Adara

CAPITULO 7

Caminando los alrededores del circo en busca del muchacho, April nota una figura sentada en la banca cerca del muelle, figura que al verla se levanta con rapidez. Ella avanza apresuradamente.

-¿Sebas?-Pregunta con renovado interés.

-El mismo Sebas.- Sonríe - ¿la chica del cabell..

-¿Cabello de payaso? Si, la misma.

-No iba a decir eso.- acota el, invitándola a tomar asiento y ella muy gustosa acepta.- Iba a decir la chica del cabello de fuego.

-¿Es un cumplido?

-Uno de muchos- Le extiende la mano- Un verdadero placer volverte a ver.

-El placer es mío, la verdad no creí que vinieras, ha pasado tanto tiempo- Dice ella con una tímida sonrisa.

-Pues ya ves que aquí estoy- Sonríe de medio lado – Siempre cumplo mis promesas.

-Que bueno que si- Dice ella tratando de soltar su mano, pero el la retiene entre sus dedos.-Apenas y te reconocí, has cambiado mucho, estas más alto. – Y mas guapo Piensa. -Sin mencionar que tu cabello esta mas largo y tus ojos se han vuelto más oscuros, hasta tu actitud es distinta- El la mira con una expresión parecida a la confusión- ¿estoy hablando mucho? Perdona, es solo que eres muy diferente del niño de mis recuerdos.

-No tranquila, me gusta escuchar tu voz – Dice el con una sonrisa, ella se sonroja. – Y pues si supongo que he cambiado bastante. Cinco años es un largo tiempo, por eso ya no puedes reconocer a ese niño en mi , yo ya no soy el- Ella abre los ojos ante aquellas palabras- Pero no te alarmes, sigo siendo yo y aunque he cambiado espero haberlo hecho para bien. 

-Tienes razón, ¿todos cambiamos no?, es inevitable- acoto mirando al cielo estrellado. El nunca cambiaba, seguía igual de hermoso y las estrellas en el siempre seguían igual de juntas.

-Si, por ejemplo, tu...- Ella volteo a mirarlo expectante- Mirate, de no ser por tu cabello rojo, me habría resultado difícil reconocerte, estas increíblemente hermosa.-

-Entonces, antes era fea.

-Nunca dije ni dire eso- Sostuvo el con una sonrisa. – Solo que ahora, eres por mucho, la mujer más hermosa que he conocido.

-Ni tanto.- Dice mirando al mar en un intento por evitar que el sonrojo en sus mejillas fuese visible para el muchacho.- pero gracias.

Tras unos instantes en silencio, Sebas se revolvió a su lado y ella volteo a mirarle de nuevo. Llevaba el cabello revuelto, jeans, zapatos deportivos y un suéter gris grueso que favorecía su complexión robusta, haciéndole ver aún más grande y atlético.

-¿Entonces tu nombre es Adara?-

-Algo así-

-Me gusta. No es muy común y me parece perfecto para ti, tu eres unica- Le aparta un mecho de cabello haciendo que ella lo mire más atentamente- y tus ojos... tus ojos son realmente hermosos-añade acercándose lentamente más a ella.

-Umm, Gracias-  se aparta nerviosa aun observándolo.- Por cierto, vi que aun posees la nariz- dice tratando de cambiar el tema.

-¡Oh! Si, pensé que me reconocerías más fácilmente si me colocaba la nariz. Y funciono ¿cierto?.

-Pues claro así te reconocería en cualquier lado.-llevándose la mano al mentón dice- Admito que fue raro ver a un chico como tu usar una nariz de payaso cuando los niños son los que más lo usan, pero..

-Oye solo tengo 16, aun soy un niño- interrumpe el, fingiéndose ofendido.

-¿tienes dieciséis?

-Casi diecisiete- Sonríe.

-Eres más viejo que yo- señala ella con cejas alzadas.

-No soy viejo. Solo un poco más experimentado – añade con una sonrisa - Por cierto ¿te gustaría que nos escribiéramos?-Dice sacando su celular del bolsillo derecho- Si quieres me das tu número de celular.

-No tengo celular- suelta un suspiro.

-Oh... ya veo. No importa, de todos modos tengo un obsequio para ti.- dice rebuscando en sus bolsillos.

Ella lo mira entre sorprendida y emocionada. Era una chica, amaba los regalos y las sorpresas.

-No sabía que estabas de cumple, pero quiero que aceptes esto- le extiende una caja decorada de rojo.

-No tenías por qué molestarte, en serio no esperaba un regalo ni nada, viniste y eso es suficiente.-

-Ahhh si ya ok, pero igual lo traje y es tuyo, asi que ábrelo.- dice colocando la pequeña caja en sus manos.

Al abrirla encuentra una pulsera con pedrería formando un corazón.

-¡Es hermosa! Muchas gracias Sebas-Dice abrazándolo. –¡Me encanta!

-¿Me permites? –pregunta extendiendo la mano.

Ella extiende el brazo hacia el y tras un clic Sebastián ancla aquella pulsera en su muñeca, toma su mano entre sus dedos y deposita un suave beso, tal y como ella había visto que hacían los caballeros en las películas.

-Feliz cumpleaños Adara.

***
-Alex-dice el Sr Colmand.- ¿Porque April aún no llega? ¿Sabes algo de ella?

-Disculpen la tardanza- Dice la chica al sentarse.-Estaba en el baño-le guiña un ojo a su amigo quien desvía la mirada inmediatamente.

Adara lo mira extrañada por un momento.

-¿Acaso sigue enfurruñado?- piensa- bueno, ya pronto hare que se le pase.
-Bueno ya que llegaste- Dice el Sr Colmand- Como todos saben hoy es el décimo quinto cumpleaños de April.

Te deseo un feliz cumpleaños aquí tus obsequios.- Dice entregándole 2 cajas pequeñas.- Espero que lo disfruten.- mira a Alex, quien lo mira de vuelta sin comprender.

-¡Muchas gracias papa!- Dice abrazándolo, luego se voltea con paso decidido y camina directo a el- Alex, ten- le entrega la caja azul a su amigo.- Es para ti.

Este entre sorprendido y desconfiado, ve hacia el Sr Colmand quien con un gesto de la cabeza le indica que acepte la caja al igual que su madre.

Mira de nuevo a Adara, quien clava sus grandes y vivaces ojos en él, esperando por su aceptación. Toma la caja y poco a poco, con sumo cuidado la abre.

El grito de ella es lo primero en escucharse, seguido de las carcajadas roncas de su padre.



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En el texto hay: romance, drama, joven adulto

Editado: 24.09.2021

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