A una llamada a la distancia

Capítulo 29

I will look after you

And if you ever should lose hope

Follow my light from afar.

Look After You

Aron Wright.

Melinda

Realmente me gusta el rumbo que ha tomado mi vida, pero constantemente me sigo preguntando la misma pregunta: ¿estoy haciendo lo correcto? Se que no tiene nada de coherencia, pero creo que debido a mi posición ahora debería de estarme cuestionando demasiadas cosas sobre mí vida, mi trabajo, mi vida amorosa, la relación que tengo con mi familia y sobre todo la de mis amigos, pero, sin embargo, me es demasiado difícil poder pensar en tantas preguntas sin hacerme esa constantemente.

Antes de que terminara mi turno en el hospital Noah me entrego un sobre con una petición que envió Kerry al hospital de Chicago y no quería verlo hasta estar en casa. Hoy he salido dos horas antes de ir a ver a Jared a su casa, pero quedo de pesar por mí en una hora y media para ir a la playa y después por un helado o al menos eso fue lo que entendí por llamada. Deje mis cosas sobre el sillón antes de ir directo a la cocina en busca de un cuchillo sin tanto filo para poderlo abrir, todos me advirtieron que las posibilidades eran pocas así que era mejor que no me ilusionara demasiado.

Posiblemente si no me hubiera dicho Tao que estaría en chicago no lo hubiera pedido siendo a penas una graduada que le falta demasiado desempeño para laborar en un hospital en donde no conoce a nadie, pero puede ayudar con lo que sea. Saqué el papel que venía dentro del sobre y lo desdoblé con toda la tranquilidad del mundo las probabilidades de que me den el permiso son pocos... bueno al parecer todas estuvieron a mi favor porque me lo han dado. ¡Me han dado el permiso! Esas si son muy buenas noticias. Mejores de las que me ha dado mi madre después de la discusión humillante que tuvimos Ben y yo creo que esto es mucho mejor que lo otro.

¿Exactamente qué es lo que estoy buscando?

Puedo tenerlo todo, pero no lo quiero.

Tengo a mi lado a un hombre que muchas matarían por tenerlo como pareja y sin embargo no sé lo que verdadera mente quiero.

Es curioso como una noticia buena te puede llevar a cuestionarte demasiadas cosas en juego.

Puedo escoger irme a Chicago y estar con Tao y perder lo que tengo con Jared por ser egoísta con él más que conmigo misma por lastimarlo y hacerle creer que no significa nada para mí. O puedo quedarme con Jared hacer como que la situación de Tao no me importa y olvidarme de que no estoy siendo una persona justa por querer estar con los dos, pero en realidad tengo que escoger a uno de los dos por qué jugar con los dos no es ético y ninguno de los dos se lo merece. Realmente es complicado tener que escoger entre quererte quedar con uno y querer irte con otro, aunque sean por diferentes cosas.

Deje el papel sobre la encimera de la cocina yéndome al segundo piso para cambiarme, la casa está completamente sola y no me apetece ponerme algo demasiado exagerado, iremos a la playa y después por un helado nada del otro mundo, me quedare en su casa a dormir ya que mañana tengo el turno de la noche y no lo veré hasta la mañana del siguiente día. Noah hoy trabaja hasta medio día y después regresa en la madrugada y yo por la mañana así que con ellos no tengo demasiado problema. Me tire sobre mi cama extrañándola y odiándola al mismo tiempo es un poco más dura de que la tiene Jared, pero no debería de estar criticando mi cama al final de cuenta cuando todo termine es a donde tendré que regresar y odiarla, pero al mismo tiempo volverla a amar.

Me quede ahí por más de diez minutos antes de que me metiera a bañar para quitarme el olor a hospital y coger algo demasiado cómodo de mi closet. Mientras me cepillada el cabello hecho un ojo al reloj para mirar la hora y darme prisa y no hacer esperar tanto a Jared, pero como siempre por alguna extraña razón pierdo el tiempo en otras cosas que no son importante antes de priorizar lo que si debería de serlo. Cuando baje él ya estaba sentado en la sala sin hacer demasiado ruido supongo que debió de haber creído que estaba dormida.

—¿Hace cuanto que llegaste? —pregunte bajando el último escalón de las escaleras.

Jared me miro sobre su hombro y después regreso la vista al frente.

—No tiene mucho —dijo sin mucha emoción— ¿quieres que salgamos o nos quedemos en casa?

A veces quisiera intentar entenderlo, pero recuerdo que él es quien me entiende a mí, aunque no quisiera que lo haga. Rodeé le sillón y me senté en el individual, comprendiendo a la perfección su repentino cambio de planes.

—Ya lo sabes, ¿no?

—En realidad, no era mi intención leerla, no debería de haberlo hecho no tengo derecho a decirte nada al respecto si es lo que quieres adelante.

El momento es demasiado incómodo para mí para que para él.

Baje la mirada a mis manos, comencé a pasare la uña de mi dedo gordo por toda la cutícula de mis otros dedos intentando calmar mis nervios.

—No te lo dije antes por qué no teníamos idea de que me lo fueran a dar tan pronto, era más probable que rechazaron mi petición, pero claro que tienes derecho de estar enfadado conmigo por no ser sincera contigo cuando me preguntaste que, si tenía algo y lo siento, pero no quería hacerlo de esta forma.

Jared no dijo nada solo se quedó callado mirando hacia la pared o mejor dicho hacia la televisión.

—Creo que ahora te das cuenta de que no soy lo suficiente buena para ti, ¿no? —volví a hablar después de un par de minutos en silencio.

Jared se levantó del sillón y se sentó en cuclillas frente a mí observándome. Sigue con sus ojos cada uno de mis movimientos hasta que me impide terminarlos llamando mi atención.




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