Acampada Por Halloween

ACAMPADA POR HALLOWEEN

Imagen de Thomas Budach en Pixabay

George y su grupo de amigos, estaban cansados de las típicas fiestas de Halloween de su población, por lo que este año optaron por hacerla en un bosque supuestamente maldito y que todo el mundo decía que había que evitar la noche de brujas... Pero tanto él como sus tres compañeros en el vehículo aquella historia le sonaba a una vieja leyenda poco digna de crédito y se dispusieron a ir hacia su destino desoyendo los consejos que otros les dieron.

Llegaron a sus lindes un poco antes del anochecer y detuvo el coche que él conducía en un aparcamiento de tierra cercano.

  • Desde aquí nos tocará ir andando, vamos a coger las cosas del maletero entre todos –comentó al soltar su cinturón del asiento del conductor.

Sus amigos eran Mack, Ruth y Steven, que habían sido casi inseparables desde que se conocieron al empezar el instituto todos el mismo día.

  • ¡¿No me habéis oído?!, no deseo pasar la noche de brujas en este desolado y aburrido aparcamiento –dijo a los otros para apresurarlos.

Ante su requerimiento se quitaron sus cinturones de seguridad y fueron con él a recoger las bebidas, golosinas y comida que habían comprado con el fondo común que hicieron entre todos del maletero.

George era el líder autoproclamado del grupo, casi desde que lo constituyeron oficialmente al cabo de una semana de conocerse, todos tienen en común que no eran los más populares del instituto, los más guapos o con las mejores habilidades físicas para destacar en esa pequeña sociedad estudiantil y tampoco es algo que les importara en exceso. Cada cual tenía su peculiar habilidad de la que se sentía orgulloso y ejercitaba cuanto podía; George era hábil escribiendo literatura fantástica, aunque por el momento se limitaba a simples relatos al estar puliendo su destreza como autor; Mack era el experto en matemáticas, ya incluso se empezaban a interesar por él las universidades más importantes del país; Ruth pretende ser arqueóloga y se especializó en historia; por último Steven, era un experto en ajedrez, su sueño era poder ganarse la vida con su hobby y por ello casi siempre se le podía encontrar en el club jugando con sus diferentes miembros, a los que siempre solía ganar.

Entraron en el bosque ya al anochecer, ya habían encontrado un claro en el mismo en excursiones anteriores en las que poder hacer una fogata con seguridad y estar sin problemas disfrutando hasta el amanecer de su particular fiesta. Una vez en el sitio, Ruth y Steven fueron a buscar la leña necesaria para el fuego y los otros dos se quedaron preparando las piedras a su alrededor para evitar que pudiera saltar alguna chispa que pudiera causar que prendiera algo cercano.

  • ¡¿En serio crees que es buena idea pasar aquí la noche?!, ya sabes lo que se comenta sobre lo que les sucede a quienes osaron pasar aquí esta festividad –planteó Mack.

  • Son viejas historias para asustar a los niños, supuestamente aconteció el último incidente hace quince años y cuando vas a buscar noticias al respecto en los medios de comunicación referentes a lo sucedido tan solo se habla de desapariciones... Sus cuerpos nunca fueron encontrados, al igual que en las otras ocasiones, ¡particularmente creo que más bien que se esfumaron voluntariamente, aprovechando quizás el primer suceso sin aclarar del que se tiene constancia que fue una pareja de enamorados en 1945! –contestó convencido George.

Su amigo se quedó pensativo por un instante, antes de dar su réplica.

  • Esa es la idea generalizada en todo el pueblo de lo que realmente sucede, aunque nadie haya tenido el valor de probarla en persona desde hace quince años.

  • Deja de pensar en esas absurdas historias, Mack. Seremos los primeros en aventurarse en el bosque maldito tras el último incidente, ¡eso nos reportará una fama temporal al volver al instituto! –expuso ante su amigo.

Terminaron la barrera de piedras en torno a la zona en donde se pondría la leña y al mirar el reloj les extraño que sus compañeros tardaran tanto en regresar de buscar la leña.

  • Vamos a buscarlos, igual necesitan que les ayudemos –propuso George.

  • ¡O quizás no...!, últimamente he visto a Steven más interesado de lo habitual por Ruth... –replicó Mack.

  • Esto extrañó a su amigo que lo miró sorprendido por ese dato.

  • ¡¿Es que no te habías percatado de ese hecho?! –preguntó Mack sonriendo– ¡Sea como sea...!, será mejor que los busquemos, ya que nuestra parte está hecha y debemos de empezar con la fiesta –agregó finalmente.

Se separaron en una bifurcación y George oyó conversaciones en una lengua que le resultó completamente extraña, así como desconocida al aproximarse a lo que era una extraña luz entre los árboles al haber caminado un buen trecho sin encontrar a nadie, con el corazón encogido con el miedo... Se acercó lo máximo que pudo y se ocultó tras unos arbustos para no ser visto, lo que vio le dejó petrificado en el acto; sus amigos yacían en el suelo muertos o inconscientes –le era imposible determinarlo desde su posición– con varios seres de fisonomías humanoides diversas y que en absoluto eran humanos, tras ellos podía observar un extraño vehículo que desde luego parecía de fabricación extraterrestre.

« Debo de hallar la forma de poder ayudarlos de alguna forma si aún siguen vivos, ¡aunque no tengo ni idea de como poder hacerlo sin ser capturado o muerto en el proceso! » –pienso al armarme de valor.

Esos extraños seres nunca le dieron esa oportunidad al no dejarlos nunca sin vigilancia, siempre había uno de ellos custodiando a los que ya daba más por inconscientes que muertos... Finalmente, todos parecieron estar listos para partir y tras deliberar entre ellos por un rato; se limitaron a recoger el cuerpo de Ruth, dejando el resto para meterse en su nave que se elevó al momento en el cielo estrellado.




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