Acordes del Corazón (libro 2. жена)

Cap. 24 Planes

 

Aunque Ioan sabía que su primo era un sujeto obstinado y terco hasta la exasperación, normalmente y tal vez porque lo conocía bien, siempre había logrado disuadirlo de algunos asuntos que él consideraba potencialmente peligrosos o absurdos. Sin embargo, se le presentó una cuestión sumamente espinosa, pues poco después de la última sesión de quimioterapia de Jesse, Dèjan le dio una orden muy alarmante y con muchas posibilidades de terminar mal.

  • Quiero que te ocupes de todo lo necesario, para darle mi apellido a Jesse

Ioan tuvo verdaderas dificultades para disimular su asombro, pues si bien era cierto que Dèjan había ayudado, protegido o financiado las carreras de muchos chicos, aquello que estaba plateándole o más bien ordenándole, se salía mucho de sus costumbres. No obstante, Ioan primero se tranquilizó antes de intentar razonar con él, pero por mucho que argumentó y lo hizo, aquel individuo seguía empeñado.

  • Dèjan, piensa un poco, si tío Admir a estas alturas no ha aceptado a Dàmir que es tu hijo, ¿Cómo crees que va a reaccionar con esto?  --  le preguntó
  • No es asunto suyo a quien decido darle mi apellido
  • Apellido que en primera instancia es suyo
  • Ioan, tú eres abogado y sabes que lo que estás diciendo es un absurdo descomunal, pues soy un hombre hecho y derecho, y me asiste el derecho legal para hacer esto
  • ¿Hacer qué?  --  escucharon que preguntaba Dàmir que venía entrando

Ioan pensó que su presencia no colaboraría en nada con su causa, o al menos no, sabiendo lo que sabía, pero escuchó resignado cómo Dèjan le explicaba a su hijo sus planes con Jesse.

  • Y como sabemos que esa identificación que tiene es falsa, no habrá problemas, aparte de que con ello la alejaría de ese individuo  --  concluyó

Dàmir guardó silencio un momento, algo que extrañó a Ioan que casi esperaba verlo saltar de alegría, pero se sorprendería más al escucharlo.

  • Creo que deberías escuchar a tío Ioan, papá  --  comenzó  --  Aunque es verdad que nadie puede impedirte hacerlo, también lo es que esto podría traerte muchos problemas con tu padre  --  dijo Dàmir que jamás se había referido a Admir como abuelo  --  Pero por otra parte y quizá más importante, es que tú sabes tan bien como todos, que no hay manera de obligar a Lyn a hacer lo que no quiere ¿Recuerdas que fue una de las primeras cosas que me dijiste con respecto a ella? Así que si por algún motivo, que aunque ni a ti ni a mí nos parezca, ella quiere continuar pegada al tipo ese, nadie podrá impedírselo. Sin embargo, convengo contigo en que necesita un apellido y no precisamente el de ese sujeto, pero tampoco tiene que ser el tuyo, aunque sí puede ser el mío, ya que es uno por el que nadie tendría derecho a reclamar nada

Ioan superó con rapidez la sorpresa y se adhirió a la idea de Dàmir, y aunque Dàjn no parecía especialmente conforme, finalmente aceptó y le dio órdenes a Ioan de proceder.

 

Dèjan había tenido que viajar pocos días antes del transplante de Jesse, pues tenía que finiquitar varios asuntos pendientes si quería estar libre para la fecha pautada y los días posteriores. Sin embargo, Ioan decidió hablar con él, pues durante los últimos dos días apenas si se había dado un momento para descansar.

  • Dèjan  --  le dijo mientras cenaban  --  ¿Quieres dejar eso? 

Aquello obedecía a que aunque estaban cenando, Dèjan estaba pegado a su portátil.

  • No, no quiero  --  contestó él
  • Hombre al menos por unos minutos, no va derrumbarse el mundo porque comas con tranquilidad  --  insistió  --  Llevas más de tres meses trabajando a un ritmo asesino y encima de eso cuando no estás trabajando estás metido en el hospital, y a ese paso cuando todo esto acabe el enfermo vas a ser tú
  • No digas tonterías Ioan, nadie ha muerto por trabajar

Aunque Ioan podría haber estado en desacuerdo y de hecho lo estaba, decidió que no conseguiría nada de aquella mata de terquedad. Si bien era cierto que Dèjan aun estaba joven, no era menos cierto que joven o no, necesitaba descanso aunque él parecía opinar lo contrario.

Dèjan terminó con lo que hacía y volvieron a Londres justo un par de días antes de la intervención; se habían ido directo a la corporación y mientras Dèjan estaba reunido con unos ejecutivos, Ioan se había ido a revisar unos asuntos pendientes con Josh y fue cuando se sucedió la extraña visita de Giuliana. Ya era bastante tarde cuando Dèjan había finalizados con todo, y aunque Ioan pensó que irían a comer y luego a casa, él decidió pasar por el hospital. Sin embargo, lo primero que vio al entrar a la habitación fue a Nick, algo que no le gustó para nada, pues se suponía que ya Mihailo debía estar allí de acuerdo a lo programado.

  • ¿Qué estás haciendo aquí, jefe?  --  le preguntó Jesse
  • Yo bien ¿y tú?  --  saludó él como de costumbre
  • Bien hasta hace un momento ¿No dijiste que estarías muy ocupado?
  • Así es, pero ya finalicé con lo que hacía
  • Pues que trabajo tan cómodo

Ioan pensó que ella no estaba ni cerca con aquella afirmación, pero decidió guardar silencio. A Ioan se le había hecho un poco más difícil tratarla después de enterarse de su género, aunque no tenía idea de por qué, pero eso no evitaba que Jesse lo atacase igual que antes y ya le había dicho en varias ocasiones que no la tratase como si estuviese muriendo aunque así fuese, sin notar que su trato no tenía nada que ver con su estado de salud.

  • ¿Dónde está Mihailo?  --  preguntó Dèjan mientras entregaba los acostumbrados chocolates a Jesse
  • Estudiando
  • ¿A esta hora?
  • Mañana tiene un examen, y aunque le dije que no era necesario que viniese, él  dijo que vendría lo mismo en cuanto terminase




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