Esta era una joven que se llamaba Ximena y tenía 16 años. Su vida estaba a punto de volverse demasiado compleja porque conoció a un chico en su trabajo y se enamoró de él, y él de ella. Ese amor fue creciendo para ambos porque se veían mucho, todos los días. Él era el gerente y ella la encargada.
Alfonso ya le estaba coqueteando y Ximena le seguía el juego; ambos sabían a dónde iba todo esto. Él comenzó dando el primer paso: fue al lugar donde estaba Ximena y le dijo: «Tenemos que hablar». Ella pensó que se trataba de algo del trabajo, pero no; Alfonso le confesó lo que sentía por ella y, ¡oh sorpresa!, ella también sentía lo mismo.
Desde esa mañana comenzaron a salir y él siempre la dejaba en su casa. Casi todos los días eran así. Había ocasiones en que él la alcanzaba para irse juntos al trabajo; como tenía coche, se les facilitaba mucho el recorrido. Platicaban de las cosas que les gustaban a ambos hasta que un día, dejándola en su casa, él decidió que quería que vivieran juntos, pero no le quería decir nada hasta cumplir más meses con ella.
Alfonso tomó camino hacia su casa. Al llegar, Ximena le mandó un mensaje para ver si había llegado bien. Él le respondió y comenzaron a platicar hasta la madrugada. Cuando vieron que ya eran las cinco de la mañana, se despidieron los dos.
Al día siguiente, él fue al trabajo, pero Ximena se había quedado dormida. Aunque ya eran novios, esa noche, en cuanto él salió de trabajar, fue a buscarla a su casa; no solo para verla, sino para regañarla por no haber ido.
Ximena le contestó apenada:
—Me quedé dormida, disculpa.
Él suspiró y respondió:
—Disculpa aceptada.
Alfonso le preguntó cómo estaba y le confesó que la había extrañado. Ella le dijo que sentía lo mismo y lo invitó a comer; él dijo que sí. Platicaron hasta que fue el momento de irse, pero a él no se le quitaba esa idea de la cabeza, ya que el noviazgo ya iba para diez meses.
Un día, él fue a buscarla y, cuando llegó a recogerla, ya en el camino le preguntó:
—Oye, amor, he estado pensando que tenemos que vivir juntos... ¿qué dices?