Helloouu, feliz último semana de Enero.
He aquí, les traigo un pequeño extra del punto de vista de nuestro querido y triste Max😪
Hace mucho lo tenía guardado, pensado en publicarlo, aquí por fin vera la luz un poco de lo que sintió Max con respecto a la situación de su amada Juls.
Los quiero mucho. Besos, Less 💗
***
Max.
El amor es algo inesperado, llega a tu vida en el momento menos indicado para enseñarte cosas que aún no aprendes. Algunos piensas que todo es miel sobre hojuelas como lo pintan en las películas… pero no.
¿Lo más difícil? Dejar ir a la persona que amas. Mis padres siempre dicen —Si la amas, lucha por esa persona. Pero no saben que amar también es dejarla ir.
Nos cuenta que el amor es todo mariposa, arcoíris y unicornios, cuando en realidad a veces puede ser relámpagos, oscuridad y tormentas.
Enamorarse de una persona es condenarse a sufrir constantemente cuando esta no te corresponde, en las películas nos enseñan la parte linda del amor pero, ¿Qué hay de la parte oscura? Donde todo se vuelve negro y de repente caes en un abismo del cual crees jamás poder salir. ¿Qué pasa cuando casi pierdes a esa persona que tanto amas por un error?
Solo queda el vacío y el arrepentimiento de decir «pude haber hecho las cosas diferentes». Me queda claro que debo hacerme a un lado si la vida te presta una segunda oportunidad, que no debería ser así. Deberías poder estar caminando, corriendo o haciendo lo que te gusta en vez de esperar a saber que es lo que te depara el destino
Esto es mi culpa, por mi estas ahí.
Te voy a pedir de favor que, si me amas como yo te amo a ti, no me busques, tus padres me odian y tu también lo harás al despertar y saber lo que hice, y saber que fue mi culpa.
No te aferres a lo que pudimos ser, se libre y olvídate de mi. Jamás voy a olvidarte, por favor hazlo tú, olvídate de mi…
—Muchacho—me llama una enferma, la misma a la cual le he estado pidiendo los avances de ella—, la joven Delilah ha despertado.
«Delilah»
¿Por qué…?
Despertó.
Mi corazón late de una manera desenfrenada ante la noticia.
—¿Gustaría pasar a verla?
—¿Su familia…?
—Se encuentran en este momento con ella.
Su madre me odia. Literalmente me lo grito en la cara hace unos días. Por eso he pedido a la enfermera que la atiende que me informe sobre todo, me ha hecho el favor de guardarme el secreto, todos los días que vengo me deja estar en una sala privada de espera, siempre y cuando no sea ocupada.
—No creo que sea correcto, es un momento familiar.—me excuso.
No se como reaccione al verme, al ver a quien casi le arrebata la vida.
—Muy bien, si quiere verla solo avíseme.—dice antes de salir.
«Despertó»
Agradezco que haya despertado. Los hechos ocurridos recientemente atormentan mi cabeza como un mártir aun siento el ardor en mi brazo completamente vendado. Por más que intento apartar los recuerdos, no se van.
La cabeza me duele de tanto pensar, o tal vez aun tengo secuelas del accidente.
Aun tengo vendado el brazo por las quemaduras del accidente. La imagen regresa a mi mente, como si quisiera torturarme más de lo que ya lo he hecho. Cuando vi a Ju ahí, sobre los vidrios rotos y el auto a punto de explotar hice todo lo posible por sacarla. Y lo logre. Solo que al hacerlo, utilice mi brazo como protector contra el fuego para que ella no recibiera ningún rasguño.
Fue inútil, ahora tendrá una marca de por vida la cual recordará aquel momento.
Sigo con mi escritura cuando alguien abre la puerta de la sala, entro en alerta, al ver que se trata de June me tranquilizo.
—¿Cómo está?—le pregunto.
Suspira con pesadez, como si no supiera como decirme algo. Eso me hace saber que no son buenas noticias las que tiene para darme.
—Ella… no recuerda nada.—la noticia me deja estático. —El médico dice que puede ser amnesia postraumática por el golpe, puede durar días, meses o hasta años.
Es mi culpa que esté así. Es mi culpa lo que le paso a su hermana, es mi culpa que no qué no recuerde nada.
—Trate de que… me recordara—la voz se le quiebra—, le conté como nos conocimos, pero no recuerda nada.
Inevitablemente solté un par de lágrimas.
Es mi culpa. Todo esto es mi culpa. Ella no debería estar ahí, postrada en esa cama sin recordar nada. Debería ser yo quien este en su lugar, debería ser yo quien cayera por esas escaleras, debí hacer sido yo quien estuvo a punto de morir en ese accidente, debería ser yo quien no recordara nada.
Siento el nudo en mi garganta formarse, ni siquiera puedo decir nada.
—El médico dijo que puede ser temporal. Tal vez en unos días, semanas, o hasta meses.
—¿Crees que pueda verla?—pregunto con la voz entrecortada.
—Henry y Christina no la dejan sola. Lo mejor es que no te acerques—suspiró—Por ahora solo quiere ver a su abuela. Es a la única que recuerda.
Andrea Edevane, su dulce y amable abuela.
Ella fue la primera en saber de nuestra relación, ella fue la primera en saber sobre nuestro matrimonio, ella fue la primera en alegrarse por nosotros.
—Max, no creo que ella vuelva a ser la misma—susurró—. Por un momento creí que también la perdería…—se le corto la voz.
—Lo siento, todo es mi culpa.
—Ya es tarde para disculparse—se pone de pie—. En unos días la darán de alta, se irá con ellos a casa.
—No puede irse con ellos, ella vive conmigo—me levanté.
—Escucha Max, ya pasó mucho tiempo lejos de ellos, están arrepentidos de todo—negué—. Ya perdieron una hija, no es justo que pierdan a Del solo porque tu quieres llevártela contigo.
—¿Del? ¿Por qué la llamas así, June?
—Mira, si ella te reconoce yo mismo intervendré para que se quede contigo, pero es peligroso que se vayan de nuevo a ese lugar en medio de la nada.
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Editado: 28.01.2026