_ No puedes moverte. –Se quejó Tae viendo a Baek- Solo debemos quedarnos quietos y ver qué pasa.
_ Tampoco puedes hablar y ofrecer regalos. –Agregó Baek-
_ ¿Qué clase de tío crees que soy?
_ Solo digo, he visto cómo chantajeas a nuestro mini JongDae.
_ Ahí viene. –Informé para que dejaran de hablar-
Los chicos estaban libres y corrieron a mi auto cuando supieron que iría al colegio por mi pequeña Sunhee. Normalmente, querían robar a mi hija así que siempre debía cuidarme de ellos, en especial de Baek y Tae, al menos Jimin me la pedía. Ahora habían creado una tonta apuesta de a quién quería más Sunhee, por lo que, a quien saludara primero ganaba. Si supiera que la pequeña de seis años hace mucho había escogido a su favorito.
Vi como otro auto se estacionaba al lado de nosotros, pero no dije nada.
_ ¡Sunhee! –Gritaron ambos chicos moviendo sus manos, a pesar de que se supone que no lo harían-
_ ¡Tío Jin! –Gritó la pequeña y corrió a los brazos de mi cuñado, quien acaba de llegar junto a mi hermano-
_ Par de bobos. –Me burlé- Les he dicho que contra Jin no pueden ganar.
_ No entiendo. –Se quejó Tae- Sunhee siempre dice que soy su favorito.
_ A mí me dice lo mismo. –Agregó Baek-
_ Hasta que llega Jin.
_ Hola chicos. –Saludaron Jin y Nam- ¿Tienes el bolso de esta pequeña princesa?
_ Claro, ya lo traigo.
A veces Sunhee se iba con Nam y Jin, quienes tenían su propio departamento, para tener un día con sus tíos favoritos, como solía decir. Tae y Baek seguían intentando llamar la atención de la pequeña, pero ella solo tenía ojos para Jin. Volví con el bolso, me despedí de mi pequeña y ayudé a que los chicos la soltaran.
_ Y bien, ¿dónde los dejo? –Pregunté una vez en el auto-
_ Pensábamos ir a ver películas a tu casa y pasar las penas del rechazo. –Dijo Baek-
_ Lo siento, pero tengo una cita con Jungkook.
_ Llevan como mil años juntos, no necesitan más citas. –Se quejó Tae-
_ Tú también tienes citas con Hobi así que no hables... en fin, ¿los dejo en alguna parte?
_ Iré a la empresa a molestar a Chanyeol...
_ ¿Por qué no vamos a esa tienda que mencionaste la otra vez? –Le habló Tae-
_ ¿La de juguetes sexuales?
_ ¡Hey! –Grité antes de que siguieran- No quiero saber de sus cosas, ahí está la empresa... ¡abajo! ¡abajo!
Al fin después de dejar a ese par de pervertidos pude volver a casa, me pareció muy tierno ver la mesa puesta para dos personas, con algunas velas y un lindo ramo de flores.
Olía bastante bien, al llegar a la cocina vi a Jungkook muy concentrado viendo las instrucciones de una bolsa, lo abracé por la espalda provocando que se asustara.
_ ¡Hey! Me asustaste. –Se quejó-
_ Lo siento, estabas muy concentrado... ¿Qué haces?
_ Bibimbap, tu favorito.
_ Huele maravilloso.
_ ¿Sunhee se fue feliz?
_ Sip, ya sabes que muere por sus tíos, aunque ignoró a Tae y Baek así que se quedaron tristes.
_ Aún no entienden que a veces ni yo gano contra Jin.
_ ¡Hey! No digas eso de tu hija. –Reclamé-
_ Sabes que es verdad.
_ Eso no importa... -Lo solté- ¿Por qué te asustaste cuándo llegué? No sueles ser así.
_ Quién sabe. –Se puso frente a mí al tiempo que rodeaba mi cintura con sus brazos- Podría tratarse de una acosadora y tú tienes antecedentes.
_ Ya no estoy en el oficio, lo siento, no era buena.
_ ¿Por qué no eras buena?
_ Bueno... podríamos decir que me equivoqué. –Me acerqué un poco más-
_ ¿En qué? –Otro poco más-
_ Estaba acosando al equivocado. –Y lo besé-
Fin