Acordes del Corazón (libro 1. зоrа)

Ca. 24 Inside Hill

Dèjan salió de sus pensamientos y miró a Ioan que en ese momento hablaba por su móvil, esperó a que finalizase y luego lo interrogó con la mirada.

  • Están en eso  --  le dijo a la pregunta no hecha

En cuanto Ioan le había informado a Dèjan lo que había sucedido a primera hora en el campus, naturalmente él se había preocupado por la seguridad de su hijo, pero Ioan le aseguró que ya Holland se había encargado y los chicos iban camino a Inside Hill.

  • Ordena que refuercen la vigilancia  --  le había dicho
  • Ya lo hice, pero dudo que se queden mucho tiempo allí
  • ¿Por qué?
  • Aunque no hay modo de que relacionen a Dàmir contigo, siempre hay periodistas acuciosos, los registros de propiedad son públicos y si descubren dónde están y lo harán más temprano que tarde, intentaran averiguar por qué están en ese lugar y a quién pertenece, lo que los conducirá directamente hacia ti
  • ¡Entonces coloca la maldita casa a su nombre!  --  exclamó él que no estaba como para encontrar problemas, sino para resolver los de su hijo  --  Haz lo que tengas que hacer, pero hazlo ya

De ese modo Ioan había puesto a la división legal a elaborar el papeleo correspondiente y que no se limitaba a una cesión, traspaso o venta de propiedad, sino que tenían que pensar en cómo hacerlo sin que el dueño anterior fuese rastreable, de modo que los abogados de la división habían recibido órdenes de hacerlo a la mayor brevedad posible y ellos sabían lo que eso significaba si la orden la daba Ioan Besevic. Ahora mientras se dirigían a Inside Hill, Ioan había estado hablando con el jefe de la división en Londres y éste le había informado que estaban habilitando una notaría para firmar los papeles. Siendo que Ioan era el apoderado legal de Dèjan y quien firmaba por él cuando su primo no estaba presente, había delegado en el jefe de división aquel particular asunto y habían localizado a Josh para que lo hiciese en nombre de Dàmir, y eso fue lo que informó a Dèjan que respiró algo más tranquilo.

Cuando llegaron a Inside Hill Dèjan bajó a toda prisa, porque a pesar de que Ioan le había dicho que los chicos habían sido sacados del campus sin ningún daño, a él le urgía ver con sus propios ojos a su hijo. Mientras Ioan lo seguía con algo más de calma, volvió a pensar que lo de Dèjan con Dàmir era casi una enfermedad, porque cualquier padre se preocupaba por sus hijos, pero este sujeto solo parecía vivir por el suyo.

Dèjan casi empujó al mayordomo y ni se molestó en responder al saludo, pero cuando iba a preguntar por Dàmir, escuchó las risas de los chicos y un segundo después los vio aparecer por el pasillo.

  • ¡Papá!  --  exclamó Dàmir corriendo hacia él que lo abrazó con más fuerza de la que pretendía  --  ¿Oye, quieres romperme los huesos?  --  bromeó el chico
  • ¿Cómo estás?
  • Bien papá, pero supongo que ya te enteraste y la verdad no esperaba que llegases tan pronto
  • No vine por eso, sino que llegué temprano a Londres con intenciones de visitarte y  me enteré de todo mientras estaba en el despacho  --  le dijo
  • Entiendo, eso lo explica  --  dijo él y giró la vista hacia su tío que se acercaba  --  Hola tío
  • Vaya, vaya  --  dijo él en tono divertido  --  así que ya comenzaste a saborear las mieles del éxito, pequeño demonio  --  y tanto Dàmir como los demás rieron  --  Espero que te resulten agradables
  • Pues de momento es algo más bien molesto, pero supongo que nos acostumbraremos.

Ioan y Dèjan saludaron a los chicos, el primero bromeó con ellos y como de costumbre piropeó a Maggi hasta hacerla enrojecer. Aunque Maggi ya tenía claro que aquel sujeto era un payaso al estilo Ajle, solo que con unos años más y lo trataba como tal, todavía de vez en cuando lograba ponerla incómoda lo que parecía divertirlo mucho. En cambio Dèjan seguía siendo el señor Zazvic y no habían conseguido que aquello variase de ninguna manera.

Habían pasado al salón donde habían estado antes y unos minutos después Wilfrid anunciaba la llegada de James, y Dàmir le dijo que lo hiciese pasar.

  • Señor Zazvic, señor Besevic  --  saludó él en primer término y luego miró a Dàmir  --  Las cosas que pudimos sacar están en la camioneta, nos demoramos porque los reporteros siguen en el campus así que no fue sencillo. Tuve que procurarme algo de ayuda para distraerlos y lograr entrar a sus habitaciones, y lamento decir que solo pude extraer sus instrumentos y las partituras, pero lo demás tendrá que esperar
  • ¿Mi teclado está bien?  -- preguntó Ajle, ya que si bien no le preocupaba mucho el resto de sus cosas, su teclado ocupaba el primer lugar en su lista de prioridades
  • Sí, sin un rasguño  --  dijo James
  • Pero… ¿cuándo podremos ir por lo demás?  --  preguntó Imran 
  • De momento ustedes no pueden ir, como dije los reporteros siguen en el campus y dudo que se vayan muy pronto. Sin embargo, creo que en la noche mis hombres y yo podemos intentar ir por lo demás.
  • ¿Y mis cosas?  --  preguntó Maggi
  • Lo siento, señorita  --  dijo James  --  pero todos parecían saber que de alguna manera es usted parte del grupo y su habitación resultó tan inaccesible como las demás, y como sabía que no precisaba usted de ningún instrumento, pues decidí no intentarlo
  • De un instrumento no, pero sí de mi ropa, por ejemplo  --  dijo ella consternada
  • Bueno a todo hay que verle el lado positivo, preciosa  --  dijo Ioan  --  en este caso nos favorece, porque así es posible que te pasees sin ellas para deleite de nuestros ojos
  • ¡Cierra la boca, Ioan!  --  le dijo Dèjan al ver la incomodidad de la chica
  • ¡Cretino!  --  exclamó Maggi al mimo tiempo




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