Kaizer arroja una roca en dirección al pecho de Doncaster mientras que corrige su curso para atacarlo al costado. Esto toma por sorpresa al directo que no sabe la fuerza con la que la roca es arrojada.
—¡Rayos! ¡es una finta! —piensa el director. —Puedo esquivar a Kaizer, pero ¿y si esa fuerza viene con la fuerza monstruosa del chico? Puedo recibir un golpe directo si evado la roca. No vi venir esa táctica. Bien pensado. —añade.
Doncaster deja que la roca lo golpee y detiene el puñetazo de Kaizer. Sin embargo, se produce un estallido de polvo y tierra que se eleva unos pocos metros.
—Bien pensado, pero no te dio el tiempo para tirar la piedra con mucha fuerza. Sigues siendo muy joven para poder usar tales tácticas y aun así me lograste sorprender. —reconoce Doncaster mientras contiene el puño de Kaizer con algunos temblores.
—Director. —dice Kaizer.
—¿Huh? —lo mira Doncaster.
—¿Está seguro que fue por mi juventud que no surtió efecto? —pregunta sonriente el chico.
—¿Qué dices? —suelta Doncaster.
Cuando ve el suelo, nota que fue arrastrado un metro. Nunca notó que la fuerza usada en el ataque lo hizo retroceder. Ahí es cuando se percata de que arrojar la roca con tan poca fuerza siempre estuvo en el cálculo del chico y apostó tanto al ataque directo.
En cuanto ve el camino del arrastre, le suelta el puño a Kaizer y este aprovecha a dar varios saltos para alejarse y recomponer fuerza. Mueve los dedos de su mano. Siente un poco dolor punzante, como eléctricos. Kaizer no duda de que Doncaster está por revelar sus cartas si se toma en serio la pelea.
—No puedo atacarlo directamente. Ya lo he visto actuar y es demasiado veloz. Entonces, debería probar con otra cosa. —piensa Kaizer.
Ahora Kaizer prueba una táctica distinta, ya no en la velocidad sino en su propio poder destructivo. Presiona el suelo con ambos pies para impulsarse hacia Doncaster.
En ese momento, Hiroshi se percata de que el puño del chico es fundido por un aura color carmesí y una segunda piel color negra imbuye hasta el codo.
—Origen… ¿del ataque? —suelta Hiroshi.
—¿Qué dijiste? —pregunta Olympico.
El suelo debajo de los pies de Kaizer se agrieta y al lanzarse hacia el frente, estalla en pedazos.
Doncaster levanta su guardia inconscientemente. Lo espera para contraatacar con mayor dureza. Kaizer alcanza a rozarle la mejilla. Doncaster esquiva uno, dos, tres, una seguidilla de puñetazos rápido y muy fuertes por parte del chico.
Cada golpe es lanzado con una determinación que le recuerda al director jamás subestimar a la generación de Kaizer.
Para el puñetazo número ochenta, se forman ráfagas de viento y cambia a intercalar con patadas. Ese añadido desestabiliza al director quien ahora empieza a moverse cada vez más rápido.
Doncaster se aparta cuando Kaizer da un gran salto y ataca desde la altura con su puño.
Kaizer termina golpeando con el puño el suelo, generando una enorme grieta de casi cinco metros de circunferencia. Los estudiantes quedan anonadados por la fuerza tan descomunal del chico de segundo año, pero aún más están sorprendidos los profesionales presentes.
La intensidad de sus ataques arrincona al director.
—Te has vuelto muy fuerte, Kaizer, y aun así tu potencial sigue siendo mucho mayor. El margen de mejora que puedes alcanzar es ilimitado. Lo reconozco. En menos de diez años puede que hasta se vuelvan más poderosos que todos nosotros. —piensa Doncaster mientras se mueve ágilmente evadiendo sin problemas cada ataque de Kaizer.
—¡Aaaaaaaasssshhh! ¡maldita sea, no logro darle! —se desespera Kaizer.
—¿Qué sucede Kaizer? ¿acaso no puedes con la frustración de enfrentarte a alguien que puede predecir tus ataques? —exclama Doncaster.
—¡Deje de moverse director! —grita el chico.
Hiroshi observa a la distancia. Se toma del rostro.
—Santo cielo. Está usando Doncaster el origen de la observación. ¿Enserio irá con lo más avanzado? —exclama Hiroshi.
—¿No creerás que vaya a usarlo? ¿verdad? —pregunta Olympico.
—Hemos peleado y discutido mucho tiempo sobre validar a los chicos y su talento. Ir completamente en serio sería una forma aceptable de validarlos. —dice Hiroshi.
—Si, pero ¿no es demasiado? —pregunta Lucy con mucha preocupación.
—Kaizer peleó contra Alex y varios criminales. Esperemos que demuestre que haber sobrevivido y hasta vencido no fue una coincidencia ni suerte. —responde Hiroshi.
El director y el estudiante se asestan un puñetazo en el rostro tan fuerte y peligrosamente violento que un estruendo los sigue luego del impacto y finalmente una explosión eléctrica envuelve el puño de Doncaster. Seguido de eso, Kaizer es arrojado varios metros contra el suelo, ligeramente dañado por los destellos eléctricos.
—¡Kaizer! —grita Megumi intentando alcanzarlo, pero es detenida por Lucian y Maia. Kamata se queda delante para que no se le ocurra querer intervenir.
Kaizer se levanta del suelo. La superficie de su piel emana humo y muestra señales de quemaduras que no son muy graves y que con el tiempo puede desaparecer, pero aun así preocupa a los profesionales que Doncaster use todo su poder contra el chico.
#3225 en Novela contemporánea
#9367 en Otros
#1733 en Acción
psicologico, fantasía drama, romance accion magia aventura violencia
Editado: 25.10.2026