Respiro, las aves cantan a lo lejos.
Te echo de menos, te extraño de más;
aún no te has ido, pero sé que te vas.
Despierto, el sol se refleja en la ventana.
Te quiero, no me quieres;
me duele, pero no me hieres.
Te oigo, las demás voces son solo ruido.
Se detiene el tiempo, recuerdo tu ausencia;
el reloj vuelve a moverse, se hace sentir tu presencia.
Me abrazas, tus brazos son raíces.
Me atan al mundo, me separan de ti;
sus hojas brotan, lo sé, lo sentí.
Una lágrima corre, ahora estoy sonriendo.
No sé qué vendrá, pero voy ganando;
aunque no tenga certezas, tú me estás amando.