jaqueline ignoraba era que el destino estaba preparando un nuevo encuentro.
Uno que cambiaría la vida de los cinco para siempre.
Porque después de tantos años separados, sus caminos estaban a punto de cruzarse nuevamente.
Y esta vez, ninguno estaba dispuesto a dejarla ir.
Editado: 06.06.2026