A segunda vista

Capítulo 22; A prueba

Jolie'

Siento presión en el pecho, también como si mis pulmones se estuviesen comprimiendo y mi estómago achicando, duele, no sé exactamente dónde, pero duele.

— ¿Y aprobé? ¿Pasé la prueba? — Reproche con voz ahogada.

— Jolie no fue una prueba, solo quería demostrarle que se equivoca, que eres mejor de lo que todos en mi familia piensan, que vale la pena amarte como te amo, así sin razón, sin tiempo, solo por todo lo que me ocasionas cuando estás cerca.

— ¡Felicidades a ambos! Probaste que tienes una asistente muy fiel y una exnovia que te amaba mucho. 

Ni siquiera espero su respuesta, su rostro se descompone al igual que mi mundo y no digo más, no quiero llorar, no quiero sentir que me estoy doblegando ante una pared, que me doblo de dolor y no importa.

Quizá nunca importe.

Apenas pongo un pie en el pasillo Abi va a mí encuentro.

— ¡Dime qué pasó adentro!

— Terminé con Isaí.

— ¿Cómo?  

— Terminamos.

Me quito el tonto gafete que dice mi puesto y me desago de la coleta alta dejando mi cabello libre buscando despejarme rumbo al elevador, tocó el botón con desespero, los segundos parecen volverse eternos.

— ¡Jolie!

Alessandro quien parece perseguirme nos alcanza justo antes de que abran las puertas.

— No quiero hablar con ustedes.

— No mezcles tus asuntos amorosos con los profesionales, mi ensayo sigue en pie.

— ¡En serio así de cabeza dura eres! — Reclama mi amiga metiéndose entre ambos — Te admiro, pero no puedo creer que sean tan malditos los dos, tu hermano le acaba de romper el corazón a mi amiga y solo te importa tu estúpida pasarela.

— Está bien Abi, él tiene razón, no es culpa del resto, ni siquiera soy una pieza importante aquí — Excuso cancelado mi huida — dame diez minutos.

— Que agallas — Murmura el chico denotando su refrescante interés hacía Abi — Tú también deberías ir al set, nos esperan para la prueba de vestuarios.

— Ahora te alcanzamos Alessandro — Contengo a mi fiera pues lo mira alejarse con las mejillas encendidas — No dejes que mis problemas arruinen tu oportunidad de brillar ante las cámaras.

— No quiero ninguna oportunidad que te lastime, si no quieres estar aquí nos vamos ambas.

— Por mi no te preocupes, este es el punto donde me duele todo y ya no siento nada.  De tan mal que estoy me siento bien porque ya no puedo estar peor.

— Odio a esos prepotentes, ni siquiera está buscándote. ¡No lo veo intentando ir tras de ti, se quedó como si nada!

— Solo avanza, por favor.

Caminamos hasta el set entre el mundo de empleados, modelos y directores creando las escenificaciones para el viernes.

Todo está montado para el ensayo general en un par de horas, las modelos están listas, emocionadas y sonrientes antes de comenzar a posar para los post de publicidad.

Alessandro se acerca a Abigail queriendo tomar su antebrazo con delicadeza para ir juntos a la prueba de vestuarios, sorpresivamente ella lo evita caminando por delante.

Yo permanezco sentada en el suelo jugando una botella de agua mientras finjo que presto atención y espero a que llegue mi turno en el ensayo.

Con Aless terminan pronto de tomar las medidas para sus trajes según veo y se quedan examinando a Abi, al ser los conductores deben resaltar y tendrán al menos tres cambios de vestuario durante el evento.

Lo veo desaparecer y al instante está tomando lugar a mi lado.

— Me disculpo por lo que sucedió.

Giro con él sin tomarle gran importancia.

— Me disculpo más por haber aparecido en sus vidas e intentar tomar un lugar que no lleno, uno donde nadie me quiere, aunque me habría bastado con que Isaí sí…

— Claro que te quiere Jolie, demasiado según sé.

— Que asquerosa manera de demostrar amor — con las mangas seco mi mejilla izquierda, necesito disimular.

— Nadie nos enseña a demostrarlo, por eso fallamos.

— Yo no pensaba hacerlo, sé a la perfección como duele cuando alguien lo hace y por alguna razón creí que en esta ocasión no sería así, que él era diferente y eso era lo único que me importaba. Desde el primer instante di todo por la imagen que yo misma cree de él.

— Ya había escuchado eso antes.

— Pues Valerie tuvo razón.

— No precisamente de ella, si no de mi novia, ex novia más bien, es un poco complicado ser parte de mi familia, lo sé, no todos soportan la presión, incluso mamá huyó embarazada de Miranda una vez, no estaba preparada para ser la esposa perfecta.

— Como no se la llevó con ella.

— Jolie.

— Lo siento, y disculpame, hoy me voy temprano, no tengo humor para fingir que quiero estar aquí o que tengo algo que mostrar ante los reflectores.

— Yo hablaré con mi hermano, ten en mente que él no quiere atar a nadie, aunque le duele él está dispuesto a soltarte cuando tú lo decidas, no pedirá más aunque quiera.

— Él sabe que justo ahora no quiero dejarlo ir, así que no me des este pretexto absurdo.

Me levanté para abandonar la agencia, necesito pensar e ignorar mis propios consejos, esos que me da mi conciencia invitándome a irme y jamás regresar.

La llamada de Isaí entra y la rechazo.

Yo misma busco entre mis contactos a Isabella, necesito una mente maestra para sacar el coraje interno, una que piense de manera fría y pueda vigilarme si lo empeoro.

[•••]

Horas más tarde alcancé a bajar de un salto del taxi evitando que mis zapatos se vayan por la corriente de agua lodosa entre la calle y la acera, está lloviendo a cántaros, la noche está más oscura de lo común o quizá así la siento yo, no por turbia deja de ser hermosa.

Al fin estoy en la reja de mi departamento, una parte de mi sigue riendo, no sé si fueron las bebidas, la adrenalina o simplemente me rio con tal de no llorar.

Comienzo a subir, son tres pisos.

Al fin ensarto la llave en la cerradura que se mueve de mi pésimo pulso.

— Jolie. 




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