El éxito no descansa.
A la mañana siguiente del streaming. el nombre de Gael Navarro seguía en tendencia. El de Emilia Rivas también. Pero ahora estaban juntos. Etiquetados, comparados y emparejados.
El clip del momento en que sus voces se unieron en el puente final había sido compartido miles de veces.
Algunos hablaban de química, otros de estrategia.
Gael despertó con el celular vibrando sin parar.
Notificaciones.
Mensajes del equipo.
Un audio urgente del manager.
No lo abrió.
Abrió Instagram. Y ahí estaba.
Una fotografía vieja, dos años atrás.
Gael y Lucia Ferrer en una alfombra roja. Ella con vestido negro. El sonriendo diferente, Ma relajado más joven.
La foto no tenía un texto largo.
Solo decía:
“Algunas historias no se borran.”
Un corazón negro, nada más.
Pero fue suficiente.
A los veinte minutos los comentarios eran miles.
- ¿Volvieron?
-Pobre Emilia.
-La original siempre será Lucia.
-Gael nunca supero a Lucia.
Gael cerro los ojos.
No habían terminado mal.
Había terminado porque sus carreras iban en direcciones distintas.
Porque ella quería estabilidad y el estaba empezando a despegar, porque él no sabía quedarse.
Pero no esperaba eso.
No ahora.
Emilia estaba en el estudio cuando lo vio.
No estaba buscando nada. Solo iba a subir una historia agradeciendo el apoyo al streaming.
Y apareció la imagen.
Lucia Ferrer
Actriz de cine. Premiada. Elegante, siempre impecable.
Emilia se quedo mirando la foto mas tiempo del que quería admitir.
No por celos.
Por comparación.
Lucia parecía de otro mundo. De esos donde todo es perfecto. Donde nadie desafina, donde nadie duda.
Emilia cerro la aplicación, no iba a darle importancia.
- ¿Ya viste? – pregunto su productor desde el pasillo.
- Si
- Se va a poner pesado esto.
Emilia asistió.
No dijo nada más.
Pero cuando entro a grabar la siguiente toma, su voz salió más fría.
Mas controlada. Menos suave.
Gael llego una hora después.
La tensión estaba en el aire antes de que hablaran.
- ¿Todo bien? -pregunto el
- Claro.
Esa palabra que nunca significa claro.
Gael dejo su mochila en el sofá del estudio.
-No sabia que iba a publicar eso.
-No tienes que explicarme.
-No lo estoy haciendo.
-Entonces no lo hagas.
Silencio breve. No incomodo, pero distinto.
Gael se acercó a la cabina.
Lucia y yo terminamos hace tiempo.
-No te pregunte.
-Pero lo estás pensando.
Emilia lo miro directo.
-Lo que pienso no es tu problema.
Gael sintió el golpe.
No porque fuera cruel, sino porque tenía razón.
No eran nada.
Solo dos artistas obligados a trabajar juntos.
Pero el mundo ya los trataba como si fueran algo más.
Y ahora alguien quería recordarlo.
Esa tarde los titulares cambiaron.
“Triangulo amoroso en la música.”
“Lucia Ferrer reaparece justo después del éxito de Gael y Emilia.”
“Publicidad o celos.”
Las redes empezaron a dividirse.
Fans de Lucia defendieron su lugar.
Fans de Emilia diciendo que no necesitaba competir con nadie,
Fans de Gael pidiendo una explicación.
Gael no hablo.
Emilia tampoco.
Pero el equipo de marketing sí.
-Esto puede beneficiarnos -dijo la directora de prensa en una llamada urgente. -el morbo vende.
Emilia frunció el ceño.
-No soy un producto.
-Nadie dijo eso.
-Lo están diciendo sin decirlo.
Sabía cómo funcionaba la industria.
Sabia que el conflicto atraía miradas.
Pero también sabia que Emilia no estaba hecha para este tipo de juegos.
Y por primera vez, le molesto que la metieran ahí.
Por la noche, Gael recibió un mensaje.
Lucia
“¿HABLAMOS?”
Tardo cinco minutos en responder.
“No creo que sea buena idea.”
La respuesta llego rápido.
“Solo quería saludarte. No todo es guerra.”
Gael dejo el teléfono sobre la mesa.
Guerra.
Esa palabra otra vez, como si me persiguiera.
Dos días después tenían sesión de composición de las siguientes canciones del disco.
Emilia llego con su libreta, siempre la llevaba.
Gael la miro curioso y pregunto.
- ¿Desde cuándo escribes a mano?
-Desde siempre.
-Pensé que eras más de notas en el celular.
-Las canciones no nacen de una pantalla.
Gael sonrió leve.
-Tienes algo nuevo.
-Tal vez.
- ¿Es sobre esto?
Emilia dudo.
Luego abrió la libreta.
No leyó todo, solo una parte.
“Siempre cuidaste a Elena, fuiste su fuerza y su paz.
Un hijo que dio su vida entera, sin pedir más.
Tu mirada decía mucho, aunque callaras en dolor.
Ahora en cada rincón de la casa, se extraña tu calor.”
Gael no dijo nada, era una canción de duda de dolor.
Esta canción no es sobre mi -aclaro Emilia.
- ¿Entonces?
-Es sobre mi primo Alejandro que murió y dejo en gran hueco en la familia, lo quería mucho, después de su fallecimiento me di cuenta lo fácil que el mundo te hace sentir pequeña.
-No eres pequeña.
-No necesito que me lo digas.
Otra verdad incómoda.
Pero esta vez no dolió.
Esa tarde. el equipo propuso algo.
-Entrevista conjunta. En vivo. Para apagar rumores.
Emilia miro a Gael
- ¿Listo para que te destrocen?
Gael negó con la cabeza.
-No quiero polémicas.
-Entonces deja de actuar como si las necesitaras.
- ¿Y tu deja de actuar como si yo te importara?
El cruce fue rápido.
Directo.
Sincero.
Y distinto.
Porque debajo ya no había solo orgullo, había algo más.
La entrevista fue pactada para el viernes, cuatro días.
Editado: 19.02.2026