A Pesar De Todo

Capítulo 1

MAIA

      — ¿¡Qué diablos le pasa!? ¡AHG! ¡Te juro que si yo estuviera ahí lo tomaría con mis hermosas y pequeñas manos para ahorcarlo! — Exclamó mientras hacía movimientos extraños con sus manos, supongo que lo está imaginando.

Luego de haberle contado a mi mejor amiga mi último suceso de “fracasos amorosos”, estalló de furia, realmente no me impresiono, ya lo suponía y no la culpo, yo estaría igual que Ali, vamos ¿Qué mejor amiga no reaccionaria de esa forma si se trata de que tu novio, ahora ex claro, te engaño? Bueno les informo que Ali está en la lista, ocupando el puesto número uno.

    —¿Quieres que tome un vuelo para estar contigo y golpear a ese idiota?— pregunto un poco más calmada.

      — Ali no juegues con mi corazón por favor, que mi ex ya lo hizo.

Respondí mientras mis dedos pasaban por mis mejillas, intentando eliminar las pocas lágrimas derramadas por un idiota. Pocas, son ahora, porque ayer en la noche llore como si el mundo se acabara y de seguro esta noche también lo hare, cuando tenga que buscar mis pertenencias a su departamento.

    —Sabes que me encantaría la idea de tomar un vuelo ahora mismo para comprar helado y ver películas tristes en tooooda la tarde…y luego, en la noche ir a una fiesta— Comentó mirando un punto nulo con una amplia sonrisa.

Según Ali, es un excelente método para liberar las emociones luego de un fracaso amoroso, consiste en que la tarde debes mirar películas con mucho helado y lágrimas que has derramado por ver la parte más desgarradora de la película, además de tu fracaso claro, y finalmente, en la noche te liberas del pijama y del cabello desordenado para arreglarte e ir a una fiesta y bailar con la música a todo volumen.

    — Nena tengo que irme, mi mamá necesita ayuda— asentí ante su comentario.

    — Bueno te enviare un mensaje cuando este en el departamento de Dylan, te quiero.

    — ¡Yo a ti más! ¡Y sonríe mujer! Ese idiota no vale… mis uñas postizas valen más—Ella observo sus uñas victoriosa por el resultado y solo me limite a reír.

Al finalizar la videollamada con Alison, recordé cuando fuimos a nuestra primera fiesta, sinceramente, fue un caos, ambas bebimos alcohol por primera vez,  ella bebió demasiado y me convertí en su bastón para que caminara. En mi caso, bebí algo muy fuerte, lo cual escupí en el vestido de una chica y lo peor, es que aquella chica era la novia de mi hermano, de todas maneras, su relación no era formal, y pues…ella no me agradaba en lo absoluto.

De seguro Dios me concedió esa oportunidad.

21:49

Mire la hora en mi celular y aun no recibo alguna respuesta de mi hermano, lo llamaría pero debe estar en el ensayo de su banda y lo que quiero es que me reciba en su departamento, no que se enfade conmigo.

Me baje del autobús hace unos diez minutos creo, y me senté en la parada para matar un poco el tiempo antes de ir al departamento de mi ex, Mateo, más que nada para prepararme, tengo un poco de miedo no lo sé, es confuso, pero lo que tengo muy claro es que tengo mucho dolor por lo que hizo, y lo más gracioso es que en poco tiempo íbamos a cumplir seis meses de relación ¡ja! Mi segunda relación amorosa, un verdadero fracaso, de seguro en mi frente está escrito “Hola, soy una fracasada en el amor, estas cordialmente invitado a destruirme”.

Mmm es muy extenso, pero está acorde a mi situación.

Y aquí estoy, en el elevador a punto de llegar a mí destino, el departamento de Mateo. Espero que se encuentre solo, no quiero ver a la chica con la cual me engaño, de partida sería muy incómodo, y decir “Hola, soy la ex de Mateo que ahora es tu novio, vengo a buscar mis cosas, por cierto, no se cepilla los dientes seguido, cuidado con los besitos ¡hasta nunca!”

 En realidad si se cepilla los dientes, no sé porque pensé eso.

 También suelo ser muy sensible, que por cierto es la culpa de los libros. Claramente si veo a Mateo estallaría en lágrimas, y no lo quiero hacer frente a él, no quiero verme débil… ¡a quien engaño! estoy débil, dios, mis manos ya comenzaron a sudar, realmente pensar no ayuda.

Toque el timbre y el sonido retumbo en mis oídos por los nervios.

Solo quiero huir.

    — ¡Maia!— pasó su mano por su cabello sorprendido ante mi presencia— hola, creí que no vendrías.

Claro que vendría imbécil, no dejaría que mis apreciados libros continúen viviendo bajo el mismo techo que tú.

    — Adelante— Se hizo a un lado para que pueda pasar, yo solo asentí— ¿Quieres beber algo? — pregunto con cierta incomodidad.

De seguro no sabe que decir.

    — No gracias, solo vine por mis cosas— dije acercándome a una de las habitaciones— tranquilo, ya me iré, no voy a entorpecer tus planes con tu amiguita.

¿Estuvo bien lo que dije? En realidad ya ni se lo que dije.

Estoy muy nerviosa.

Hace tres meses ya estaba viviendo aquí con él, en su momento fue una excelente idea, quería ser un poco más independiente, ya que las residencias y un departamento, para mí no son lo mismo, de todas maneras el departamento está cerca de la universidad y aquí no tenía que pagar demasiado y lo más importante, los horarios, eso sí que me complica, porque trabajo en una pizzería, tengo que hacer repartos en las noches, y claramente a alguna embrazada le puede dar un antojo a las una de la mañana, bueno a cualquier tipo de cliente en realidad. En conclusión, no se puede llegar tarde a la residencia, tienen horarios y hay que respetarlos.  




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.