Pasaron los meses.
La gira no se detuvo.
Ciudades nuevas cada semana, hoteles distintos. Escenarios más grandes.
Canciones que al principio eran nuevas, ahora eran coreadas por miles de personas.
Gael y Emilia aprendieron a moverse juntos en el escenario sin pensarlo, miradas que decían mucho, pero sin exagerar. Momentos que solo ellos entendían.
El beso en Guadalajara no se repitió, pero jamás se olvidó.
Se quedo ahí, como una línea que ninguno se atrevía a cruzar otra vez.
Y entonces por fin llego lo que tanto esperaban. Dos semanas de descanso.
-Se lo ganaron -dijo Valeria, revisando su Tablet en el último vuelo. Dos semanas sin conciertos, sin entrevistas. Nada obligatorio.
- ¿Nada? -pregunto Mateo.
-Nada…si no se meten en problemas -respondió ella sin levantar la mirada.
Camila soltó una risa.
-Eso no va a pasar.
Gael miro por la ventana, Emilia estaba del otro lado del pasillo, escuchando música de una de sus bandas favoritas The Cardigans.
No hablaron mucho en ese vuelo, no estaban incomodos, pero tampoco era como antes.
Días después el ruido en la arena era ensordecedor.
Pantallas gigantes, luces, gritos. La gente vestida con jersey, celebrando cada jugada.
Gael estaba sentado viendo a los Lakers.
Aplaudía cuando todos aplaudían, pero no estaba realmente ahí.
Saco su celular.
Mensaje a Emilia.
“¿Cómo estás?”
Escribió:
“Te extraño”
Lo borro.
Al final solo contesto.
“Todo bien. Luego te cuento.”
Guardo el celular y volvió a mirar el partido.
Esa misma noche, en un edificio alto, con vista a la ciudad de los ángeles, Gael estaba sentado frente a tres productores.
Ambiente serio, frio.
-Tu voz funciona -dijo uno -pero lo que más funciona …eres tú.
Silencio.
-La conexión con Emilia es fuerte…pero tu puedes crecer más solo.
Otro deslizo una carpera.
-Mercado internacional, colaboraciones, festivales musicales de talla internacional.
Gael no la abrió de inmediato.
-Piensa en esto -añadieron.
¿Quién eres tú…sin ella?
La pregunta se quedó en su cabeza.
Mientras tanto… en Guadalajara el aire era distinto.
Mas tranquilo, más real.
Emilia caminaba por las calles de la colonia americana.
Botas negras Dr. Martens
Camisa de Misfits
Cabello suelto.
Lentes Oscuros.
Paso por murales, gente riendo, música saliendo de bares.
Y entonces la escucho, una guitarra.
Una guitarra, una voz. Se detuvo.
Era en una cafetería pequeña, la chica cantaba una de sus canciones.
Emilia se quedó quieta, escuchando, sintiendo.
La canción termino, la chica levanto la mirada y la vio.
Se quedo congelada.
-No … -susurro.
Sus ojos se llenaron de lágrimas.
-Eres tú…
Emilia se quitó los lentes.
-Hola.
La chica empezó a llorar.
-No puedo creerlo…
-Sigue cantando -dijo Emilia con calma. -cantas muy bonito.
-No puedo… estoy muy nerviosa.
-Entonces canto contigo.
Silencio.
- ¿En serio?
-Si.
-Soy Valeria…bueno, Vale -dijo rápido.
Emilia sonrió.
-Mucho gusto soy Emilia.
Vale tomo la guitarra otra vez-
- ¿Cuál?
Emilia pensó un segundo.
Y empezó a tocar un cover.
Behind Blue Eyes.
La guitarra suave, la voz temblorosa, luego firme.
Emilia entro en el coro.
La cafetería quedo en silencio.
Al terminar, aplausos, Vale llorando otra vez.
-Eres mi artista favorita.
-Gracias.
- ¿Una foto?
-Claro.
Se tomaron la foto.
-Nunca dejes de cantar así -le dijo Emilia.
-Nunca.
Se quedaron platicando.
Riendo, sin prisas.
Antes de irse, Vale dijo:
-Cuando regreses a tocar a Guadalajara … voy a estar en primera fila.
-Te voy a buscar -respondió Emilia.
Esa noche, Emilia camino más despreocupada.
Saco su celular.
Mensaje de Gael.
“Todo bien, Luego te cuento”
Escribió:
“Hoy cante en una cafetería. Te hubiera gustado”
En otro país…
Gael abrió la carpeta.
Contrato, fechas, oportunidades enormes.
Su celular vibro, mensaje de Emilia.
Lo leyó.
Sonrió levemente.
Pero no respondió, volvió a mirar el contrato.
Dos semanas, Dos caminos distintos. Dos formas de sentir.
Editado: 28.03.2026