Acordes De Guerra

EN VIVO

Las luces del auditorio nacional no perdonaban imperfecciones.

Gael Navarro había aprendido eso a sus dieciséis años, cuando su primer sencillo resonó en la radio y su rostro empezó a aparecer en todas partes.

Desde entonces todas sus sonrisas estaban calculadas, cada gesto, cada palabra estaba pensada para convertirse en el titular de las revistas y de los medios.

Pero nunca de escándalos.

Hasta esa Noche.

-En minutos conoceremos al ganador de mejor

Albun del año- Anuncio la conductora, caminando sobre el escenario iluminado de los premios.

La cámara enfoco a Gael

Aplausos. Gritos, Pancartas con su nombre

Traje negro impecable, cabello perfectamente peinado. La sonrisa exacta.

Del lado opuesto, Emilia Rivas no aplaudía.

Vestido oscuro, sin brillo exagerado. Sin lentejuelas. Su mirada no buscaba cámaras; solamente las soportaba.

Cinco nominaciones.

Cinco años tocando en bares antes de que alguien pronunciara su nombre correctamente.

Cuando la presentadora volvió a hablar, la gente ya estaba inquieta.

-Y ahora antes del premio final…una aparición especial. Dos artistas que marcaron este año, Dos fenómenos musicales, juntos en el escenario.

El murmullo fue inmediato.

Gael se puso de pie primero.

Emilia lo hizo un segundo después.

Caminaron hacia el centro desde extremos opuestos.

Las luces se atenuaron, el público contuvo la respiración.

Quedaron frente a frente.

Demasiado cerca

La sonrisa de Gael fue perfecta.

-Que honor compartir este momento contigo, Emilia.

La voz de Gael era suave, Perfecta para la televisión.

Emilia sostuvo el micrófono con firmeza.

-El honor es mío. Siempre es interesante ver como la industria recompensa la constancia.

Constancia.

La palabra cayo como piedra en un bote de agua.

Gael no parpadeo.

-Algunos trabajamos muy duro para estar aquí.

El público comenzó a murmurar, Emilia inclino ligeramente la cabeza.

-Algunos también escribimos lo que cantamos.

Silencio Total.

En la cabina de producción, alguien comento con urgencia:

-Corten si se pone peor.

Pero nadie corto.

Gael respiro despacio

-Al final, el publico decide que conecta…y que solo hace ruido.

Ahora si fue directo.

Emilia sonrió. Apenas, una expresión mínima.

-El ruido a veces despierta a quien están demasiado cómodos, comento Emilia.

El auditorio exploto

No eran aplausos neutrales. Era energía, morbo, expectativas.

La conductora intervino con risa nerviosa

-Y con esta intensidad…vamos a entregar el premio a mejor álbum del año.

El sobre se abrió.

Un segundo eterno.

-Y el ganador es… ¡Gael Navarro!

Confeti, música triunfal. Gritos ensordecedores.

Gael abrazo a Emilia. Un abrazo breve. Tenso.

Perfectamente coreográfico para las fotos.

Al separarse, sus miradas no fueron amables

Gael camino al centro del escenario.

Tomo el premio.

El público lo adoraba.

-Gracias- comenzó-Gracias a quienes creen en la música que nace del corazón. Sin escándalos. Sin mascaras.

La cámara busco a Emilia de inmediato.

Su expresión no cambio.

Pero sus dedos apretaron alrededor del micrófono.

Cinco minutos después, tras bambalinas, el glamour desapareció.

No había aplausos. Solo cables, técnicos y tensión acumulada.

-Eres un imbécil- Dijo Emilia, en voz baja pero firme.

Gael se quito el saco con movimientos controlados.

-Tu empezaste.

-No. Yo respondí

-Sabias exactamente lo que estabas haciendo.

-Claro que lo sabía.

La cercanía ahora no tenía cámaras.

Era más peligrosa.

-No me uses para construir tu discurso de artista incomprendida-murmuro Gael.

Los ojos de Emilia destellaron.

-No necesito usarte. La industria ya lo hace por ti.

El comentario fue directo al pecho.

-No sabes nada de lo que he tenido que hacer para estar aquí.

-Claro que lo se.

La tensión entre ellos no era solo enojo.

Era algo más crudo.

Mas físico.

Mas incomodo.

En ese momento apareció Mauricio Laredo, director de la disquera, con una sonrisa demasiado amplia.

-Que espectáculo tan perfecto-dojo, aplaudiendo suavemente-. No podrían haberlo planeado mejor.

Ambos lo miraron.

-No estaba planeado- Dijo Gael.

-Precisamente por eso funciona -respondió Mauricio-. Las redes sociales están explotando.

Saco una carpeta gruesa.

-El contrato internacional que ambos estaban esperando…cambio esa noche

Emilia cruzo los brazos.

-Explícate.

Mauricio abrió la carpeta entre los dos.

-La compañía quiere algo mundial. Viral, imposible de ignorar.

Gael sintió que algo no cuadraba.

- ¿Y?

Mauricio sonrió.

-El contrato no será para uno.

Silencio.

-Sera para ambos

Emilia soltó una tremenda carcajada.

-Estas bromeando.

-Un álbum colaborativo. Un dueto, una gira mundial de treinta fechas. Es la única condición.

Gael negó con la cabeza de inmediato

-No pienso trabajar con ella.

-Ni yo con él.

-Si alguno se niega-continuo Mauricio con calma- su contrato desaparece.

Y con él, la expansión internacional.

Las portadas globales.

Los premios.

El mercado que ambos querían conquistar.

El teléfono de Gael vibro, notificaciones sin parar.

El de Emilia también

Las notificaciones decían:

“Gael Navarro Y Emilia Rivas: Del Escenario A La Guerra Abierta.”

-Esto es una locura-dijo Emilia.

-Es marketing- respondió Mauricio-. Y ustedes acaban de regalarme oro puro.

Gael miro a Emilia.

Ya no era solo enojo.

Era desafío.

-Si hacemos esto-dijo el-será bajo mis condiciones.

Emilia dio un paso hacia en frente.

-No tienes condiciones aquí.




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