A través del tiempo

Capítulo 10

Hola a todos! Aquí les traigo un nuevo capítulo de esta novela.

Si les está gustando por favor apoyen con sus likes o comentarios. Se les agradece. Bendiciones.

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Tendida en mi cama con el oso Pooh, regalo de una de mis tías por parte materna, pensaba en la conversación que tuve con Kendra. ¿Por qué se había sentido en la necesidad de aclarar algunos puntos sobre August conmigo? Él y yo estábamos en el proceso de ser amigos, y eso era todo.

En ese momento, nani entró a mi habitación más alegre de lo normal.

—¡Gia, Gia, cariño despierta!

—¿Qué sucede nani? ¿Por qué tanta felicidad?

—Oh mi niña, deja que tu abuela te apachurre un poco—lo cual hizo sin mi consentimiento una vez me puse de pie.

—Nani, realmente me estoy asustando.

—Oh pequeña, un muchacho muy guapo está buscándote afuera—fruncí el ceño.

—¿Qué?

—Su nombre es August. Gia es tan guapo y tan simpático. Que guardadito lo tenías—comentó con picardía—. Dime, ¿desde cuándo están juntos?

—¿Disculpa? –escupí.

—Cariño no tienes que pedirlas, lo entiendo completamente; fui joven también—me guiñó el ojo. ¿Qué estaba pasando?

—Nani, él no es…—trate de explicar.

—No lo niegues. Él me lo ha dicho todo.

—¿Se puede saber que es todo?

—Bueno, sin muchos detalles como tu abuela desearía, pero comprendo que tienen su privacidad. ¿te estas cuidando verdad?

—¡Nani! –exclamé—¿Qué estás diciendo?

—Nena, estas a puertas de cumplir los 18, eres joven y tienes curiosidad y ese bombón no lo pone fácil.

—Trágame tierra—supliqué, masajeando el tabique de mi nariz—. Puedes decirme dónde esta ese enamorado mío.

—Claro, lo dejé sentado en la sala. Tranquila, no los voy a interrumpir. Tu padre viene en la noche, así que tienes toda la tarde; si sales avísame. Ay cariño, ¡que emoción! –chilló. Volviéndome a dar un abrazo y un sonoro beso.

Con las ganas de asesinar a alguien, especialmente a August, me dirigí escaleras abajo hacia la sala.

—Oh, que sorpresa. No te esperaba hoy, cielo—ni hoy ni nunca completé en mi mente. Él como el chico risueño que era me dio una sonrisa colinos.

—También estoy feliz de verte, Perle. Te traje algo.

—¿Qué haces aquí August? –pregunté cruzada de brazos.

—Sabes, una novia normal estaría saltando ante la visita de su enamorado e incluso lo recibiría con un beso y algunos mimos, más aún si trae un regalo—adoptó una pose engreída.

—Vaya, lo siento se me ha pasado—me di un pequeño golpe en la frente—. Que tonta soy. Espera, acabo de recordar algo, tú y yo no somos enamorados, cielo. No sé porque le dijiste algo como eso a nani.

—Parecía bastante confundida cuando me presente. Me dijo que su nieta no trae a chicos a casa y en años ha tenido un amigo hombre, al menos uno que ella conozca—bufé.

—No es tu asunto.

—De acuerdo, sé que mentí. Lo siento. Tenemos una conversación pendiente y pensé que era un buen momento.

—¿Y era tan importante como para venir hasta mi casa? Y además ¿Quién te dio la dirección?

—Bueno…puede que un par de pajaritos lo soltaran de forma distraída—esas loras tenían las horas contadas.

—Creo que mañana iré de casería y adivina que, voy a matar a esos pájaros.

—No te enojes con ellas, estábamos conversando y simplemente salió—se encogió de hombros.

—El único que va a salir de aquí eres tú, como ahora mismo—señalé la puerta.

—No seas mala Perle, sé que en el fondo muy en el fondo de tu pequeño corazón estas alegre de verme.




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