Narra Briatny
Diana me detuvo, parecìa sospechar algo en mi, algo que no comprendì del todo.
—¿Qué sucede?— Indagué, viendo su agarre.
— ¿Puedes explicarme que son estos moretones?— Su pregunta hizo que mirara por reflejo mi brazo.
Efectivamente tenía marcas bastantes notorias, pero ¿Cómo era posible que no las haya notado? ¿Cómo nadie más las notó?
—Ehhh— Tartamudié con la mente en blanco.—Fué un accidente, resbalé y me lastimé mientras me duchaba. Eso es todo.— Balbuceé para tratar de retirar mi brazo de su mano. Pero mi pequeño monólogo no la combenció.
— No insistas en mentirme en la cara. Esto no es una simple caída. ¿Alguien te lastimó?— Persistió, iba a descubrir mi verdad.
— Para nada, no tengo porqué mentir. No te preocupes.— Me solté de su agarre. Pero pude sentir como me miraba de espaldas. Arreglé las mangas de mi uniforme, esperando tapar aunque sea un poco las marcas. No podía usar mi magia para disimularlas, lo que me obligaba a ocultarlas por mi cuenta.
Seguí a Walther, quien nos esperaba para ir a la siguiente clase. Al acercarme, dirigí la mirada a su torso, había estado dormida sobre él por quien sabe cuanto tiempo. No pude verlo a la cara por mucho que el me mirara fijamente.
— Hay un mensaje de la maestra en el grupo de la clase. Puede que nos vaya a dejar otro trabajo grupal. El anterior, que hicimos en la casa de Thaner, lo expusimos con éxito. Este puede que venga mas tedioso.— Dijo exhaustamente Arely, quien tenia planes de dormir tras llegar a su casa.
— Espero que esta vez nos emparejen con otros compañeros.— Dijo Diana, quien no dejaba de juzgarme silenciosamente con la mirada.
— Esperemos que nos dejen juntos, hay que ser positivos siempre.— Comentó Walther.
Llegamos al aula, varios de nuestros compañeros estaban dentro. Conversaban, chismiaban, criticaban, cosas de estudiantes. Mientras buscaba asiento, Walther me tomó por los hombros, sentandome lejos de alguien quien nos observaba seriamente, Lennon. Parecía tener un enorme problema con Walther, jamás lo había visto matar a alguien con la mirada.
La clasé, dinámica hasta el momento, se centró en su parte final en un trabajo de exposición, tal y como lo predijo Arely.
— En este trabajo.— Indicaba la maestra Megan de la clase de Arte abstracto.—, será en parejas.— Muchos de mis compañeros se emocionaron, pero mis amigos, quienes acostumbrabamos a hacer siempre los trabajos juntos, no nos alegró ni un poco.
La maestra Megan, mantiene una costumbre de elegir aleatoriamente los grupos a traves de unos papeles mezclados en una caja, decorada por ella misma.
— Arely y Mike.— Fué la primer pareja que denominó.
Arely no estaba feliz. Mike era el chico mas irresponsable y para nada dedicado en esta materia, en ninguna a decir verdad.
—Suerte.— Le susurró Diana.
Tras varias menciones, dijeron mi pareja.
—Briatny y Diana.— Me alegró que fuera con una de mis amigas, pero al percatarme de como me miraba Diana, me preocupó. Sin dudas sería interrogada cuando nos encontrarams a solas.
La siguiente pareja mencionada nos dejó helados, pero no más que los mismos protagonistas.
—Thaner y Walther.—
El lápiz que sostenía Walther cayó de su mano mientras una gota de sudor frío le recorría la frente. Thaner, en cambio, aunque visiblemente fastidiado, esbozó una sonrisa malevolente, como si en su mente ya estuviera tomando forma una venganza.
La clase terminó y, al salir, nos reunimos para hablar de lo ocurrido.
—Demonios… ¿acaso en mi vida pasada fui yo quien le dio latigazos a Dios? ¿O por qué tengo tan mala suerte?— exclamó Walther, apoyando la frente contra la pared, mientras Diana le frotaba la espalda con suavidad.
—Si se reúnen en la mansión se Thaner, dudo que volvamos a saber de ti— comentó Arely, con genuina preocupación.
—Sería peor si nos reunimos en mi casa.— respondió Walther, temblando ligeramente mientras se abrazaba a sí mismo—. Mi habitación es pequeña… podría escuchar su respiración demasiado cerca. Solo pensarlo me da claustrofobia.
—Tal vez podamos convencer a la maestra Megan de cambiar las parejas— propuse.
—Es una gran idea— añadió Arely—. Quizá logremos que Thaner trabaje con Mike y así yo también me libro de él.
—Eso no pasará— murmuró Walther, llevándose la mano a la mandíbula—. Para que haya un cambio, ambas partes deben estar de acuerdo. Y aunque a Lennon no le agrade trabajar conmigo, no aceptará a alguien como Mike. Thaner podrá ser aplicado, pero no hará el trabajo por él.
—Entonces, ¿qué piensas hacer?— pregunté.
—Aguantar— respondió con resignación—. Si logro terminar rápido, no tendremos que reunirnos otra vez.
Se colgó la mochila al hombro y estábamos por irnos cuando Arely nos detuvo de pronto.
—¡Chicos, chicos! Ahí va la maestra Megan— dijo, sacudiendo con entusiasmo a Diana, que ya empezaba a marearse.