A mar. Un sueño lejano

III. La inmensidad del Mar.

"Quien espera, desespera, pero quien no espera, ya está desesperado."

—Antonio Lobo Antunes

Poema 11. La isla.

De tu piel el mapa no me guía,

no se extiende, no llena cada capa;

inocente, no me entiendes.

Marinera de aguas profundas,

no me muestres al ahogado;

te lo imploro, no me hundas,

pues pertenezco al desdichado.

Toca tierra con palabras,

no te escondas cuando abra;

el sentimiento vive en mí,

estremece el pensamiento.

Si tú quieres,

yo navego con el ego por aguas saladas;

tomo un barco sin apuro

en las noches alunadas.

No confundas marcas borrables,

las huellas no son parte de la arena;

deja siempre que te hable,

formas parte de mis venas.

Explora la isla:

no es nueva, no es vieja;

no se puede, no te deja,

se pierde, se aísla.




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