El anciano respiraba con dificultad mientras sostenía un antiguo bastón de madera.
Sus ojos, grises como un cielo antes de la tormenta, se clavaron en Adrián.
—¿Cómo me encontró? —preguntó Adrián, confundido.
El hombre no respondió de inmediato.
Solo miró las manos de ambos, que seguían entrelazadas.
—Ya es demasiado tarde...
Sofía dio un paso al frente.
—¿De qué está hablando?
El anciano suspiró.
—Hace veinticinco años juré que, si volvía a ver esta escena, haría todo lo posible por impedirla.
Los dos intercambiaron una mirada.
—No entendemos nada —dijo Sofía.
El anciano sacó de su bolsillo una pequeña caja de madera, desgastada por el paso del tiempo.
La abrió con cuidado.
Dentro había un medallón de plata.
En la tapa estaba grabado un corazón dividido en dos.
—Este medallón perteneció a una pareja que se amó con tanta intensidad que desafió al destino.
Pero ese amor terminó en tragedia.
Desde entonces, cada generación... sus almas vuelven a encontrarse.
Y cada vez que lo hacen...
La historia intenta repetirse.
El silencio fue absoluto.
Sofía sintió un escalofrío recorrer su espalda.
—¿Está diciendo que... nosotros...?
—Sí.
El anciano asintió lentamente.
—Ustedes ya se amaron una vez.
Y murieron intentando salvarse el uno al otro.
Adrián dio un paso atrás.
—Eso es imposible.
—Ojalá lo fuera.
El anciano colocó el medallón en las manos de Sofía.
En cuanto sus dedos tocaron la fría plata...
Una imagen cruzó su mente como un relámpago.
Un castillo iluminado por antorchas.
Un vestido blanco.
Una promesa pronunciada entre lágrimas.
Y la voz de un hombre...
—Te encontraré en cada vida, aunque el destino intente separarnos.
Sofía soltó el medallón, temblando.
Las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas sin saber por qué.
Adrián la sostuvo antes de que cayera.
En ese instante, el medallón emitió un tenue resplandor.
El anciano cerró los ojos con tristeza.
—Ha comenzado...
La rueda del destino vuelve a girar.
Y esta vez, no solo deberán luchar contra el pasado...
También contra alguien que ha esperado siglos para impedir que vuelvan a estar juntos.