Nota:
Este es un pequeño fragmento de la historia que estoy trabajando en privado. Una pequeña cucharada de toda la sopa.
Atte. Gin.
***
[...]
—¡No!
Echada en aquella camilla, respirando con ayuda de oxígeno, se negó rotundamente. Miró a Jake con una mezcla de rabia y dolor, quizá también con impotencia.
—No dejaré que hagas esta estupidez, Jake. No necesito que me pagues un maldito trasplante.
—¿Te estás escuchando? —la miró con incredulidad—. ¡Levi, tu vida está en peligro, no dejaré que mueras así!
Apretó las manos en la camilla y mientras sus ojos se llenaban de lágrimas, su voz tembló en respuesta.
—No necesito que me salves.
—Y yo no quiero ser tu héroe.
Un fuerte sollozo escapó de sus labios, las lágrimas tibias empapaban sus mejillas y mojaban su cabello desordenado.
—¿Entonces por qué?
Él dejó caer una pequeña lágrima durante unos segundos de silencio.
—Porque quiero volver a ver a la Levi que bajó sus defensas por cumplir uno de sus sueños y sonrió genuinamente. Quiero ver sonreír y vivir de verdad a la mujer de la que me he enamorado.