A segunda vista

Capítulo 27.

Hola si te gusta la historia déjame un votito o mejor aún conocer tu opinión, me motivas muchísimo ^-^

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Jolie'

«— Efectivamente, tiene casi cuatro semanas de embarazo, felicitaciones futuros papás— estaba demás aclararle al médico que no somos pareja, más bien él es mi ex cuñado y yo tan solo la"asistente" de su hermano.

Los segundos pasaron lentos viendo esa pantalla, principalmente a ese pequeño puntito de quizá un centímetro invadirme poco a poco, es una extraña sensación entre preocupación y ganas de ya tenerlo en mis brazos, de soñar despierta y verlo en los de Isaí.

Sonreí levemente al ver la concentración de Aless en el ultrasonido.

— ¿No lo encuentras o te has enamorado de la pantalla?—expuse.

— Es solo que yo me perdí de todo eso con Frieda—comentó apartando la mirada—, estaba a punto de empezar uno de los programas donde trabajaba en ese entonces cuando ella marcó, se escuchaba tan emocionada, me dijo que la alcanzará en el hospital a las seis, no dio tiempo para que me explicará más, para mí mala suerte el otro conductor  no se presentó ese día y tuve que sustituirlo, dieron las cuatro, las cinco, las seis, las siete, las diez, cuando volví a casa la encontré llorando en nuestra habitación, me entregó las imágenes del ultrasonido y no me dirigió una sola palabra. Arruiné uno de nuestros momentos más importantes.

Giro a verme cargado de arrepentimiento y no supe exactamente que decirle, no tuve al menos un consejo que darle cuando creo que justo para allá vamos Isaí y yo.

» Fue similar los siguientes siete meses, nuestra comunicación fue decayendo al grado de que dos extraños compartían el techo, uno de ellos se iba una semana o semana y media por asuntos laborales. Cuando terminó mi gira con la línea de Merlia decidí pausar para concentrarme en mi familia, pero eso ya no existía, a mi último regreso sus cosas no estaban en casa y Frieda llevaba dos días en el hospital por complicaciones de nuestra prematura bebé. Me terminó lo cual de algún modo fue justo, ella no tenía porqué soportar mi ausencia y temió que nuestra hija también.

— Lo siento.

— No quiero lo mismo para ti y mi hermano Jo, por favor hablen de frente, cuando llegué noté lo emocionado que estaba de tenerte y ni siquiera parecen ser los mismos de hace dos días.

— Él comenzó con esto de humillarme, yo no le he hecho nada.

— Yo hablaré con él, no quiero quitarle más momentos con ustedes, él debió estar aquí, sujetar tu mano y de ser el caso gritar de emoción  contigo. »

Recuerdo con pesar lo vívido el día de ayer, tomo otro sorbo de enjuague bucal buscando eliminar la amargura de mi boca.

Este cuenta como el más pesado de mis últimos lunes, no sé cuánto tiempo llevo sentada junto al váter de mi departamento, siento como los intestinos me quieren salir por la boca, además del calor y frío a la vez. En el espejo veo el reflejo de un zombie, mis ojos tienen unas ojeras terribles, luzco pálida y mi cabello es una maraña.

Viene un  escalofrío más, no devuelvo, pero casi puedo sentir el sabor de mis jugos gástricos entre mis labios, es horrible.

Mi celular suena y maldigo su existencia.

Me levanto para responder.

一 ¿Hola?

一 Hola Jo.

一 ¿Qué quieres Isaí? 

一 Saber dónde estás.

Reviso la hora y no es siquiera medio día.

一 En la universidad.

一 Eso no es cierto, no asististe hoy, regresaron las rosas que envíe.

— ¿Para que las envías? Ya no finjas, ya acepte que no me quieres— Otro escalofrío previo a devolver me hace hincarme frente al váter—Debo colgar. No iré a trabajar, tómalo como incapacidad, falta o renuncia, me da lo mismo.

— Voy para tu departamento.

— No te quiero aquí.

— Estoy afirmando.

 Su afirmación me cae como balde de agua fría, me quedo sentada unos segundos más con los brazos sobre las rodillas, respiro hondo para levantarme, lavo mis dientes y paso agua casi helada por mi cara y cabello, en minutos el casetero me envía una notificación. 

Tiene una visita.

Confirmo para que le den acceso, tras los minutos escucho su conversación con David tras la puerta, trae las rosas que le regresaron en el brazo.

— Hola— Saludo.

— ¿Puedo pasar? 

— Adelante. 

— Aún no conozco….

— Tienes razón.

Tomo su brazo para guiarle hasta el sofá donde se sienta al igual que yo, aunque dejo cierta distancia.

» ¿Y bien, cómo puedo ayudarte? 

— Vengo a ofrecerte una disculpa, más bien muchas, por como te he tratado, por lo que dije, por todo—expone incómodo—. No soy eso Jolie, no soy ese idiota que ocupa que su hermano lo haga entrar en razón como niño pequeño cada vez que se equivoca.

— Así que ya hablaste con Alessandro—Inquiero de mala gana.

— Me comentó algunas cosas ayer.

— Él juró no hacerlo.

— No sé a qué medida se contuvo realmente. Eso no importa, perdoname Jolie —Su fortaleza se descompone—. Tampoco me siento bien con esto, lo peor es que aún conociendo tus despectivos sentimientos hacia mí te quiero, pese a que me prometí tener fortaleza para dejarte ir en cualquier momento no la tengo, te necesito.

— Pues actúas como si me odiaras. 

— No te odio, aseguro que el odio es también un sentimiento igual de fuerte y rudo que el amor, aunque el segundo es más peligroso, puedes llegar a amar a quien odias pero jamás podrás odiar a quien realmente amas. Así que es imposible que te odie Hasson.

Su voz está por romperse, pero permanece concentrado.

»Ya no sé qué es lo que realmente quieres de mí, pero me está volviendo loco no saber como tenerte para toda la vida. Tal vez deba pagar por ti para siempre.

Eso fue estúpido, pero dulce.

— Dejar de comportarte como un imbécil serviría de mucho.

— Es que no supe cómo reaccionar, tú conversación con Abi me rompió como jamás lo había experimentado y creí que no era justo sufrir solo cuando yo lo he dado todo realmente por nosotros.




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