DAMIANO
La nota seguía arrugada en mi mano.
La próxima vez, la chica muere.
Sentí la ira recorrerme lentamente.
No por mí.
Por ella.
Por Isabella.
Levanté la mirada hacia Nikolai.
—Encuentra al responsable.
Mi voz salió fría. Mortal.
Nikolai asintió inmediatamente antes de salir de la habitación.
Entonces el silencio volvió.
Y ella seguía mirándome.
Confundida.
Asustada.
Hermosa.
Maldita sea.
Nunca debí involucrarla en este mundo.
PENSAMIENTOS DE DAMIANO
Cada enemigo que tengo ahora sabe su nombre.
Y eso la convierte en un objetivo.
Debo alejarla.
Entonces… ¿por qué cada vez que intenta apartarse siento ganas de destruir todo a mi alrededor?
Fin de los pensamientos.
Isabella dio un pequeño paso hacia mí.
—Damiano…
La forma en que dijo mi nombre hizo que algo dentro de mí se rompiera otra vez.
—No tienes que preocuparte —mentí.
Porque sí tenía razones para preocuparse.
Muchas.
ISABELLA
Él estaba mintiendo.
Podía verlo en sus ojos.
Damiano Romanov jamás parecía nervioso… hasta ahora.
Y eso me aterraba más que la nota.
Porque si un hombre como él tenía miedo, entonces el peligro debía ser peor de lo
PENSAMIENTOS DE ISA
Debería odiarlo.
Debería escapar mientras todavía puedo.
Entonces… ¿por qué lo único que quiero es acercarme más a él?
Fin de sus pensamientos.
Damiano se acercó lentamente y tomó mi rostro entre sus manos.
Sus dedos estaban fríos.
Pero el modo en que me miraba quemaba.
—No voy a dejar que te pase nada —murmuró.
Y por primera vez…
Le creí.