Adara

CAPITULO 8

-Eros-

Sin advertir precisamente el paso del tiempo y tras haber realizado sus últimos deberes, Alex se encuentra sentado cerca de los límites traseros del muelle, le gusta descolgar los pies y sentir la brisa fría en el rostro. Se imagina saltando al agua desde aquel lugar y dejándose engullir por sus oscuras aguas. 

Mira al cielo de nuevo, le gusta fantasear con que su padre le observa desde las alturas y a veces hasta se atreve a confiarle sus secretos; pero también mirar aquel cielo le recuerda a ella. 
Medita un poco en lo que ella siempre dice acerca de él, eso de que el cielo no cambia. Siempre permanece igual, con todas sus estrellas juntas y aunque el sabe que el cielo si cambia, entiende tanto como su amiga, que ella desearía poder tener a todas sus estrellas juntas como cuando era una niña, y que iba a decir el, si el mismo daría lo que fuera por volver a aquellos días cuando su padre aun vivía y el tan solo era un niño, que veía la vida de una forma tan simple que apenas y podía recordar ahora como se sentía.


-¿Qué haces aquí solo?


La voz de April lo saco de sus propios pensamientos y sin voltearse a verla respondió.


-Era mi turno de escapar.


Ella no respondió, ambos sabían que el no era el mismo desde que su papa ya no estaba entre ellos. Lo superaría, si pero se tomaría su tiempo.


Ella se aclara la garganta detrás de el para llamar su atención y sin chistar Alex se da la vuelta y baja del borde de la madera sobre el que estaba sentado admirando la soledad.


Ella se apoya en el barandal mirando al mar, el repite su gesto.


-Me encanta esta vista- dice Adara, no me cansare de venir aquí.

-La vista, si claro- piensa el.


-¿Ya has guardado algún contacto en tu celular?.

-Emm, no aun no; ni siquiera me he dedicado a revisarlo ¿y tu?.

-Pues no, obvio que no. Yo tengo que ser tu primer contacto. Tu marcado rápido. Tu llamada de emergencia y todas esas cosas. Asi como tu tienes que ser el mio ¿ok?.


Sorprendido de aquella retahíla de palabras, volteo a mirarla. Ella le apuntaba con un dedo acusador, el ceño fruncido y un tierno puchero.
Alzo las manos en señal de rendición.

-¡Ok!... ¡a sus órdenes mi capitán! – añadió haciéndole el saludo militar.

-Descanse soldado- dijo ella aristócratamente.

El hizo lo propio, ambos estallaron en risas. 

Alex le entrego el celular, ya que aun no sabia como manejar adecuadamente el aparato y la observo trastear en el celular con suma concentración hasta que tras hacerse una llamada a su propio celular, guardo el contacto de ella en el de él bajo el nombre de "Adara, mi diosa".
El sonrió ante aquella elección de palabras. 

-Toma, está listo. 


Tras guardarse el celular en un bolsillo Alex se aclaró la garganta, haciéndole un gesto para que le entregara el celular. 

-¿Qué?- pregunto ella.

-Dame el tuyo.

-Pero si ni siquiera sabes manejarlo aun.

-Damelo listo para poner el nombre de mi contacto. – ella sonrió. Manipulo un momento mas el celular y se lo entrego.

-Ok toma.- Alex lo observo por un momento y tras leer la línea nombre, empezó a escribir. 

-Toma, ahora si... listo.

Adara tomo el celular y solto una carcajada. 

-"Mi dios Eros"- repitió lo escrito en el celular. - está bien, lo acepto y ahora la foto. 

Sin esperar, alzo los pies y paso un brazo alrededor de su cuello guindándose peligrosamente cerca de su rostro. Alex trago grueso y sintió su corazón acelerarse en su pecho. 

-Que no lo sienta, que no lo sienta-pensó, temiendo que su desbocado corazón delatara sus sentimientos. 

-Sonríe Alex- demando la muchacha – tienes cara de que te están matando. Menos mal que puse el temporizador.

Se ruborizo el moreno.- ¿Tempo que?.

-Sonríe que se acaba el tiempo.

Sonrió y el flash lo cegó por un momento. 

-Listo. Te la enviare.

El saco su celular y se lo ofreció. 

-No lo necesito tranquilo, cuando te llegue veras. 

-No, no es eso. Quiero que tomes una con mi celular. – pide con algo de timidez.

-Ah ok está bien- rebusco en el celular y dijo- voy.

Él se coloca detrás de ella y tras darse un vistazo de ambos en la cámara observando los números del temporizador correr hacia atrás. Se inclina y toma el mentón de Adara, haciéndola inclinarse suavemente hacia un lado mientras deposita un beso en la mejilla de su amiga, con los ojos cerrados. 

El flash inmediatamente lo dejo saber que se había tomado la foto. 

****
-Mama, ¿no te sorprende lo mucho que a cambiado el Sr Colmand?- Dice el chico observando el celular que hace horas le acaban de dar.

-Si hijo, el por fin se dio cuenta lo injusto que era con April. Por lo que veo intenta ser mejor persona-Dice mientras ve al cielo oscuro lleno de estrellas.-Desde...

-Desde que papa, antes de morir lo hizo entender lo mucho que sufría April con la frialdad en sus actos.

-A pesar de todo el sr Colmand y tu padre eran mejores amigos.-Sonríen.

-Mama, Me gusta una chica. Pero creo que no le gusto.-Mira a su madre quien esta impresionada por tal confesión.



#28182 en Novela romántica
#6509 en Joven Adulto

En el texto hay: romance, drama, joven adulto

Editado: 24.09.2021

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.